EL 20 ANIVERSARIO DE LA CREACIÓN DEL ESTADO VARGAS
El 23 de junio próximo pasado, se cumplieron los primeros
20 años de la creación del estado Vargas, por el Congreso de La República de
Venezuela. Fue en tiempos de Democracia, durante los cuales en el Congreso de
la República se parlamentaba y discutían leyes y propuestas atinentes a los
problemas y realidad de nuestro país. Claro, el país todavía estaba gobernado
por demócratas.
La división de los poderes que componían el estado venezolano les daba autonomía
y poder de decisión, recordemos como el presidente de la república, Carlos
Andres Pérez, fue depuesto de su cargo, sin que se ocasionara un rompimiento
constitucional, de igual manera la Corte Suprema de Justicia, presidida en esos
tiempos por Cecilia Sosa, emitió jurisprudencia y avalo la propuesta
legislativa del Congreso, ratificando la creación del estado Vargas, en contra
de la opinión del Presidente de la república, el Dr. Rafael Caldera, convirtiéndose
este en el estado No. 23 de la república de Venezuela.
Con la creación
del estado Vargas, idea anhelada y sonada por muchos varguenses, se consideraba
que nuestra región iba a ser desarrollada de acuerdo a los planes
visionarios de sus gestores, en los que se planteaba encauzar vocacionalmente
las aptitudes y ambiciones de los varguenses de acuerdo la potencialidad de la
región hacia sus fortalezas ubicadas en la geografía apta para el turismo y el
mar como fuente de recursos alimentarios y recreacionales, entre quienes debemos destacar al diputado
Jose Rubín de Armas, secretario General de AD en Vargas y a la líder de Copei,
Cefora Contreras de Martinez, ambos con sus equipos de colaboradores, quienes
le dieron sentido estructural a la propuesta, la cual fue acogida por todas las
fracciones que integraban el parlamento venezolano, a excepción del diputado
Alfredo Laya, quien voto en contra de dicha propuesta.
Este vigésimo aniversario de nuestro estado, nos muestra
una cara diferente a la inicialmente propuesta, debido a que quienes han
dirigido el estado Vargas a partir de su creación, aparte del primer gobernador,
un ciudadano sin planes ni metas, han sido personas foráneas sin sentido de
pertenencia con la región y carentes de escrúpulos
en el manejo de la cosa pública, así como huérfanos de la ambición y sentido de
trascendencia, en cuanto a generar la inducción de la educación,
aprovechamiento y transformación del recurso humano, a objeto de volcarlos
hacia opciones reales que permitiesen
construir las oportunidades para
su desarrollo socio económico, de acuerdo a las fortalezas de la región.
En cambio, hemos percibido como estos integrantes de la peste militar que
destruye a Venezuela en la actualidad, quienes ejercen el solio gubernativo, se
han dedicado a realizar obras en su mayoría ornamentales otras de desecho como
las jardineras de las vías centrales, que solo han generado cuantiosas
comisiones a los familiares de los gobernantes, pero que no han permitido
solucionar los ingentes problemas que aquejan a sus ciudadanos, por la
destrucción de los servicio públicos, tal como se aprecia en los centros
dispensadores de salud, la situación el
transporte público y el cementerio de autobuses y vehículos en Camurí Chico, en
los promontorios de basura en las diferentes calles y avenidas del estado, los
botes de aguas negras en la mayoría de las vías públicas y la escasez del líquido
vital, que tiene a los varguenses compitiendo con los camellos del desierto del
Sahara, entre tantos problemas.
Este vigésimo aniversario ha sido una satisfacción para
los demócratas que dimos un paso por cumplirle a los varguenses una oferta
propuesta desde hace mucho tiempo. En cambio ha sido un motivo de encono y una
piedra en los zapatos para quienes gobiernan porque no han sabido instrumentar
políticas de desarrollo de acuerdo a la geografía regional y sus habitantes y
eso se debe a la cartilla ideológica impuesta desde el infausto plan de la
patria, que busca la destrucción del ciudadano, coartándole sus posibilidades
de desarrollo, debido a que de acuerdo con la dictadura del proletariado,
propuesta por el castro comunismo, el ciudadano es un objeto que no puede
desarrollar sus aptitudes vocacionales, ya que eso choca con lo propuesto de
que es el estado el ductor y conductor
de todas las iniciativas para lograr sus objetivos de sometimiento a los
ciudadanos.
Además, el hecho de reconocer, recordar y celebrar el
aniversario del estado Vargas, por parte de quienes lo dirigen en la actualidad, sería un
reconocimiento a una de las tantas cosas positivas logradas en Venezuela,
durante los 40 años de democracia y eso no lo hacen y no lo comulgan aquellos
resentidos de odio como los seguidores del intergaláctico, y de beodos, por su
incapacidad para construir y tender puentes que demuestren su capacidad de
enmienda.
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