La Guayra 5 de junio de 2019

 

 

 

 

Ciudadano

Director y demás integrantes

Instituto de Patrimonio Cultural de La Nación

Su Despacho.

 

Cumplimos en dirigirnos a ustedes, en nombre de quienes integramos La Sociedad Bolivariana en el Estado Vargas, así como también de los Varguenses que no tienen voz, con el objeto de hacer de su conocimiento, el deterioro y la destrucción sistemática que se lleva a cabo en nuestro estado Vargas del patrimonio histórico existente y de algunos de sus monumentos.

Consideramos también, que ningún vargasiano objeta la construcción de las monumentales plazas Bolívar, por la gobernación del estado Vargas en Catia La Mar y La Guayra, así como la cinta costera entre La Guayra y Macuto, entre otras, las cuales son un valor agregado a la morfología urbana de dichas parroquias, pero el hecho de construir algo nuevo no es la patente del corzo para destruir o eliminar otros monumentos como son el eliminar el busto de Simón Bolívar ubicado en la plaza aledaña a la urbanización Rómulo Gallegos, frente a la escuela Alfredo Machado en Catia La Mar, o quitar el busto del fundador de La Guayra Don Diego de Osorio y Villegas, en el sector de Punta de Mulatos en La Guayra y colocar un grifo de agua itinerante de la gobernación del estado, ya que en primera instancia fue colocado aledaño al elevado de Pariata cuando se inauguró este y ahora fue trasladado  al sitio en el cual estaba el busto ya mencionado.

Igualmente se eliminó el busto de Francisco Fajardo ubicado en la plaza que lleva su nombre, en la entrada de la ciudad de Caraballeda y en Macuto en la bajada del conocido sector del Playón, se destruyó los vestigios de un cementerio aborigen; así como también se tumbó la plantica de la Guayra, la cual fue construida por los Zuloaga, en los años de 1930, cuando dotaron a la ciudad histórica de La Guayra de la energía eléctrica y esta servía para succionar el agua que enfriaba las turbinas que generaban dicha energía.

Con  la eliminación entre otros, de estos bustos, vestigios indígenas y urbanos e industriales, queremos señalar la pérdida de identidad o memoria histórica de la región para los varguenses, ya que eso es algo reiterativo de aquellos regímenes que apelan en su discurso a la construcción del hombre nuevo, pero el caso emblemático de destrucción se está llevando a cabo con la casa de José María España, uno de los 17 monumentos históricos nacionales enclavados en el caso colonial de la ciudad histórica de La Guayra, entre la calle San Francisco y el río Osorio.

 

La preservación y custodia de los monumentos históricos nacionales, así como los naturales, se específica en las resoluciones emanadas de la Dirección de Ceremonial y Acervo Histórico de La Nación y La Junta Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación, con fechas del 10 de marzo de 1.969 y 08 de marzo de 1977; así como el Decreto de Declaratoria de  La Ciudad Histórica de La Guayra del 29 de junio de 1999, como Patrimonio Histórico Municipal del Municipio Vargas del estado Vargas, decreto que fue ratificado y refrendado por el Concejo Municipal del Municipio Vargas el 29 de junio de 2006.

Igualmente, el Concejo Municipal del Municipio Vargas, el 21 de mayo de 1998, publicó en la Gaceta Municipal ordinaria No 206, La Ordenanza para la Conservación del Patrimonio Cultural y Natural del Municipio Vargas derogando la Ordenanza anterior del 12 de marzo de1.992, la cual también señalaba los bienes que constituyen el Patrimonio Cultural y Natural del Municipio Vargas en su artículo No 6. Ordenanza que en su Capítulo III, artículo 10, referido a la protección de los bienes Culturales y Naturales, señala que “Se prohíbe destruir, reformar, reparar, restaurar, reconstruir, cambiar el uso, su ubicación y el traslado fuera del municipio, cualquier bien cultural y natural indicado  en los artículos 6to y 7mo, sin el previo consentimiento de la autoridad competente”, y el artículo 12 de dicha ordenanza nos refiere que: “La oficina para la Conservación del Patrimonio Cultural y Natural del Municipio, deberá tomar las medidas necesarias para prevenir las consecuencias que puedan ocasionar la realización de obras, en la transformación o deterioro de los sitios arqueológicos, los centros históricos, construcciones monumentales o no, las construcciones y arquitectura tradicional o rural representativas, así como el entorno donde están ubicadas”.

También dicha ordenanza en su artículo 33 nos indica: “La municipalidad a través de la Oficina para La Conservación del Patrimonio Cultural y Natural es la encargada de velar, proteger, investigar, conservar, restaurar y valorizar los bienes de interés cultural y natural e igualmente de acuerdo a su numeral 4 debe controlar y supervisar las obras de restauración y conservación que sean realizadas sobre los bienes de interés cultural”.

Estas atribuciones de las alcaldías en cuanto a la conservación, cuido y custodia de los bienes naturales y culturales de la nación, están soportadas y avaladas en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en su artículo 178 y la Ley Orgánica de Ordenación Urbanística, publicada en gaceta oficial de la república de Venezuela Nro. 33.868, el 16 de diciembre de 1987, en su artículo 49 señala que las áreas  de conservación histórica o mejoramiento de algún sitio particular de la ciudad, ameritan un tratamiento especial, dentro del plan de desarrollo urbano local y la autoridad urbanística de la ciudad dispondrá lo concerniente a la elaboración, aprobación y ejecución de dichos planes.

De igual manera, el instructivo que regula el registro general del patrimonio cultural venezolano y el manejo de los bienes que lo integran, de acuerdo a la providencia administrativa No 012/2005 publicada en la gaceta oficial de la república de Venezuela, No 38.237 del 27 de junio de 2005, nos señala en su artículo 9 referido a los bienes tangibles inscritos en el Registro General  del Patrimonio Cultural lo siguiente: “ Los Centros Históricos englobados dentro  de una poligonal determinada, se trata de zonas históricas ubicadas dentro de la ciudad, que están delimitadas por una poligonal levantada por el Instituto de Patrimonio Cultural. Las intervenciones de las edificaciones construidas en los centros históricos que pongan en peligro su integridad física general y la de sus diversos componentes, sean estructurales, de cerramiento, de pisos y cubiertas, ornamentales y de revestimiento no se podrán realizar sin la previa autorización del Instituto de Patrimonio Cultural”.

El caso que en cuestión nos amerita nuestra atención señores del Instituto de Patrimonio Cultural de la Nación, es que, producto de la vaguada acaecida en 1999 en el estado Vargas, el casco colonial de la ciudad histórica de La Guayra sufrió una devastación severa y la casa de José María España, propiedad del ingeniero geólogo Hugo Ancieta, era un bien de dominio público y funcionaba como un pequeño museo y quedó como dicen los ingenieros acolmatada de tierra, hasta que el alcalde Alexis Toledo el año 2005 la cedió a un colectivo para que le sacase los escombros y la usase para sus fines políticos, cuestión que fue advertida por nosotros, dada su condición de monumento histórico nacional.

Con motivo de la asunción al solio gubernativo del estado Vargas por el general Jorge Luis García Carneiro, quien ha demostrado una idolatría por José María España, después de variadas sugerencias manifestadas por nosotros, se desocupó la casa y este año el gobernador ordenó su reconstrucción.

 La casa actualmente está siendo objeto de una intervención por una empresa contratada por la gobernación del estado Vargas, sin ninguna credencial que la avale como apta o especialista en restauración de bienes patrimoniales y cuando se les ha preguntado a los trabajadores que laboran en dicha obra, estos manifiestan no conocer planos ni proyectos para su restauración, solo aducen seguir órdenes del contratista y han tumbado paredes de adobe originales, antiquísimas y las están sustituyendo por bloques de concreto sobre vigas de arrastre con columnas y cabillas, tal como se aprecia en las fotos que anexamos.

Cuando fuimos a la oficina de conservación del patrimonio histórico municipal, la conseguimos acéfala debido a que no tiene quien la dirija en estos momentos y sus funcionarios nos han explicado que no tienen ninguna comunicación de parte de la gobernación del estado explicando dicha intervención ni propuesta de restauración. Pero esos mismos funcionarios nos señalaron que advirtieron al Director de Gabinete de la Alcaldía del Municipio Vargas, las diversas irregularidades producto de dicha intervención por la incorporación de materiales extraños a los originales con los cuales fue construida dicha casa y hasta ahora, en el momento que hacemos esta comunicación las obras continúan.

 

Dado lo expuesto y en razón de esa intervención a ese monumento histórico nacional, el cual con la incorporación de esos materiales extraños a los originales, pierde su valor patrimonial, nos dirigimos a ustedes como ente rector en esta materia de preservación tanto de los monumentos históricos nacionales así como a la preservación de la memoria histórica de nuestra nación, ya que es reiterativa la violación de las ordenanzas de patrimonio cultural y natural municipal y los postulados del Instituto Cultural de la nación, debido a que la mayoría de los varguenses ha constatado el mal uso que se le da a La Casa Guipuzcoana como sede del gobierno regional con la instalación de tabiques para convertir sus espacios en oficina, así como también el taller de propaganda del partido de gobierno, además de utilizarla también como expresión de las fiestas navideñas y de carnaval, por la colocación de luces y motivos navideños, así como los adornos y disfraces que le colocan con motivo del carnaval.

Igualmente es lamentable los restos de la estructura que sirvió de sede a la corporación del puerto de La Guayra, ubicada en La Guayra frente a la Plaza Vargas, la cual sirve para colocar pancartas por los afectos al régimen al colocarle propaganda electoral alusiva a la gobernación del estado Vargas.

Aparte de lo mencionado, sin querer redundar en lo expuesto, les manifestamos nuestra gran preocupación por el estado actual del casco colonial de la ciudad histórica de La Guayra, por su completo abandono, sin que ningún organismo del estado en sus tres niveles, nacional, regional y municipal, demuestren interés alguno en su revitalización, pero lo de la casa de José María España es incomprensible y solo muestra el autoritarismo del gobernante que no acepta conseja y dispone el poder a su libre albedrío.

Por tal razón, dado los atropellos a dicho monumento histórico nacional, así como a la devastación de la memoria histórica de Vargas, llevada a cabo por los organismos regionales acudimos a ustedes esperando que ejerzan su función rectora y orienten a los funcionarios que llevan a cabo tal cometido.

 

Sin más que tratar nos suscribimos de ustedes, poniéndonos a sus ordenes

 

Bolivarianamente,

 

 

 

Lic. Rubén Contreras                                               Prof. Antonio Ugueto

Presidente Sociedad Bolivariana Vargas   Secretario General Sociedad Bolivariana Vargas                 

 

C. C. Gobernación del estado Vargas

C. C. Alcaldía del Municipio Vargas

C. C. Obispo de la Diócesis de San Pedro Apóstol

C. C. Cámara de Comercio de La Guayra

C. C. CADUAINCO

Telf.  04143321214 - 04142146398

Sociedadbolivariana.vargas gmail.com

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