RUBÉN
CONTRERAS
Historiador
EFRÉN RODRÍGUEZ
EL MAGISTERIO Y LA FILANTROPÍA COMO
RAZÓN DE VIDA
Efrén Rodríguez
El Magisterio y La Filantropía como
Razón de Vida
Por Rubén Contreras
Presentación
Introducción
Un
Infante Nacido para el Estudio y el Trabajo, con brega y tesón.
La
Iniciación Magisterial y Académica
El
Cosquilleo de la Política
La
Filantropía y El Altruismo como Razón Existencial
El
Cultivador de Amistades
Epilogo
Fuentes
Consultadas
Presentación
Introducción
Pareciese
que los seres humanos nacemos marcado[J1] con la impronta de lo que queremos ser
en nuestro tránsito por esta vida terrenal, sin importar la génesis de nuestra
existencia, como decían nuestros antepasados, de cuna de oro o de modesta cuna,
porque la sencillez y modestia, con la cual el profesor Efrén Rodríguez ha
cumplido hasta ahora su ciclo vital de vida, nos demuestra una vocación infinita
por el sentido gregario de la misma.
Es así
que desde muy niño, demostró cualidades innatas para logar la sociabilidad con
sus amigos de la infancia y compañeros de escuela, de juegos y de iniciativas
en procura de lograr el sustento diario para su familia, labrándose un espacio en su entorno lugareño,
que le permitiese coronar con exito sus propuestas de emprendimiento, para así
transitar sus estadios de vida personal, hasta llegar a la sólida posición que
detenta en los planos magisterial,
académico y societario en que se desempeña en el mundo de hoy.
Siendo
estudiante del cuarto año de humanidades en el Liceo Nocturno José Damián
Ramírez Labrador, ubicado en Maiquetía, en la misma planta física del Liceo
José María Vargas, tuve el honor de ser alumno del Profesor Efrén Rodríguez,
quien regentaba la Cátedra de Filosofía, era el año de 1.971 y dicho profesor
se presentaba todas las noches impecablemente vestido, todo un “Gentleman”, y
aunque dicen que la vestimenta no hace al hombre, ese profesor le hacía honor a
su magisterio, al impartir su cátedra de manera sosegada, pero con la
brillantez del filósofo que se reúne en el areópago en la búsqueda de discernir
la mayéutica y lograr conocer la verdad de los hechos a través de la
epistemología.
La circunstancia
de vivir en este litoral, hoy conocido como Estado Vargas y de participar en
diversas actividades culturales, societarias, académicas y socio políticas, nos
permitieron conocer al profesor Rodríguez en la justa dimensión de su
personalidad, afable, trabajador, bondadoso, hacedor de bien, cultivador de la
amistad, jacarandoso y dicharachero, cualidades que lo han convertido en un
verdadero filántropo, que ha puesto en alto el pedigrí de su apellido y de su
familia, motivo por el cual me sentí motivado y dada la amistad cultivada entre ambos, me
atreví a hurgar un poco en la vida del
personaje con la finalidad de plasmar una breve semblanza del profesor Rodríguez, quien se convirtió en el digno
embajador de los kariñas de la Mesa de Guanipa, y del pueblo de Santa Inés, ubicado
en el estado Anzoátegui, ante los descendientes de José María Vargas, Carlos
Soublette, Manuel Gual, José María España y la totalidad de los varguenses.
Un Infante nacido para el estudio, y el trabajo
con brega y tesón.
El 16 de
febrero de 1939, la casa de la señora Carmen, en el provinciano pueblo del
estado Anzoátegui, conocido como Santa Inés, estaba con intensa actividad, ya
que la señora de la casa estaba a punto de alumbrar el firmamento y horizonte
pueblerino con la llegada de un nuevo ser, que todos esperaban con
alegría, y estaba siendo asistida en el
parto por la Comadrona del pueblo y teniendo como ayudante a la madre[J2] de Carmen, la abuela que lo va a marcar
con sus ideas y costumbres durante su vida inicial, conocida popularmente y
cariñosamente con el apelativo de, Mamá Puruca.
De esa
gestación vino al mundo terrenal Efrén José Rodríguez, quien en el trasunto de
los tiempos va a demostrar la casta indómita de los indios kariñas, en sus
deseos de superación, debido a que su hogar era muy modesto y toda la familia
sumaba esfuerzos y voluntades, para lograr superar las dificultades que se
presentaban en esa Venezuela rural.
Es así
que la infancia de Efrén Rodríguez se gestó entre estudios y trabajo, ya que en
los pueblos cercanos, como Anaco y Cantaura, cuya actividad principal era la extracción
de petróleo, la diversión era escasa y cuando se celebraban las fiestas
patronales, o las actividades normales de recreación de los ciudadanos como las
riñas de gallos o juegos de bolas criollas, eran oportunidades para que Mama
Puruca que era muy conocida en esos contornos, motivase a la familia para
que obtuviese recursos adicionales
mediante la venta de dulces de granjería, de empanadas o de arepita
dulces, que Efrén José conjuntamente con
su hermano César vendían en dichos jolgorios, lo que le permitió a Efrén José darse a
conocer por la locuacidad que tenía en la expresión y la emotividad e interés
que le ponía a su esfuerzo emprendedor, ganándose el apodo por parte de los
trabajadores de My Friend[J3] , lo cual motivo a su hermano César, en algunas
oportunidades, a reclamarle a los
trabajadores que su verdadero nombre era Efrén José
Pero
esas actividades no mellaban el esfuerzo por estudiar, ya que la escuela rural del
pueblo aceptó a Efrén José como estudiante, destacándose por su precocidad en
el aprendizaje, que venía apoyado por las orientaciones tanto de su madre como
de su abuela, lo cual le incentivó a cultivarse en el mundo de las letras, ya
que la familia se mudó a Barcelona, en el Barrio La Aduana y fue inscrito en la
escuela República de Chile, ubicada en el casco central de la ciudad, muy
cercana a las ruinas de la Casa Fuerte, lo que despertó la admiración del niño
por los hechos históricos. Y ante la precariedad de la familia, Efrén José se
las ingeniaba en cuestiones de emprendimiento, y jugando con amigos conoció en
la plaza Boyacá de dicha ciudad, a un personaje con el cual desde ese entonces ha cultivado una amistad imperecedera, ya que ambos aprendieron
a hacer dupletas de caballos y rifas que vendían en las galleras La Central y
Tamanaco, en los círculos de sus amigos y en los juegos tradicionales de la
época, con lo cual pudo comprarse una bicicleta, para asistir a la escuela de la cual salió con el sexto
grado aprobado. Dicho amigo es el profesor Cesar Alonzo, quien también se
destacaba como una figura rutilante en la práctica del béisbol, y a quienes sus
amigos y allegados le impusieron el apelativo de Pacheco.
Ya en el
año de 1.955, ingresó a la Escuela Normal de Barcelona, denominada José Ramón
Camejo, cuyo Director era el profesor Negrón[J4] , quien, observando la acuciosidad,
interés en los estudios e inteligencia del joven educando, le consiguió una
beca a través del Club de Leones de Barcelona. En dicha escuela, conoció Efrén
Rodríguez al profesor Ramón López Borrego, quien le impartió clases de química
y con quien luego algunos años más tarde se va a encontrar en Maiquetía como
Director del Liceo José María Vargas.
Cesar Alonzo, quien también como Efrén estudio
en la misma escuela de normal de Barcelona, se graduó un año antes que él, en
la promoción Rómulo Gallegos y la promoción de Efrén Rodríguez llevó el nombre
del eximio poeta Andrés Eloy Blanco.
La Iniciación Magisterial y Académica
Ya
graduado de maestro en el año de 1.959, e integrante de la promoción Andrés
Eloy Blanco, se inició ese mismo año como maestro en La Escuela Nacional José
María Freites, en Barcelona, en la cual impartió la docencia hasta 1.960, pero
motivado a su deseo, pasión y afán de
cultivarse en el mundo de la pedagogía se impulsó a tomar nuevos derroteros y
se vino para Caracas[J5] , trasladándose a la tierra de Vargas, ubicándose
en una pensión en Maiquetía, ubicada en al frente de la iglesia y en la cual al cabo de los años va a
relacionarse con algunos de los jugadores de béisbol del equipo Los Tiburones
de La Guayra, quienes vivían en ella, entre los que destacaban Luis Aparicio padre
e hijo, Ángel Bravo y José Herrera, entre otros, con quienes en amenas
tertulias intercambian opiniones y comentarios le permitieron hacerse prácticamente,
un especialista del béisbol.
Aquí en
Vargas, fue asignado a la Escuela Sergio María Recagno, ubicada en las Colinas
de Catia la Mar, cuya directora era la
maestra Celeste Ojeda, quien le dio orientaciones y motivaciones pedagógicas en
el ejercicio como maestro, pero esa no era su meta, ya que su deseo era
continuar su magisterio hacia niveles superiores y ambicionaba nuevos estadios,
de vida, por lo que se inscribió en el Instituto Pedagógico de Caracas, para
estudiar la carrera de Filosofía y Ciencias de la Educación, la cual culminó el
año de 1.964, con notas sobresalientes.
El
profesor Efrén Rodríguez, tercero de izquierda a Derecha, acompañando a los
integrantes de la Junta Directiva de La Sociedad Bolivariana, en el estado
Vargas, en una de las tantas sesiones solemnes de dicha Corporación Académica. Foto
Rigoberto Burgos.
Ya con
un título de educación superior, el profesor Efrén Rodríguez incrementó su
status en el campo de la docencia vargasiana, debido a que la mayoría de
profesores de educación media que impartían clases en el liceo Vargas y el
Licenciado Aranda, así como los Colegios privados, para esos momentos, muchos no
eran graduados, o estaban por graduarse.
Pero el
ejercicio magisterial como maestro se incrementaba, debido a que también a la
par que daba clases en la Escuela Recagno, empezó a dar clases en la Escuela
Nacional Mare Abajo, hasta que un gran
amigo que conoció en 1962 en Maiquetía, Eduardo Regalado Parparcén y quien
también estaba ubicado en el campo de la docencia, y todavía era estudiante del
Instituto Pedagógico de Caracas, en la especialidad de Matemáticas y Física, daba
clases en Liceo José María Vargas, y actuando como los portacorreistas, que le
llevaban los mensajes a los monarcas y jefes Incas ubicados en el Machu Pichuc,
le ubicó a través de otro amigo, el profesor
Tomas Gómez, quien era el del
Director del IDEM, Instituto de Educación Mercantil, ubicado en el famoso
pasaje El Cristo de Maiquetía, en el cual también daban clases Regalado y
Efrén, para notificarle que el profesor Ramón López Borrego, quien era el
director del Liceo José María Vargas, le había logrado unas horas de clase en
el liceo nocturno que también funcionaba en la planta física del Liceo José
María Vargas.
La sociabilidad,
el altruismo y la honorabilidad con la que se desempeñaba el profesor Efrén
Rodríguez se acrecentaba dentro del mundo magisterial varguense, cuestión que
lo llevó a ser integrante de la planta fundadora del Liceo José María España,
ubicado en la parroquia Macuto, a partir de 1.965, y cuyo director inicial fue
el profesor Gustavo Grau, en la Cátedra de Formación Social Moral y Cívica. Y
Efrén se prodigaba, dado que a la vez que daba clases en primaria, también
ejercía el magisterio en la secundaria, tanto en el Liceo Nocturno José Damián
Ramírez Labrador como en el Liceo José María España.
Ya en el
año de 1.966, el profesor Rodríguez fue atrapado por las redes de Cupido,
atraído por una Maiquetiense, cuya prestancia, glamour, salero y nombre lo cautivó,
Mónica, de la cual se prendió fervientemente y con la cual se casó y procreó
sus cuatro hijos, Janet Jazmín[J6] , Efrén José, Javier José, y Erick José,
todos profesionales y quienes les han deparado grandes satisfacciones a ambos
padres.
A partir
del año 1.969, el profesor Efrén Rodríguez escaló un nuevo peldaño en el campo
de la educación, al ser requerido para ejercer el magisterio en La Escuela
Naval de Venezuela, por lo cual tuvo que renunciar a sus horas de clase en el
Liceo España. Institución en la cual lleva 51 años ininterrumpidos dando clases
y su prestancia y responsabilidad en el ejercicio académico de dicha
institución armada le ha llevado a ser el 4to Decano de la misma, lo cual es
una distinción académica que sólo han ejercido los profesores varguenses, Alfredo
Zamora Torres, Horacio Yánez, Federico Ortega y en estos momentos nuestro
biografiado.
Los
ascensos en los diversos trabajos académicos, así como la responsabilidad del
hogar lo impulsaban a ser más, mejor profesional, mejor maestro, por lo cual
decidió continuar estudios de post grado, obteniendo en el año de 1.975, el titulo
de Magister en Filosofía en la Universidad Simón Bolívar, dado que el profesor
Rodríguez es un admirador apasionado de las obras de Jean Jacques Rousseau y de Emmanuel Kant,
insignes filósofos que dejaron una estela de teorías, métodos y conocimientos en
su quehacer, y también cursó otro post grado
titulado Estudios de los Procesos Básicos del Diseño Curricular en Venezuela, en La universidad Central de Venezuela, culminando
dichos estudios el año de 1.980.
Es así,
que la responsabilidad de la familia, le llevó a tener mayor carga académica y
para el año de 1974, pasó a desempeñarse como profesor de Filosofía en el Liceo
Simón Bolívar, en Caracas, en horario
nocturno, en donde estuvo ejerciendo dicho magisterio hasta el año de 1.984,
cuando otro amigo y colega de aulas, el recordado Profesor Freddy Díaz Córdoba,
quien durante varios años ejerció el cargo político de Jefe del Buro
Educacional de Acción Democrática, en el Estado Vargas, le ofreció un cargo a
tiempo completo, nuevamente en el Liceo José María España, del cual era profesor
fundador, por lo cual el profesor Rodríguez regresó al litoral, a ese espacio
en el cual tenía amigos y recuerdos de su fundación, evitándose así, ese viaje
permanente a la ciudad de Caracas.
El cosquilleo de la Política.
Dado que
Efrén Rodríguez fue criado en un hogar de costumbres recias, apegados al orden
y a los lineamientos de su abuela Mamá Puruca, quienes tenían experiencia de
los problemas originados y confrontados en nuestro país, acaecidos por los gobiernos dictatoriales,
culminados con el advenimiento democrático a partir de 1.958, empezaron a
bullir dentro de sus amigos las ideas de democracia y de participación en la
política y como buen oriental, ya escuchaban los excelentes discursos del
tribuno liberal, fundador del partido Unión Republicana Democrática, Jóvito
Villalba, lo cual lo motivo a formar parte de sus filas.
Es así,
que cuando el maestro Efrén Rodríguez llega al litoral varguense se pone en
contacto con los integrantes de ese partido en la región y por su ecuanimidad,
tesón y participación como ductor en materia de formación política y también
por ese efecto integrador y sociabilizante que ejercía en sus actividades,
nuestro biografiado va a ser designado coordinador de la fracción magisterial
de U.R.D., en el entonces Departamento Vargas.
De esa
manera Efrén Rodríguez, va a participar someramente en la política varguense y
se va a convertir en una referencia por sus finos modales y proceder,
anteponiendo la ética a la política. En ese ejercicio lo va a conocer otra
persona quien se a convertir en otro amigo inseparable de Efrén, dado que el
profesor Rodríguez el año de 1.966, el
21 de agosto, le va a firmar la carta de postulación a José de
Jesús Herrera para optar al cargo de maestro y lo acompaña hasta el edificio en el cual
funcionaba la Lotería de Caracas, en San Martín, pero también tenía su sede la
dependencia del ministerio de educación, en la cual se hacían los nombramientos
para maestros y profesores y cuya Directora era la profesora Cecilia Nahamens,
una excepcional varguense, integrante de una honorable familia de Maiquetía y
quien fue la que le firmó y rubricó el ingreso al magisterio como maestro a ese
amigo conocido por muchos de nosotros, José de Jesús Herrera. Eran tiempos de
la coalición democrática conocida como la ancha base la cual integraban los
partidos Acción Democrática, Unión Republicana Democrática y el Frente Nacional
Democrático, el cual era el partido fundado por el ilustre académico Don Arturo
Uslar Pietri.
Luego en
el año de 1969, en el ejercicio gubernativo presidido por el Dr. Rafael
Caldera, los maestros llevaron a cabo la primera huelga magisterial en
Venezuela, dado que los mismos, tenían desde años atrás exigiendo algunas
reivindicaciones como la mejora de la planta física de los planteles, y como
desde la apertura democrática, a partir de 1.959, se inició la democratización
de la educación, lo cual implicaba darle cabida a los niños y jóvenes para estudiar, en todos los niveles de la
educación, incrementando exponencialmente la matricula estudiantil, los
maestros exigían una reducción de estudiantes por aulas, así como un incremento
salarial, el profesor Efrén Rodríguez como coordinador del partido URD,
coordinó con los maestros de dicho partido la integración a dicha huelga, compartiendo
anhelos y vicisitudes, tanto con los maestros y profesores de la oposición como
Eduardo Regalado Parpacén, Flor Aguilar, Zoraida Suarez, Bruzual Salaya, Juan
Antonio Fonseca, Gustavo Grau y los afectos al gobierno como César Alonzo,
Carlos Coll, Guillermo Pacheco Pérez, Armando Pérez, Carlos Fiol, Rosa de
Pérez, Nefer Perdomo, Omar Toledo, Regulo Flex, Alejandro Silva, entre otros.
Gracias
al tesón y esfuerzo de los maestros, se logró que el gobierno nacional
reconociera la huelga, se firmara un Acta Convenio y se asumieran una serie de
compromisos como la rebaja del número de alumnos por aula y las
reivindicaciones salariales, al incrementarle el salario a los maestros de 500
Bs. mensuales a 1.000 Bs, lo cual fue un reconocimiento a la labor de los
educadores.
El
declive del partido URD, en la política venezolana, mermó la actividad de
figuras recias y honestas como Efrén Rodríguez, pero su apego a sus ideales
democráticos, lo ha mantenido fiel a la ideología y doctrina del mismo, no
cambiando su posición y afecto hacia dicho partido.
La Filantropía y El Altruismo como Razón
Existencial
Los
inicios de la vida infantil del profesor Efrén Rodríguez, rodeado del cariño de
su madre y de su abuela, así como las correrías por los pueblos transitados con
su abuela y las gestiones de emprendimiento para labrarse su vida diaria, tanto
en la infancia como la juventud, forjaron el temple de nuestro biografiado y le
hicieron entender la importancia de la sociabilidad del ser humano y de ser
gregario para la consecución de sus fines. Además, hubo una acción que lo marcó
para toda su vida, como fue la beca lograda a través del profesor Negrón[J7] , quien era el director de la Escuela
Normal de Barcelona, con el Club de Leones, con la cual Efrén Rodríguez pudo
costearse la mayor parte de sus estudios para lograr el título de maestro.
Es por
ello que el profesor Rodríguez ha llevado una vida buscando la integración de
los ciudadanos en actividades de emprendimiento y de ayuda a los ciudadanos sin
distingo de clase, credo, religión o posición social, lo cual va a acrecentarse
a partir de 1.970, cuando de la mano del profesor Alfredo Zamora Torres va a
ingresar al Club de Leones de La Guayra, institución e la cual ha desarrollado
una fecunda y loable actividad en favor de ciudadanos desposeídos, lo que le ha
permitido escalar posiciones importantes en los cuadros directivos de dicha
institución, tanto aquí en Vargas como en Caracas, en los Capítulos de la
parroquia El Valle y en El Paraíso, en el cual pudo reencontrarse con otro
excelente amigo, con quien había compartido inicialmente sus inicios en la
actividad política en nuestro país, el hoy Abogado y doctor Francisco Poller,
con quien ha cultivado y labrado una amistad de más de 50 años.
Esas
actividades desarrolladas en el Club de Leones le han permitido conocer el
funcionamiento de dicha institución en varios países americanos, debido a su
participación en diversos congresos y seminarios, en los que le ha tocado
representar a nuestro país en algunos de ellos y ha tenido el honor de ser
distinguido con una de las más altas condecoraciones que otorga dicha
institución como es la Membresía Amigo Melvin Jones, quien fue el fundador del
Club de Leones
El
profesor Efrén Rodríguez entregando la mascarilla de Simón Bolívar, obra del
escultor Dámaso Palacios, al profesor Norberto Escobar, le acompañan el Lic. Rubén
Contreras y la Dra. Magaly Bozo. Al fondo el Dr. Henry Contreras, maestro de
ceremonia. Foto. Rigoberto Burgos
También
gracias a esa relación iniciada desde
1.966 con el maestro José de Jesús Herrera, se involucró en diversas
actividades filantrópicas y societarias en el entonces Departamento Vargas,
participando en las actividades de La Junta Glorias a Vargas, así como en la
Sociedad Mutuo Auxilio de La Guayra, primera organización no gubernamental
fundada en Venezuela en 1.848, dedicada a impartir socorro y ayuda a sus
agremiados y a sus vecinos, de la cual hoy ostenta también la mayor distinción
que otorga dicha institución, como es el cargo de Benemérito.
Igualmente,
el profesor Rodríguez es integrante de la Corporación Académica Sociedad
Bolivariana de Venezuela desde 1.985, Capitulo Estado Vargas, cuando el
presidente de dicha institución, el Dr. Hernán Rísquez Figueras, lo invito a
que se integrara a la misma, en la cual ha desempeñado con brillantez las
actividades encomendadas y ha ocupado en ella diversos cargos, desde la
Presidencia que ejerció en los años de 1.997 hasta 1.999, y ejerce actualmente
la Vicepresidencia de la misma desde el año de 2.009. Pero también ha ocupado
posiciones nacionales en dicha institución al ser designado en el 2010,
integrante de la Comisión Electoral Nacional, para dirigir el proceso electoral
que debía culminar con la elección de la nueva Junta Directiva Nacional,
cuestión que no dio resultados concretos por las triquiñuelas impulsadas por
quien ejercía para ese momento la presidencia de la institución y tenía un
congénito afán por la reelección, El Coronel Arturo Castillo Machés, lo cual
resultó una página oscura para la Sociedad Bolivariana de Venezuela. En los
actuales momentos, nuestro biografiado ha sido distinguido en dicha institución
por sus méritos y acciones desarrolladas y desde el año de 2019 ha sido elevado
a la distinción como Presidente Honorario, acompañando con dicha dignidad a los
profesores Eduardo Regalado Parparcén, Adela de Ramírez y Don Edmundo González.
El
Profesor Efrén Rodríguez acompañado a su izquierda por el profesor Eduardo
regalado Parpacén y a su derecha, el Licenciado Rubén Contreras, en el acto
celebrado el 17 de diciembre de 2019, cuando fue investido conjuntamente con el
Prof. Regalado y la Profesora Adela de Ramírez, como Presidentes Honorarios de
La Sociedad Bolivariana en el Estado Vargas. Foto
de Rigoberto Burgos
Dado ese
espíritu integrador y societario, Efrén Rodríguez también forma parte de la
Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales, en la que ha desarrollado
actividades académicas y humanísticas. Y desde el 12 de febrero de 1.989,
integra como miembro fundador, la
Fundación Integración y Solidaridad, conjuntamente con los profesores Miguel regalado, Gaetano
Bonsignore, Arnaldo Díaz Mejías y el
periodista Juan Álvarez Parodi, entre otros, la cual tiene dentro de sus fines y postulados
el reconocimiento a figuras destacadas
en su accionar social, cultural y académica, resaltando la labor de los
educadores a quienes le han dedicado un reconocimiento al realizar 45
biografías de destacados maestros guayreños.
El Cultivador de amistades
Dada la
intención de escribir la semblanza de este amigo y ductor, maestro y compañero
de actividades societarias, tuve a bien hacer varias consultas con
personalidades afectas a ambos y entre ellas, conversé con las siguientes
personalidades:
La Profesora
Juana Pineda nos indicó que el profesor Efrén Rodríguez, desde que lo conoce, a
principios del año de 1.970, ha sido un hombre muy afable y alegre y entre sus
compañeros profesores lo llamaban el Pavo Frank, dado que siempre se destacaba
por su peinado y copete y sus dotes de caballero, muy respetuoso del
pensamiento y de la libertad de expresión.
No
recuerda haberlo visto bravo nunca y no tocaban el tema político, dadas las
ideas socialistas que impulsaba la profesora Pineda, por lo que el profesor Rodríguez
siempre enfocaba el tema de la educación.
El
Profesor César Alonzo tiene una longeva amistad con el Profesor Rodríguez, ya
que se conocen desde muy jóvenes, siendo estudiantes de primaria en Barcelona y
luego en la Escuela José Ramón Camejo, en la cual ambos se graduaron como
maestros normalistas y compartieron andanzas muy meritorias para poder
costearse estudios y vida y luego las circunstancias del destino y la diosa fortuna
los trajo a ambos a la tierra de José María Vargas, a desempeñarse como
maestros.
De allí,
que esa amistad ha perdurado a través de los tiempos, actuando en sintonía con
los cambios estructurales que se han dado en Venezuela, en la región Vargas y
en los campos educativo, societario y cultural. En el campo en el que no han
actuado simétricamente ha sido en la política, ya que Efrén Rodríguez es
Urredista y César Alonzo, ha sido prácticamente el emblema del partido Copei en
Vargas desde los años de 1960, en el campo magisterial, pero el respeto por lo
que ha sido cada uno, forma parte del acervo cultural de ambos.
El
Profesor Efrén Rodríguez, acompañado de las profesoras Adela de Ramírez y
Gertrudis Liendo, entrega la mascarilla de Simón Bolívar, al historiador
Francisco Gatell, en acto solemne, realizado en La Sociedad Bolivariana del
Estado Vargas, el 17de diciembre de 2.018, en ocasión de conmemorar la Muerte
de Simón Bolívar. Al fondo, el maestro de Ceremonia, profesor Antonio Ugueto. Foto, Rigoberto Burgos.
Otra
figura destacada en la educación de nuestra región es el profesor Eduardo
Regalado Parparcén, quien cultiva amistad con nuestro biografiado desde 1.962 y
han compartido el magisterio en los distintos planteles educativos, en los
cuales han impartido clases. Nos señala el profesor Regalado que una de las
cosas más preciadas del Efrén Rodríguez es su honorabilidad y rectitud en el
desempeño de sus funciones, dado que la verticalidad y respeto han sido la
norma de sus actuaciones en los diversos planos en los que se le conoce, así
como prodigándose para hacer bien en las distintas actividades que realiza, por
las organizaciones sociales y benéficas a las cuales pertenece, lo que le ha
permitido granjearse un nombre y espacio de honor entre quienes le conocen.
José de
Jesús Herrera es otro gran amigo de Efrén Rodríguez, quienes se conocen desde
al año de 1.966, y han compartido múltiples actividades, tanto magisteriales por
estar ambos ubicados en la fracción de maestros del partido URD, en Vargas, así
como en las instituciones filantrópicas y societarias como La Junta Glorias a
Vargas, Sociedad Mutuo Auxilio de La Guayra, Junta Conmemorativa de La
Fundación de La Guayra, Sociedad Bolivariana del Estado Vargas, en las cuales han cultivado una amistad en el
trasunto de los tiempos e hicieron grandes amigos como Pepe Cabrera, Don Carlos
González, Gustavo Carvallo, Edmundo González, Adolfo Bocanegra Solís, Rafael
Rendón, y otras personalidades, con quienes compartían actividades como las
cabalgatas de los Reyes Magos, entre otras.
Nos
cuenta Herrera, que el profesor Rodríguez siempre se ha destacado en los
círculos en que se desenvuelve y actúa por su caballerosidad, don de gente y el
buen vestir, lo cual lo convierte como dicen los ingleses en un verdadero
Gentleman.
Otro
amigo, de los tantos que tiene el profesor Rodríguez, el Dr. Francisco Poller,
con quien tiene innumerables anécdotas
de sus inicios en el quehacer de la
política y en el campo del Leonismo, nos refirió que Efrén Rodríguez ha sido en
sus años de amistad una figura rectilínea y galante, de expresiones con mucho glamour y sentido
del honor, tanto con el verbo como en sus actuaciones que ha desarrollado, por
lo que se ha ganado el espacio de respeto y admiración, que sólo lo logran aquellas personalidades que actúan
teniendo el amor como el valor imponderable de la amistad y la solidaridad.
Céfora
Contreras, mi hermana, nos señaló que conoce al profesor Efrén Rodríguez, desde
hace muchos años por su participación en las distintas actividades de las
diversas organizaciones no gubernamentales, en las que han coincidido, como la
Sociedad Mutuo Auxilio de La Guayra, La Junta Conmemorativa de la Fundación de
La Guayra, La Junta Glorias a Vargas y Sociedad Bolivariana, en las cuales el
profesor Rodríguez, se ha destacado por haber ha llevado acciones sociales, académicas y benéficas emprendedoras
en el campo de la educación, del socorro y de la mutualidad, que enaltecen la
labor de filantropía que ha ejercido en la tierra de José María Vargas.
Epilogo
Honrar
es algo que no todas las personas nos atrevemos a hacer y su significado es el
respeto y la dignidad ganada por aquellos seres humanos que le han dedicado su
vida, a una causa.
La Causa
en la cual se ha encauzado el profesor Efrén Rodríguez, ha sido la educación y
la filantropía, y en ambas se ha destacado y distinguido, ganándose el respeto
y admiración de quienes le conocen.
Es así
que, conociendo al maestro, desde hace aproximadamente 50 años y compartiendo
con él, en algunos espacios dentro de las distintas entidades u organismos
societarios y académicos, en las cuales ha demostrado un pundonor y excelsa
rectitud, me motivé para escribir está modesta semblanza, con la finalidad de
rendirle un modesto homenaje, para que quienes hemos compartido con él y
tengamos así, una breve semblanza de su actuación por esta vida terrenal,
realizada por un alumno que lo aprecia y estima.
Fuentes Consultadas
Alonzo,
César
Contreras,
Céfora
Herrera,
José de Jesús
Pineda,
Juana
Poller,
Francisco
Regalado
Parpacén, Eduardo.
[J1]Marcados
[J2]Madre de cariño, Mamá puruca era la mamá de quien fuera el esposo de
carmen
[J3]No era un apodo, lo llamaban My Friend porque era el vocabulario que
usaban y mi tío creïa que se confundían al decirle “My friend” por lo cual les
corregía y decía No No, el no se llama my friend se llama Efrén
[J4]Para el momento en que mi papá inició estudios en la Normal, el
director era el Dr Manuel José Rivero, quien lo postuló y dió la Beca del Club
de Leones y que conservó hasta graduarse
[J5]Antes de vivir en la pensión de Maiquetía vivió 1 año en la Colonia de
Catia la Mar trabajando como maestro, ya que había logrado un traslado docente
desde Cantaura hasta Catia la mar, ya que su interés era estudiar en el
pedagógico de Caracas donde estaba inscrito en sept del 60
[J6]Jasmín
[J7]Esto debe corregirse porque no fue el profesor Negrín sino el Dr Manuel
José Rivero
[J8]Efrén José
[J9]Jasmín
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