RUBÉN CONTRERAS
Historiador
Ante el Despotismo y la Abstención que hacemos.
Como casi todos los días, he estado leyendo
diversas opiniones acerca del planteamiento hecho por diversas
personalidades, acerca de las próximas elecciones parlamentarias, y la
conveniencia o no de participar con nuestro voto en las mismas y tenemos que
reconocer, que este gobierno está haciendo muy bien su trabajo, con su actitud
despótica y opresora, está logrando su objetivo. Desmovilizar al ciudadano,
crear incertidumbre y promover la abstención.
Mi hermano Henry Contreras y yo, nos hemos dedicado
a hurgar un poco acerca de algunos casos dados en el mundo, en los cuales este
tipo de régimen logra su cometido y hemos observado que, en los cientos de
casos estudiados, en países con regimenes totalitarios, sean de extrema
izquierda o extrema derecha, en los cuales hay serios conflictos de poder, muy
pocos se han solucionado por la vía violenta, creo que son apenas 3 y en
África. Todos los demás se han solucionado a través de la negociación.
Gracias a Dios, esos casos están documentados.
Tenemos ejemplos históricos: Mahatma Ghandi en La India;
Gorbachov, acabó con los 70 años de comunismo en Rusia y destruyó el Muro de
Berlín; Mandela en Suráfrica; El Pacto de La Moncloa, en España inspirado en
parte en el Pacto de Punto de Fijo y en la Constitución de Venezuela de 1961;
La Concertación en Chile; el caso de Walesa en Polonia; y hay casos más
recientes como los de Rumanía y de Serbia.
En todos ellos, imperaba un régimen despótico y
opresor, en los cuales los factores políticos y la ciudadanía estaban contra la
pared.
Que interesante sería conocer dichos casos, serian
antecedentes válidos para compararlo con lo que acontece en Vzla y formarnos
una opinión acerca de nuestra posición, con relación a nuestro futuro
inmediato, que es lo que nos interesa y concierne a todos.
Pero fíjense ustedes; la oposición blanca logró
después de denunciar durante 16 años, que los principales países del mundo,
entendieran que Chávez y Maduro formaron de Venezuela un Narco Estado.
El hecho que esos países apoyasen a Guaido, está
documentado en los informes de las distintas ONG de nuestro país, que han
presentado en La ONU y en otros organismos multilaterales; y los informes de la
Sra. Bachelet, han sido contundentes.
Claro que sabemos y entendemos que este régimen
opresor ha cometido muchos desafueros, utiliza a los jerarcas de la peste
militar para infundir terror y lo que hizo con La Asamblea Nacional, ha sido la
guinda de la torta.
Pero saben ustedes que desde el 2016, el régimen de
Maduro no ha podido acceder a ningún crédito o ayuda de los multilaterales como
El Bco. Mundial, El FMI; La CAF, entre otros; porque se requiere el aval de La
Asamblea Nacional.
Esa es una, entre otras razones por las cuales este
gobierno quiere ponerse en La Asamblea Nacional.
Ahora que hacemos, esperamos que vengan los
Cascos Azules de La ONU, los Boinas Verdes, o la fuerza multinacional de La
OTAN.
En la OEA, se acaba de discutir el caso de
Venezuela y nuestro representante propuso que se aplicara El TIAR y solo logró
3 votos.
Que hacemos, esperamos el milagro que muera Maduro
y luego asuma Diosdado o su hijo Nicolasito; alguno de ustedes tiene la
respuesta, por favor pueden compartirla con todos.
Entendemos que el régimen tiene una sala
situacional, la cual opera los 365 días del año, estudiando el comportamiento
de la ciudadanía y cuando ya está a punto de hundirse saca otro trapo rojo para
apesadumbrarnos, desestimularnos y crear más zozobra entre nosotros y vaya que
lo está logrando.
Y esto lo está logrando entre otras cosas por la
dispersión que tiene nuestra dirigencia opositora, que, a mi juicio, no termina
de entender que el enemigo es Maduro y su combo delincuencial, no son nuestros
compañeros de la oposición, y ante eso, deberíamos retomar el camino de la
unidad para enfrentar al monstruo, a pesar de las difíciles circunstancias por
las cuales atravesamos los venezolanos actualmente.
Aparte de eso, el régimen con su política
asistencialista y paternalista, con sus misiones y cajas Clap, mantiene un
régimen de opresión y los llevan arriados a los centros electorales el día de
la votación, al extremo que al que disiente de él, le quitan esos
"beneficios".
No es fácil la situación que tenemos, pero la única
forma, a mi juicio de combatir y derrotar esta pandemia delincuencial del
Chavismo-Madurismo, es votando. Demostrando que no lo queremos. Hurguemos un
poco y leamos los Decálogos de Abraham Lincoln. El gobierno tiene muy poca
aceptación en la sociedad venezolana, así como se refería Lincoln, ya la
mayoría no les creé su embuste y va a llegar el momento en que este pueblo
hastiado copié la lección de Rumanía, cuando salió de su último dictador.
Si nos quedamos en nuestra casa el día de las
votaciones que hacemos; jugamos dominó, hacemos un sancocho o una parrilla,
esperamos los resultados del CNE y después nos lamentamos y le pedimos a la
divina providencia que nos haga el milagro, el cual tenemos nosotros en
nuestras manos, nuestro voto.
El gobierno se enerva cuando ve los resultados y
entiende, que todavía hay factores políticos y ciudadanos que se le paran
enfrente y combaten sus desafueros; esa es la única manera de cambiar el curso
de las cosas, construyendo el músculo que nos permita despojarlo del poder.
La otra opción no la conozco, si ustedes la
conocen, por favor, encarecidamente les pido que me la hagan saber.
RUBÉN CONTRERAS
Historiador
Ante el Despotismo y la Abstención que hacemos.
Como casi todos los días, he estado leyendo
diversas opiniones acerca del planteamiento hecho por diversas
personalidades, acerca de las próximas elecciones parlamentarias, y la
conveniencia o no de participar con nuestro voto en las mismas y tenemos que
reconocer, que este gobierno está haciendo muy bien su trabajo, con su actitud
despótica y opresora, está logrando su objetivo. Desmovilizar al ciudadano,
crear incertidumbre y promover la abstención.
Mi hermano Henry Contreras y yo, nos hemos dedicado
a hurgar un poco acerca de algunos casos dados en el mundo, en los cuales este
tipo de régimen logra su cometido y hemos observado que, en los cientos de
casos estudiados, en países con regimenes totalitarios, sean de extrema
izquierda o extrema derecha, en los cuales hay serios conflictos de poder, muy
pocos se han solucionado por la vía violenta, creo que son apenas 3 y en
África. Todos los demás se han solucionado a través de la negociación.
Gracias a Dios, esos casos están documentados.
Tenemos ejemplos históricos: Mahatma Ghandi en La India;
Gorbachov, acabó con los 70 años de comunismo en Rusia y destruyó el Muro de
Berlín; Mandela en Suráfrica; El Pacto de La Moncloa, en España inspirado en
parte en el Pacto de Punto de Fijo y en la Constitución de Venezuela de 1961;
La Concertación en Chile; el caso de Walesa en Polonia; y hay casos más
recientes como los de Rumanía y de Serbia.
En todos ellos, imperaba un régimen despótico y
opresor, en los cuales los factores políticos y la ciudadanía estaban contra la
pared.
Que interesante sería conocer dichos casos, serian
antecedentes válidos para compararlo con lo que acontece en Vzla y formarnos
una opinión acerca de nuestra posición, con relación a nuestro futuro
inmediato, que es lo que nos interesa y concierne a todos.
Pero fíjense ustedes; la oposición blanca logró
después de denunciar durante 16 años, que los principales países del mundo,
entendieran que Chávez y Maduro formaron de Venezuela un Narco Estado.
El hecho que esos países apoyasen a Guaido, está
documentado en los informes de las distintas ONG de nuestro país, que han
presentado en La ONU y en otros organismos multilaterales; y los informes de la
Sra. Bachelet, han sido contundentes.
Claro que sabemos y entendemos que este régimen
opresor ha cometido muchos desafueros, utiliza a los jerarcas de la peste
militar para infundir terror y lo que hizo con La Asamblea Nacional, ha sido la
guinda de la torta.
Pero saben ustedes que desde el 2016, el régimen de
Maduro no ha podido acceder a ningún crédito o ayuda de los multilaterales como
El Bco. Mundial, El FMI; La CAF, entre otros; porque se requiere el aval de La
Asamblea Nacional.
Esa es una, entre otras razones por las cuales este
gobierno quiere ponerse en La Asamblea Nacional.
Ahora que hacemos, esperamos que vengan los
Cascos Azules de La ONU, los Boinas Verdes, o la fuerza multinacional de La
OTAN.
En la OEA, se acaba de discutir el caso de
Venezuela y nuestro representante propuso que se aplicara El TIAR y solo logró
3 votos.
Que hacemos, esperamos el milagro que muera Maduro
y luego asuma Diosdado o su hijo Nicolasito; alguno de ustedes tiene la
respuesta, por favor pueden compartirla con todos.
Entendemos que el régimen tiene una sala
situacional, la cual opera los 365 días del año, estudiando el comportamiento
de la ciudadanía y cuando ya está a punto de hundirse saca otro trapo rojo para
apesadumbrarnos, desestimularnos y crear más zozobra entre nosotros y vaya que
lo está logrando.
Y esto lo está logrando entre otras cosas por la
dispersión que tiene nuestra dirigencia opositora, que, a mi juicio, no termina
de entender que el enemigo es Maduro y su combo delincuencial, no son nuestros
compañeros de la oposición, y ante eso, deberíamos retomar el camino de la
unidad para enfrentar al monstruo, a pesar de las difíciles circunstancias por
las cuales atravesamos los venezolanos actualmente.
Aparte de eso, el régimen con su política
asistencialista y paternalista, con sus misiones y cajas Clap, mantiene un
régimen de opresión y los llevan arriados a los centros electorales el día de
la votación, al extremo que al que disiente de él, le quitan esos
"beneficios".
No es fácil la situación que tenemos, pero la única
forma, a mi juicio de combatir y derrotar esta pandemia delincuencial del
Chavismo-Madurismo, es votando. Demostrando que no lo queremos. Hurguemos un
poco y leamos los Decálogos de Abraham Lincoln. El gobierno tiene muy poca
aceptación en la sociedad venezolana, así como se refería Lincoln, ya la
mayoría no les creé su embuste y va a llegar el momento en que este pueblo
hastiado copié la lección de Rumanía, cuando salió de su último dictador.
Si nos quedamos en nuestra casa el día de las
votaciones que hacemos; jugamos dominó, hacemos un sancocho o una parrilla,
esperamos los resultados del CNE y después nos lamentamos y le pedimos a la
divina providencia que nos haga el milagro, el cual tenemos nosotros en
nuestras manos, nuestro voto.
El gobierno se enerva cuando ve los resultados y
entiende, que todavía hay factores políticos y ciudadanos que se le paran
enfrente y combaten sus desafueros; esa es la única manera de cambiar el curso
de las cosas, construyendo el músculo que nos permita despojarlo del poder.
La otra opción no la conozco, si ustedes la
conocen, por favor, encarecidamente les pido que me la hagan saber.
RUBÉN CONTRERAS
Historiador
Ante el Despotismo y la Abstención que hacemos.
Como casi todos los días, he estado leyendo
diversas opiniones acerca del planteamiento hecho por diversas
personalidades, acerca de las próximas elecciones parlamentarias, y la
conveniencia o no de participar con nuestro voto en las mismas y tenemos que
reconocer, que este gobierno está haciendo muy bien su trabajo, con su actitud
despótica y opresora, está logrando su objetivo. Desmovilizar al ciudadano,
crear incertidumbre y promover la abstención.
Mi hermano Henry Contreras y yo, nos hemos dedicado
a hurgar un poco acerca de algunos casos dados en el mundo, en los cuales este
tipo de régimen logra su cometido y hemos observado que, en los cientos de
casos estudiados, en países con regimenes totalitarios, sean de extrema
izquierda o extrema derecha, en los cuales hay serios conflictos de poder, muy
pocos se han solucionado por la vía violenta, creo que son apenas 3 y en
África. Todos los demás se han solucionado a través de la negociación.
Gracias a Dios, esos casos están documentados.
Tenemos ejemplos históricos: Mahatma Ghandi en La India;
Gorbachov, acabó con los 70 años de comunismo en Rusia y destruyó el Muro de
Berlín; Mandela en Suráfrica; El Pacto de La Moncloa, en España inspirado en
parte en el Pacto de Punto de Fijo y en la Constitución de Venezuela de 1961;
La Concertación en Chile; el caso de Walesa en Polonia; y hay casos más
recientes como los de Rumanía y de Serbia.
En todos ellos, imperaba un régimen despótico y
opresor, en los cuales los factores políticos y la ciudadanía estaban contra la
pared.
Que interesante sería conocer dichos casos, serian
antecedentes válidos para compararlo con lo que acontece en Vzla y formarnos
una opinión acerca de nuestra posición, con relación a nuestro futuro
inmediato, que es lo que nos interesa y concierne a todos.
Pero fíjense ustedes; la oposición blanca logró
después de denunciar durante 16 años, que los principales países del mundo,
entendieran que Chávez y Maduro formaron de Venezuela un Narco Estado.
El hecho que esos países apoyasen a Guaido, está
documentado en los informes de las distintas ONG de nuestro país, que han
presentado en La ONU y en otros organismos multilaterales; y los informes de la
Sra. Bachelet, han sido contundentes.
Claro que sabemos y entendemos que este régimen
opresor ha cometido muchos desafueros, utiliza a los jerarcas de la peste
militar para infundir terror y lo que hizo con La Asamblea Nacional, ha sido la
guinda de la torta.
Pero saben ustedes que desde el 2016, el régimen de
Maduro no ha podido acceder a ningún crédito o ayuda de los multilaterales como
El Bco. Mundial, El FMI; La CAF, entre otros; porque se requiere el aval de La
Asamblea Nacional.
Esa es una, entre otras razones por las cuales este
gobierno quiere ponerse en La Asamblea Nacional.
Ahora que hacemos, esperamos que vengan los
Cascos Azules de La ONU, los Boinas Verdes, o la fuerza multinacional de La
OTAN.
En la OEA, se acaba de discutir el caso de
Venezuela y nuestro representante propuso que se aplicara El TIAR y solo logró
3 votos.
Que hacemos, esperamos el milagro que muera Maduro
y luego asuma Diosdado o su hijo Nicolasito; alguno de ustedes tiene la
respuesta, por favor pueden compartirla con todos.
Entendemos que el régimen tiene una sala
situacional, la cual opera los 365 días del año, estudiando el comportamiento
de la ciudadanía y cuando ya está a punto de hundirse saca otro trapo rojo para
apesadumbrarnos, desestimularnos y crear más zozobra entre nosotros y vaya que
lo está logrando.
Y esto lo está logrando entre otras cosas por la
dispersión que tiene nuestra dirigencia opositora, que, a mi juicio, no termina
de entender que el enemigo es Maduro y su combo delincuencial, no son nuestros
compañeros de la oposición, y ante eso, deberíamos retomar el camino de la
unidad para enfrentar al monstruo, a pesar de las difíciles circunstancias por
las cuales atravesamos los venezolanos actualmente.
Aparte de eso, el régimen con su política
asistencialista y paternalista, con sus misiones y cajas Clap, mantiene un
régimen de opresión y los llevan arriados a los centros electorales el día de
la votación, al extremo que al que disiente de él, le quitan esos
"beneficios".
No es fácil la situación que tenemos, pero la única
forma, a mi juicio de combatir y derrotar esta pandemia delincuencial del
Chavismo-Madurismo, es votando. Demostrando que no lo queremos. Hurguemos un
poco y leamos los Decálogos de Abraham Lincoln. El gobierno tiene muy poca
aceptación en la sociedad venezolana, así como se refería Lincoln, ya la
mayoría no les creé su embuste y va a llegar el momento en que este pueblo
hastiado copié la lección de Rumanía, cuando salió de su último dictador.
Si nos quedamos en nuestra casa el día de las
votaciones que hacemos; jugamos dominó, hacemos un sancocho o una parrilla,
esperamos los resultados del CNE y después nos lamentamos y le pedimos a la
divina providencia que nos haga el milagro, el cual tenemos nosotros en
nuestras manos, nuestro voto.
El gobierno se enerva cuando ve los resultados y
entiende, que todavía hay factores políticos y ciudadanos que se le paran
enfrente y combaten sus desafueros; esa es la única manera de cambiar el curso
de las cosas, construyendo el músculo que nos permita despojarlo del poder.
La otra opción no la conozco, si ustedes la
conocen, por favor, encarecidamente les pido que me la hagan saber.
RUBÉN CONTRERAS
Historiador
Ante el Despotismo y la Abstención que hacemos.
Como casi todos los días, he estado leyendo
diversas opiniones acerca del planteamiento hecho por diversas
personalidades, acerca de las próximas elecciones parlamentarias, y la
conveniencia o no de participar con nuestro voto en las mismas y tenemos que
reconocer, que este gobierno está haciendo muy bien su trabajo, con su actitud
despótica y opresora, está logrando su objetivo. Desmovilizar al ciudadano,
crear incertidumbre y promover la abstención.
Mi hermano Henry Contreras y yo, nos hemos dedicado
a hurgar un poco acerca de algunos casos dados en el mundo, en los cuales este
tipo de régimen logra su cometido y hemos observado que, en los cientos de
casos estudiados, en países con regimenes totalitarios, sean de extrema
izquierda o extrema derecha, en los cuales hay serios conflictos de poder, muy
pocos se han solucionado por la vía violenta, creo que son apenas 3 y en
África. Todos los demás se han solucionado a través de la negociación.
Gracias a Dios, esos casos están documentados.
Tenemos ejemplos históricos: Mahatma Ghandi en La India;
Gorbachov, acabó con los 70 años de comunismo en Rusia y destruyó el Muro de
Berlín; Mandela en Suráfrica; El Pacto de La Moncloa, en España inspirado en
parte en el Pacto de Punto de Fijo y en la Constitución de Venezuela de 1961;
La Concertación en Chile; el caso de Walesa en Polonia; y hay casos más
recientes como los de Rumanía y de Serbia.
En todos ellos, imperaba un régimen despótico y
opresor, en los cuales los factores políticos y la ciudadanía estaban contra la
pared.
Que interesante sería conocer dichos casos, serian
antecedentes válidos para compararlo con lo que acontece en Vzla y formarnos
una opinión acerca de nuestra posición, con relación a nuestro futuro
inmediato, que es lo que nos interesa y concierne a todos.
Pero fíjense ustedes; la oposición blanca logró
después de denunciar durante 16 años, que los principales países del mundo,
entendieran que Chávez y Maduro formaron de Venezuela un Narco Estado.
El hecho que esos países apoyasen a Guaido, está
documentado en los informes de las distintas ONG de nuestro país, que han
presentado en La ONU y en otros organismos multilaterales; y los informes de la
Sra. Bachelet, han sido contundentes.
Claro que sabemos y entendemos que este régimen
opresor ha cometido muchos desafueros, utiliza a los jerarcas de la peste
militar para infundir terror y lo que hizo con La Asamblea Nacional, ha sido la
guinda de la torta.
Pero saben ustedes que desde el 2016, el régimen de
Maduro no ha podido acceder a ningún crédito o ayuda de los multilaterales como
El Bco. Mundial, El FMI; La CAF, entre otros; porque se requiere el aval de La
Asamblea Nacional.
Esa es una, entre otras razones por las cuales este
gobierno quiere ponerse en La Asamblea Nacional.
Ahora que hacemos, esperamos que vengan los
Cascos Azules de La ONU, los Boinas Verdes, o la fuerza multinacional de La
OTAN.
En la OEA, se acaba de discutir el caso de
Venezuela y nuestro representante propuso que se aplicara El TIAR y solo logró
3 votos.
Que hacemos, esperamos el milagro que muera Maduro
y luego asuma Diosdado o su hijo Nicolasito; alguno de ustedes tiene la
respuesta, por favor pueden compartirla con todos.
Entendemos que el régimen tiene una sala
situacional, la cual opera los 365 días del año, estudiando el comportamiento
de la ciudadanía y cuando ya está a punto de hundirse saca otro trapo rojo para
apesadumbrarnos, desestimularnos y crear más zozobra entre nosotros y vaya que
lo está logrando.
Y esto lo está logrando entre otras cosas por la
dispersión que tiene nuestra dirigencia opositora, que, a mi juicio, no termina
de entender que el enemigo es Maduro y su combo delincuencial, no son nuestros
compañeros de la oposición, y ante eso, deberíamos retomar el camino de la
unidad para enfrentar al monstruo, a pesar de las difíciles circunstancias por
las cuales atravesamos los venezolanos actualmente.
Aparte de eso, el régimen con su política
asistencialista y paternalista, con sus misiones y cajas Clap, mantiene un
régimen de opresión y los llevan arriados a los centros electorales el día de
la votación, al extremo que al que disiente de él, le quitan esos
"beneficios".
No es fácil la situación que tenemos, pero la única
forma, a mi juicio de combatir y derrotar esta pandemia delincuencial del
Chavismo-Madurismo, es votando. Demostrando que no lo queremos. Hurguemos un
poco y leamos los Decálogos de Abraham Lincoln. El gobierno tiene muy poca
aceptación en la sociedad venezolana, así como se refería Lincoln, ya la
mayoría no les creé su embuste y va a llegar el momento en que este pueblo
hastiado copié la lección de Rumanía, cuando salió de su último dictador.
Si nos quedamos en nuestra casa el día de las
votaciones que hacemos; jugamos dominó, hacemos un sancocho o una parrilla,
esperamos los resultados del CNE y después nos lamentamos y le pedimos a la
divina providencia que nos haga el milagro, el cual tenemos nosotros en
nuestras manos, nuestro voto.
El gobierno se enerva cuando ve los resultados y
entiende, que todavía hay factores políticos y ciudadanos que se le paran
enfrente y combaten sus desafueros; esa es la única manera de cambiar el curso
de las cosas, construyendo el músculo que nos permita despojarlo del poder.
La otra opción no la conozco, si ustedes la
conocen, por favor, encarecidamente les pido que me la hagan saber.
RUBÉN CONTRERAS
Historiador
Ante el Despotismo y la Abstención que hacemos.
Como casi todos los días, he estado leyendo
diversas opiniones acerca del planteamiento hecho por diversas
personalidades, acerca de las próximas elecciones parlamentarias, y la
conveniencia o no de participar con nuestro voto en las mismas y tenemos que
reconocer, que este gobierno está haciendo muy bien su trabajo, con su actitud
despótica y opresora, está logrando su objetivo. Desmovilizar al ciudadano,
crear incertidumbre y promover la abstención.
Mi hermano Henry Contreras y yo, nos hemos dedicado
a hurgar un poco acerca de algunos casos dados en el mundo, en los cuales este
tipo de régimen logra su cometido y hemos observado que, en los cientos de
casos estudiados, en países con regimenes totalitarios, sean de extrema
izquierda o extrema derecha, en los cuales hay serios conflictos de poder, muy
pocos se han solucionado por la vía violenta, creo que son apenas 3 y en
África. Todos los demás se han solucionado a través de la negociación.
Gracias a Dios, esos casos están documentados.
Tenemos ejemplos históricos: Mahatma Ghandi en La India;
Gorbachov, acabó con los 70 años de comunismo en Rusia y destruyó el Muro de
Berlín; Mandela en Suráfrica; El Pacto de La Moncloa, en España inspirado en
parte en el Pacto de Punto de Fijo y en la Constitución de Venezuela de 1961;
La Concertación en Chile; el caso de Walesa en Polonia; y hay casos más
recientes como los de Rumanía y de Serbia.
En todos ellos, imperaba un régimen despótico y
opresor, en los cuales los factores políticos y la ciudadanía estaban contra la
pared.
Que interesante sería conocer dichos casos, serian
antecedentes válidos para compararlo con lo que acontece en Vzla y formarnos
una opinión acerca de nuestra posición, con relación a nuestro futuro
inmediato, que es lo que nos interesa y concierne a todos.
Pero fíjense ustedes; la oposición blanca logró
después de denunciar durante 16 años, que los principales países del mundo,
entendieran que Chávez y Maduro formaron de Venezuela un Narco Estado.
El hecho que esos países apoyasen a Guaido, está
documentado en los informes de las distintas ONG de nuestro país, que han
presentado en La ONU y en otros organismos multilaterales; y los informes de la
Sra. Bachelet, han sido contundentes.
Claro que sabemos y entendemos que este régimen
opresor ha cometido muchos desafueros, utiliza a los jerarcas de la peste
militar para infundir terror y lo que hizo con La Asamblea Nacional, ha sido la
guinda de la torta.
Pero saben ustedes que desde el 2016, el régimen de
Maduro no ha podido acceder a ningún crédito o ayuda de los multilaterales como
El Bco. Mundial, El FMI; La CAF, entre otros; porque se requiere el aval de La
Asamblea Nacional.
Esa es una, entre otras razones por las cuales este
gobierno quiere ponerse en La Asamblea Nacional.
Ahora que hacemos, esperamos que vengan los
Cascos Azules de La ONU, los Boinas Verdes, o la fuerza multinacional de La
OTAN.
En la OEA, se acaba de discutir el caso de
Venezuela y nuestro representante propuso que se aplicara El TIAR y solo logró
3 votos.
Que hacemos, esperamos el milagro que muera Maduro
y luego asuma Diosdado o su hijo Nicolasito; alguno de ustedes tiene la
respuesta, por favor pueden compartirla con todos.
Entendemos que el régimen tiene una sala
situacional, la cual opera los 365 días del año, estudiando el comportamiento
de la ciudadanía y cuando ya está a punto de hundirse saca otro trapo rojo para
apesadumbrarnos, desestimularnos y crear más zozobra entre nosotros y vaya que
lo está logrando.
Y esto lo está logrando entre otras cosas por la
dispersión que tiene nuestra dirigencia opositora, que, a mi juicio, no termina
de entender que el enemigo es Maduro y su combo delincuencial, no son nuestros
compañeros de la oposición, y ante eso, deberíamos retomar el camino de la
unidad para enfrentar al monstruo, a pesar de las difíciles circunstancias por
las cuales atravesamos los venezolanos actualmente.
Aparte de eso, el régimen con su política
asistencialista y paternalista, con sus misiones y cajas Clap, mantiene un
régimen de opresión y los llevan arriados a los centros electorales el día de
la votación, al extremo que al que disiente de él, le quitan esos
"beneficios".
No es fácil la situación que tenemos, pero la única
forma, a mi juicio de combatir y derrotar esta pandemia delincuencial del
Chavismo-Madurismo, es votando. Demostrando que no lo queremos. Hurguemos un
poco y leamos los Decálogos de Abraham Lincoln. El gobierno tiene muy poca
aceptación en la sociedad venezolana, así como se refería Lincoln, ya la
mayoría no les creé su embuste y va a llegar el momento en que este pueblo
hastiado copié la lección de Rumanía, cuando salió de su último dictador.
Si nos quedamos en nuestra casa el día de las
votaciones que hacemos; jugamos dominó, hacemos un sancocho o una parrilla,
esperamos los resultados del CNE y después nos lamentamos y le pedimos a la
divina providencia que nos haga el milagro, el cual tenemos nosotros en
nuestras manos, nuestro voto.
El gobierno se enerva cuando ve los resultados y
entiende, que todavía hay factores políticos y ciudadanos que se le paran
enfrente y combaten sus desafueros; esa es la única manera de cambiar el curso
de las cosas, construyendo el músculo que nos permita despojarlo del poder.
La otra opción no la conozco, si ustedes la
conocen, por favor, encarecidamente les pido que me la hagan saber.
RUBÉN CONTRERAS
Historiador
Ante el Despotismo y la Abstención que hacemos.
Como casi todos los días, he estado leyendo
diversas opiniones acerca del planteamiento hecho por diversas
personalidades, acerca de las próximas elecciones parlamentarias, y la
conveniencia o no de participar con nuestro voto en las mismas y tenemos que
reconocer, que este gobierno está haciendo muy bien su trabajo, con su actitud
despótica y opresora, está logrando su objetivo. Desmovilizar al ciudadano,
crear incertidumbre y promover la abstención.
Mi hermano Henry Contreras y yo, nos hemos dedicado
a hurgar un poco acerca de algunos casos dados en el mundo, en los cuales este
tipo de régimen logra su cometido y hemos observado que, en los cientos de
casos estudiados, en países con regimenes totalitarios, sean de extrema
izquierda o extrema derecha, en los cuales hay serios conflictos de poder, muy
pocos se han solucionado por la vía violenta, creo que son apenas 3 y en
África. Todos los demás se han solucionado a través de la negociación.
Gracias a Dios, esos casos están documentados.
Tenemos ejemplos históricos: Mahatma Ghandi en La India;
Gorbachov, acabó con los 70 años de comunismo en Rusia y destruyó el Muro de
Berlín; Mandela en Suráfrica; El Pacto de La Moncloa, en España inspirado en
parte en el Pacto de Punto de Fijo y en la Constitución de Venezuela de 1961;
La Concertación en Chile; el caso de Walesa en Polonia; y hay casos más
recientes como los de Rumanía y de Serbia.
En todos ellos, imperaba un régimen despótico y
opresor, en los cuales los factores políticos y la ciudadanía estaban contra la
pared.
Que interesante sería conocer dichos casos, serian
antecedentes válidos para compararlo con lo que acontece en Vzla y formarnos
una opinión acerca de nuestra posición, con relación a nuestro futuro
inmediato, que es lo que nos interesa y concierne a todos.
Pero fíjense ustedes; la oposición blanca logró
después de denunciar durante 16 años, que los principales países del mundo,
entendieran que Chávez y Maduro formaron de Venezuela un Narco Estado.
El hecho que esos países apoyasen a Guaido, está
documentado en los informes de las distintas ONG de nuestro país, que han
presentado en La ONU y en otros organismos multilaterales; y los informes de la
Sra. Bachelet, han sido contundentes.
Claro que sabemos y entendemos que este régimen
opresor ha cometido muchos desafueros, utiliza a los jerarcas de la peste
militar para infundir terror y lo que hizo con La Asamblea Nacional, ha sido la
guinda de la torta.
Pero saben ustedes que desde el 2016, el régimen de
Maduro no ha podido acceder a ningún crédito o ayuda de los multilaterales como
El Bco. Mundial, El FMI; La CAF, entre otros; porque se requiere el aval de La
Asamblea Nacional.
Esa es una, entre otras razones por las cuales este
gobierno quiere ponerse en La Asamblea Nacional.
Ahora que hacemos, esperamos que vengan los
Cascos Azules de La ONU, los Boinas Verdes, o la fuerza multinacional de La
OTAN.
En la OEA, se acaba de discutir el caso de
Venezuela y nuestro representante propuso que se aplicara El TIAR y solo logró
3 votos.
Que hacemos, esperamos el milagro que muera Maduro
y luego asuma Diosdado o su hijo Nicolasito; alguno de ustedes tiene la
respuesta, por favor pueden compartirla con todos.
Entendemos que el régimen tiene una sala
situacional, la cual opera los 365 días del año, estudiando el comportamiento
de la ciudadanía y cuando ya está a punto de hundirse saca otro trapo rojo para
apesadumbrarnos, desestimularnos y crear más zozobra entre nosotros y vaya que
lo está logrando.
Y esto lo está logrando entre otras cosas por la
dispersión que tiene nuestra dirigencia opositora, que, a mi juicio, no termina
de entender que el enemigo es Maduro y su combo delincuencial, no son nuestros
compañeros de la oposición, y ante eso, deberíamos retomar el camino de la
unidad para enfrentar al monstruo, a pesar de las difíciles circunstancias por
las cuales atravesamos los venezolanos actualmente.
Aparte de eso, el régimen con su política
asistencialista y paternalista, con sus misiones y cajas Clap, mantiene un
régimen de opresión y los llevan arriados a los centros electorales el día de
la votación, al extremo que al que disiente de él, le quitan esos
"beneficios".
No es fácil la situación que tenemos, pero la única
forma, a mi juicio de combatir y derrotar esta pandemia delincuencial del
Chavismo-Madurismo, es votando. Demostrando que no lo queremos. Hurguemos un
poco y leamos los Decálogos de Abraham Lincoln. El gobierno tiene muy poca
aceptación en la sociedad venezolana, así como se refería Lincoln, ya la
mayoría no les creé su embuste y va a llegar el momento en que este pueblo
hastiado copié la lección de Rumanía, cuando salió de su último dictador.
Si nos quedamos en nuestra casa el día de las
votaciones que hacemos; jugamos dominó, hacemos un sancocho o una parrilla,
esperamos los resultados del CNE y después nos lamentamos y le pedimos a la
divina providencia que nos haga el milagro, el cual tenemos nosotros en
nuestras manos, nuestro voto.
El gobierno se enerva cuando ve los resultados y
entiende, que todavía hay factores políticos y ciudadanos que se le paran
enfrente y combaten sus desafueros; esa es la única manera de cambiar el curso
de las cosas, construyendo el músculo que nos permita despojarlo del poder.
La otra opción no la conozco, si ustedes la
conocen, por favor, encarecidamente les pido que me la hagan saber.
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