LA GUAYRA, CIUDAD MUSEO ABIERTA AL MUNDO

 

En el ocaso el siglo XVI,  se empieza a escribir en letras castellanas la historia del litoral central venezolano, dado que según datos de José Oviedo y Baños, en su obra  Historia de la Conquista y Población de la Provincia de Venezuela, después de la llegada de Francisco Fajardo al Valle de Panecillo de Chuspa en 1555, así como de la creación de la Villa del Collado, en la actual Caraballeda y la fundación de dicho poblado formalmente por Diego de Lozada en 1568, con el nombre de Nuestra Señora de Caraballeda,  va a insurgir dentro de la historia de Venezuela el nombre de La Guayra.

Según varios cronistas y el propio Oviedo y Baños, La Guayra no va tener partida de nacimiento como ciudad, sino que dada la necesidad que la ciudad de Caracas tuviese una comunicación hacia el exterior, en virtud del despoblamiento de Caraballeda, por unas acciones tomadas por el gobernador Sr. Luis Rojas, en detrimento y desconocimiento de los usos y costumbres de sus pobladores, en cuanto a su autogobierno, sus pobladores emigraron a otros pueblos cercanos como Borburata y Valencia, razón por la cual Caracas perdió comunicación hacia el exterior y había que enmendar dicha situación.

Ante esto la Corona española, a finales de 1587, regida su monarquía por Felipe II, decidió cambiar a dicho funcionario y envió al gobernador de Santo Domingo, Don Diego de Osorio y Villegas, con el objeto que gobernase la provincia de Venezuela, quien vino acompañado por el administrador para la misma, Don Simón Bolívar, conocido en los anales de la historia venezolana como “Simón Bolívar el Viejo” y quien va a ser el primero de la generación y dinastía de dicho apellido en Venezuela.

Al enterarse de los hechos acaecidos en la costa litoralense, Don Diego de Osorio trató de repoblar a Caraballeda, pero ante la imposibilidad de hacerlo y motivado a que cerca de Cabo Blanco había una rada natural en un sitio denominado La Guayra, que es el espacio semejante a una media luna, ubicado entre lo que hoy en día es la plaza El Cónsul y Los Silos Trigueros de La Guayra, en el cual había algunas rancherías que servían y prestaban funciones para el desembarco de mercancías de buques con cargas que provenían de España, decidió darle legalidad y funcionabilidad a dicho espacio costero.

Así nació La Guayra como puerto y se le atribuye su fundación a Don Diego de Osorio, pero hasta ahora dicha ciudad carece de partida de nacimiento. No han conseguido los investigadores y estudiosos de la historia venezolana el acta de su partida de nacimiento o fundación, tal como la tienen la mayoría de las ciudades castellanas establecidas en la América hispana. Y como todo pueblo castellano al ser fundado, según la tradición de los primeros colonizadores y frailes que le acompañaban, debía tener la advocación hacia un patrono,  y los primeros habitantes del poblado manifestaron su fe y devoción cristiana hacia San Pedro Apóstol, motivo por el cual se le atribuyó a los guayreños de ese tiempo como fecha de su fundación el día del santoral que le tocaba a dicho patrono, el 29 de junio y el año de 1589, dado los intentos de Diego de Osorio de darle formalidad a las actividades que se realizaban en dicha localidad.

Aunque se le asignó la fecha del 29 de junio de 1589, como la de su fundación,  hay documentos que relacionan que desde 1579, se habían comenzado a construir trincheras y se habían apostado algunos cañones para defender el incipiente puerto y hay cartas dirigidas al rey Felipe II, por Diego Ruiz de Vallejo, quien era el contador de real Hacienda de la provincia de Venezuela,  fechadas el 21 de marzo de 1580, que reposan en el Archivo de Indias de Sevilla, en las cuales se solicita al rey, el traslado del pueblo de Caraballeda a  La Guayra, por estar más cerca de la ciudad de Caracas, y hay registros señalando que para  1582, arribo a la costa guayreña, un navío procedente de España,  el cual empujado por una tormenta, buscó refugio en dicha costa

Para el 19 de junio de 1583, el gobernador Juan de Pimentel, había ordenado la construcción de una caleta, el cual es un espacio destinado para albergar las mercancías, en la Guayra, a fin de que sirviese como puerto y ese año está registrada la llegada de buques españoles y galeones extranjeros al mismo lugar. Luego el 19 de junio de 1584, los oficiales de la Real Hacienda por real acuerdo entre la corona española, acordaron crear en la costa de La Guayra, el apostadero y una caleta que dieron origen al pueblo de la Guayra, así como una Aduana, a fin de darle legalidad a los trámites aduaneros y recibir los sobordos, los cuales son los documentos que indican las cualidades de las mercancías transportadas,  que relacionaban la carga de dichos buques, ya que La Guayra, era el puerto más cercano a Caracas.

Acuerdo que es señalado por Rivodó en su obra Apuntes y Tradiciones de La Guayra, cuando refiere que en 1584 los ciudadanos de la provincia de Caracas le piden a la Real Corona Española, la fundación de una aduana, muelle y caleta para que los barcos que lleguen a la rada de La Guayra, pudiesen maniobrar sin peligro de destrozarse.

Dada esta cercanía con Caracas, el gobernador Don Luis de Rojas el año de 1586, abrió un camino entre La Guayra y Caracas, que salía de Punta de Mulatos, pasando por San José de Galipán, Boca de Tigre y Rio Anauco.

Enrique Rivodó en su obra ya señalada, nos refiere que, en 1587, el caserío de la Guayra se encontraba esparcido entre peñas, cardones y uveros, en los cerros y montañas que rodean el puerto. Se desmonta la costa, se arrastran peñas, se traza la plaza, se marcan dos calles de naciente a poniente, se instalan chozas, se establecen bodegas y se levanta una barraca donde estuvo el primer templo parroquial, el cual duró poco tiempo. (1) 

Igualmente, Carmelo Paiva, en su obra La Guayra, Noticias acerca de su Historia Religiosa, coincide plenamente o copió a Rivodó, cuando nos describe que, para fundar el pueblo de La Guayra, …” el primero de enero del año de 1589, se desmonta la costa, arrastran peñas, se traza la plaza, se marcan dos calles de Naciente a Poniente, se instalan chozas, se establecen bodegas y se levanta una barraca donde estuvo el primer templo parroquial que duró muy poco tiempo”. (2)

También Manuel Pérez Vila en su obra Orígenes Históricos- Morfología Urbana de La Guayra nos refiere lo siguiente: “Está demostrado que no había entonces ninguna población en el puerto de La Guayra, pues lo dicen claramente aquellos hombres –que bien lo sabían- en marzo de 1590: “por ser un lugar despoblado”. No hubo, pues, tal fundación en 1589 de una población (llámese ciudad, o villa, o pueblo) en el lugar que hoy ocupa La Guayra. En realidad, hubo algo mucho más hermoso, e históricamente más plausible: el desarrollo del germen de una futura población. La primera idea la había lanzado en 1580 Diego Ruiz de Vallejo. Tuvo su concreción inicial en el acuerdo del 19 de junio de 1584, antes mencionado. Las gestiones de 1589 – 1590 son un paso más, un paso importante, en este proceso histórico que es la vida de La Guayra”. (3)

De igual manera podemos señalar, que revisando los mapas de las fortificaciones guayreñas, así como el primer plano realizado para la ciudad de Caracas y atribuido al gobernador Juan de Pimentel, fechado en 1578, se observa en la leyenda referida a los pueblos costeros en la vertiente norte del Ávila, la denominación correspondiente a La Guayra, como Puerto de La Guayra, lo que nos indica que ya para ese año de 1578, dicho lugar, cumplía funciones de actividad portuaria y comercial para la ciudad de Caracas.

Es así pues, que podemos expresar que el nacimiento de La Guayra como poblado tuvo su origen motivado por las circunstancias que tenía la ciudad de Caracas de comunicación con la metrópoli española y para la llegada de Osorio a Venezuela en 1588, la rada de la Guayra  había servido de  puerto para la recepción de mercancías provenientes de España, así como el embarque de productos venezolanos.                                                                                                                                                                                  

Don Diego de Osorio, para darle formalidad al comercio y resguardo a sus primeros pobladores, inició la construcción de algunas bodegas, para asegurar las mercancías de las naves y de algunas casas para los vecinos que se fueron agregando a la actividad del puerto. Luego, dado lo escarpado de su geografía y la necesidad de tomar previsiones de resguardo de dicho poblado, se iniciaron algunas construcciones en sus laderas de fortificaciones de defensa, para prevenir ataques e invasiones de piratas.

Nos refiere Oviedo y Baños en su obra, Historia de la Conquista y Población de la Provincia de Venezuela lo siguiente: “…de suerte, que con el tiempo ha venido a ser un razonable lugar, que, coronado de artillería, y guarnecido de ciento treinta plazas de presidio, se gobierna por la dirección de un castellano, que, siendo cabo militar de sus fuerzas, ejercita juntamente la jurisdicción ordinaria, como justicia mayor que es de aquel puerto, nombrado por el gobernador, y recibido por el Cabildo de la ciudad de Santiago”…(4)

El incipiente movimiento comercial que empezó a darse en el puerto de La Guayra motivó la construcción de algunas casas que sirviesen para el resguardo de la mercancía que se descargaba en dichos buques, o la que se iba a despachar y, también nos refiere Pérez Vila, que para 1590, ya algunos vecinos de Caracas, construyeron en La Guayra varias casas con ese objeto, para la comercialización de los diversos productos. De igual manera, por ser un poblado costero se tenían que tomar algunas previsiones para evitar ataques de corsarios, razón por la cual el rey de España, Felipe II, el 14 de enero de 1592, concedió autorización para que durante 10 años el producto de las penas de cámara se gastase en el fuerte, atarazanas, sueldos y munición, con la finalidad de construir las defensas del puerto, ante posibles excursiones y ataques de corsarios y piratas que merodeaban por el Mar Caribe. 

Debemos señalar que las atarazanas eran los espacios para ubicar las embarcaciones fondeadas en el área del puerto.       

         

 

 

 CRECE LA CIUDAD Y EMPIEZAN LAS PRIMERAS FORTIFICACIONES.

Según Graciano Gasparini, en la obra realizada conjuntamente con Manuel Pérez Vila, Orígenes Históricos-Morfología Urbana, nos indica que el crecimiento urbano de La Guayra se define de una manera muy lenta a lo largo del siglo XVII y va a ser a fines del siglo XVIII, que va a lograr el aspecto que hemos apreciado en los diversas pinturas y cuadros, como una ciudad amurallada, con un crecimiento muy lento hacia su interior, el sur de la misma, internándose en el relieve montañoso, sinuoso como un cañón pequeño tipo embudo, al cual se le anexaron en sus laderas las edificaciones habitacionales y las de defensa en los sitios escogidos como el fuerte de San Gerónimo, o el fortín El Zamuro, La Pólvora, El San Carlos,  entre otros, así como la muralla costera, cuyos últimos vestigios fueron tapiados o destruidos con el deslave acaecido el año de 1999. Todas estas construcciones le van a dar a La Guayra su carácter morfológico, único en el contexto venezolano de casco histórico colonial.

Tal como hemos señalado, con la asignación de las penas de Cámara, concedidas por Felipe II a partir de 1590, se comenzó la construcción de las atarazanas, el fuerte y la caleta, del puerto de la Guayra, las cuales no pudieron ser concluidas por Diego de Osorio, pero con ello, se le empezó a dar el rasgo y fisonomía de ciudad portuaria, por las edificaciones construidas para resguardo de las mercancías y de instalaciones militares, dado que las edificaciones civiles se tardaron debido a la poca afluencia de vecinos dispuestos radicarse en dicho espacio.

Dada la actividad comercial desplegada en La Guayra, su nombre empezó a ser conocido en el ámbito de la actividad portuaria, tanto en América como en Europa y en virtud la proliferación de piratas y corsarios ingleses y holandeses principalmente, La Guayra fue visitada en varias oportunidades por este tipo de personajes, con el fin de tomar las aparentes riquezas que se comercializaban producto de las exportaciones e importaciones que se hacían con la Nueva España y con la Metrópoli. Por esta razón era necesario su fortificación a fin de poder enfrentar las visitas y acciones de estos personajes, las cuales comenzaron con la visita de Amyas Preston, de la flota de Sir Walter Raleigh, en 1595, siguiéndole William Jackson en 1642,  Morgan en 1664, L´Olnais en 1669, luego Esteban Gramont, el 26 de junio de 1680, otra flota inglesa de 3 buques comandada por el capitán Waterhouse el 22 de octubre de 1739 y la visita del Comodoro Charles Knowles el 2 de marzo de 1743, con un flota integrada por 19 buques, la cual fue enfrentada por el Capitán de la plaza militar de La Guayra, Mateo Gual, quien va a ser el padre del futuro líder pre independentista Manuel Gual.

La primera fortificación construida en el puerto se concluyó en 1603, ubicada frente a la iglesia de San Pedro, la cual, según las crónicas, es el sitio actual en el que está la plaza Vargas y su lugar de emplazamiento era aledaño a lo que es la avenida Soublette.

Estas incipientes construcciones sufrieron un resquebrajamiento debido a que  el 11 de junio de 1641, ocurrió un fuerte movimiento telúrico, que destrozó y tumbó algunos templos y edificaciones en Caracas, así como las de La Guayra, por lo que el gobernador para ese momento de la provincia de Caracas, Ruy Fernández de Fuenmayor, decidió iniciar las obras de reconstrucción en ambos sitios, ya que se imponía necesariamente culminar las obras de defensa de la ciudad portuaria, que eran también para defender a Caracas.

Es así que para ese año cuando arribó el 2do corsario a La Guayra, en 1642, habían transcurrido oficialmente 53 años de la fundación de La Guayra, y Demetrio Ramos, estudioso de la vida colonial en Venezuela, citado por Gasparini, refiere que para ese momento no se había encontrado algún documento que confirmase la presencia continua e ininterrumpida de vecinos, que viviesen en La Guayra, lo que asevera lo dicho por algunos estudiosos acerca de ser una localidad dedicada a las actividades portuarias y comerciales, con ciudadanos y trabajadores ocasionales para la carga y descarga de mercancías, ya que es la presencia de vecinos, de ciudadanos, con su vivencia y trajinar de la vida diaria, lo que le da carácter formal a un pueblo, a una localidad.

La fama de Venezuela se expandió hacia Europa por la producción de diversos productos agropecuarios, entre los cuales podemos destacar el tabaco, añil, zarzaparrilla, carne seca, ron y el cacao que, con su exquisitez aromatizó los salones a los cuales asistía la nobleza europea a disfrutar del néctar criollo, ya que cuando este producto no era llevado en los galeones españoles, los contrabandistas de diversas nacionalidades, holandeses y franceses, ente otros, lo compraban directamente a los productores para llevarlo a Europa, lo que hizo incrementar el conocimiento y deseo de conocer dicho puerto, dándose el caso como ya señalamos,  que durante los años de 1664 y 1669, la Guayra fue visitada por los piratas Morgan y L’Olnais y luego en 1680, también estuvo el francés Gramont. Visitas que motivaron la aceleración de las construcciones de fortines y baluartes, y para el año de 1692, según la relación de las obras llevadas a cabo tenemos las fortificaciones de La Trinchera, Gavilán, La Caleta, El Peñón, El Zamuro y San Gerónimo.

Igualmente, para esos años, finales del siglo XVII, la densidad poblacional de la ciudad portuaria es muy baja, ya que según una relación escrita efectuada por el señor Gabriel de Villalobos, quien era el Marqués de Barinas, conocida como “Grandeza de Indias”, también citado por Gasparini en su obra, asciende a 160 vecinos y con el personal que laboraba en el puerto, los esclavos de servicio personal para cada familia, se podía estimar una cifra cercana a 600 personas en total. Atribuye el señor Villalobos esta baja densidad a que dicho puerto no ofrece seguridad de ningún tipo a los buques por poseer una rada abierta y las dos plataformas construidas fueron tan mal diseñadas que no ofrecen abrigo a los buques.

Al comenzar el siglo XVII,  las fortificaciones militares aumentan en La Guayra y en toda Venezuela  y en una descripción de Don Pedro José Olavarriaga, hecha por pedimento de Don Jorge de Villalonga Virrey del Nuevo Reino de Granada, quien le encargó realizar una relación completa de la costa de Venezuela con sus puertos, valles, frutos y demás sitios de interés, redactó con la colaboración del ingeniero Juan Amador Courten, “La Instrucción General y Particular del estado presente de la Provincia de Venezuela en los años de 1720 y 1721”. Relación incluida en la Obra Morfología Urbana de La Guayra de Gasparini.

De acuerdo a esa descripción, se ratifica el estado de indefensión que presenta el puerto para atender los buques surtos o atracados en él, así como el mal estado de sus defensas, lo cual choca con la importancia comercial del mismo, por tener una actividad lícita, recomendando las sugerencias pertinentes para mejorar el estado de sus instalaciones y así facilitar el embarque y desembarque de mercancías y pasajeros. No toma en consideración este informe la población civil existente en dicho pueblo, pero si enfatiza que hay fortificaciones militares con tropa de resguardo, control y para la defensa del puerto.

De acuerdo a la descripción de Olavarriaga, para ese momento se habían construido en las inmediaciones de La Guayra, las siguientes fortificaciones:

Plataforma construida en 1677, por orden de Francisco Alberro, en lo que es hoy en día Cerro Caído.

Plataforma.  Aledaña a la anterior.

Fuerte del Santísimo Sacramento, también construido por orden del gobernador de la Provincia de Caracas, Francisco Alberro, en lo que hoy en día es La Casa Guipuzcoana.

Muralla. Fábrica nueva hecha en 1719, cubriendo los espacios de lo que es hoy La Casa Guipuzcoana, hasta El rio Osorio en Pachano.

Fuerte de Santiago, llamado también la fuerza nueva. Es el primero que se ha fabricado en La Guayra, y pudiéramos decir que su ubicación es el de la actual plaza Vargas, como ya lo mencionamos.

Batería en forma de media circunferencia, frente al fuerte de San Blas, en lo que pudiéramos señalar hoy como los Silos Trigueros.

Fuerte de San Blas, el segundo de antigüedad del puerto y ubicado en la parte sur de la Batería.

Baluarte hecho por el gobernador Don Diego de Melo en 1685, en lo que conocemos hoy en día como la plantica construida por la electricidad de Caracas, alrededor de 1930.

Fuerte de San Diego o del Gavilán. Construido por el gobernador Diego de Melo, en las inmediaciones del Cardonal, en 1682.

Fuerte del Príncipe o Zamuro, construido por orden de Francisco Alberro, el cual es el actual Vigía. Pero también se dice que es un proyecto del Conde Miguel Roncali y fue construido entre 1680 y 1690. Fue declarado monumento histórico nacional de acuerdo a la Gaceta Nacional No 30971, del 30-04-1976

Fuerte de San Gerónimo, llamado también la fuerza vieja, en lo que se conoce hoy en día como El Colorado.

Aparte de estas fortificaciones, los diferentes gobernadores de la provincia de Venezuela, promovieron otras fortificaciones, con la intención de darle mayor seguridad y resguardo a la ciudad portuaria y por ende a Caracas, como las que señalaremos a continuación:

Batería de Santa María de Las Mercedes.

El Almacén La Pólvora, construido a la vera del camino antes de llegar al Vigía. De la cual algunas crónicas refieren que su construcción se inició en 1590. También tenemos entendido fue declarado patrimonio histórico nacional, pero no hemos podido ubicar la gaceta oficial.

Fuerte del Palomo, hoy desaparecido.

Batería de San Bruno. Se conoce debido a que fue pintado por el pintor Bellerman, en su tránsito por La Guayra.

Batería de San Antonio, comunicaba la puerta de la trinchera que iba hacia Macuto con el Gavilán.

Batería de San Juan de Dios, ha desaparecido en su totalidad, se conectaba con el Gavilán.

Puerta de La Trinchera.  Desaparecida en su totalidad.

Baluarte de la Trinchera. También desaparecida.

Baluarte de San Fernando. Desaparecido.

Pabellones de Los Oficiales, También desaparecido.

Cuarteles de la Tropa Veterana. Desaparecido.

Batería de la Fuerza. Demolida durante los trabajos de construcción del Tajamar.

Baluarte de La Caleta. Desaparecido.

Baluarte de la Puerta de Caracas, también desapareció debido a la construcción de las obras del Puerto durante el siglo XIX, promovidas por el presidente Guzmán Blanco, quien emitió un decreto el año de 1881, eliminando toda la obra fortificada desde la Puerta de Caracas hasta La Puerta de Macuto.

Batería de Mapurite.  De la cual aún quedan algunos vestigios.

El fuerte de San Agustín y El Fortín San Carlos, fueron construidos después de los años señalados en la descripción de Olavarriaga, pero son vestigios importantes de lo realizado en defensa de la ciudad de La Guayra, como señalamos a continuación.

El Fuerte de San Agustín, construido por el Conde Roncali ubicado entre el actual Vigía y el Fortín San Carlos, durante los años de 1770 y 1771.  Fue declarado Patrimonio Histórico Nacional mediante Gaceta Nacional No 30.971 del 30 de abril de 1976.

El Fortín San Carlos. Hay varias versiones acerca de su construcción. Según crónicas de Rafael Martínez Salas, citando a Enrique Rivodó, este dice que se inició en 1604, pero también refiere que siguiendo un viejo plano en cual se muestra su ubicación en el Cerro La Tunas, que dominaba las espaldas del puerto, es una de las obras más importantes de las realizadas por el Conde Roncali y se concluyó en 1769. Fue declarado Patrimonio Histórico Nacional mediante Gaceta Oficial No 30.971 del 30 de abril de 1976.

Estas fortificaciones, construidas en las partes planas de la ciudad, así como en las laderas y vertiente norte del Ávila, le van a dar una connotación especial a La Guayra y a Caracas, debido a que en ninguna parte del continente americano se observan tantas construcciones de carácter militar, cuyo fin noble era la defensa de la ciudad costera y de evitar el tránsito de fuerzas enemigas hacia la ciudad de Caracas, lo que motivo al Doctor Luis Oscar Martínez, Cronista de La Ciudad de La Guayra a escribir su Obra,  La Guayra La Ciudad Amurallada.

Claro está que, en otras partes del continente americano, especialmente en las ciudades costeñas, hay fortificaciones de grandes dimensiones como en Cartagena de Indias en Colombia, en Puerto Rico, Santo Domingo y Cuba, Buenos Aires, Montevideo, el Callao y Lima en Perú, México, Panamá. Las de La Guayra son de dimensiones estructurales más bien pequeñas, lo resaltante es la cantidad y variedad de las mismas.

Dada la diversidad de estructuras coloniales, fortines, murallas, atalayas y trincheras construidas en La Guayra, que demuestran la importancia que tuvo ese enclave costero como guardián y antesala de la madastra capitalina, la ciudad de Caracas, La Junta Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación, integrada por Manuel Rafael Rivero, Presidente; Graciano Gasparini, Secretario y como Vocales Tomas J, Sanabria, Erika Wagner, Carlos F. Duarte y Marcos París del Gallego;  resolvieron el 13 de abril de 1976, declarar Monumentos Históricos Nacionales las estructuras de El Vigía, San Carlos, las ruinas y restos de los fortines  mapurite, San Agustín, El Salto, La Cumbre, castillo Negro, Castillo Blanco y La Cuchilla, situados en el camino hacia Caracas, e igualmente La Pólvora. Así mismo solicitarle al ejecutivo nacional, ordenar la adecuada restauración y consolidación de las estructuras mencionadas, de acuerdo a La Ley de Protección y Conservación de Antigüedades de la nación. 

Hoy La Guayra, mantiene la misma simetría y morfología de sus inicios, un núcleo urbano en  sentido longitudinal paralelo al mar,  y su parecido a un embudo o ángulo obtuso que se incrusta en el montaña, con dos calles paralelas sentido Este-Oeste y pequeñas calles transversales estrechas, que van hacia las laderas, siguiendo los dictámenes de una Real Cédula, mediante la cual se recomendaba que en los sitios calóricos las calles debía ser estrechas, y de carácter peatonal a objeto que los ciudadanos se resguardasen del sol con el saliente de los aleros de las casas y en los sitios fríos, las calles debían ser anchas a fin de que penetrase el sol y los ciudadanos lo disfrutasen.

La Guayra como ciudad patrimonial ha concitado el interés de muchos estudiosos de la historia, así como de quienes se interesan por su morfología urbana y su cuadrilátero histórico. Revisando algunos textos desarrollados por mi padre, ubique un escrito que nos habla de su importancia como centro histórico de Venezuela y nos referencia que para 1992, con motivo de los 500 años del encuentro de dos mundos, a raíz de la llegada de Cristóbal Colón, el gobierno español promovió la restauración de diversos centros históricos latinoamericanos, aquí en Venezuela, el gobernador del estado Bolívar, aprovechó esa situación y restauró el casco histórico de Ciudad Bolívar, el gobernador del Distrito Federal, para ese momento Virgilio Ávila Vivas, no entendió o no supo aprovechar esa circunstancia y La Guayra, siguió manteniendo sus fachadas y calles en completo desorden, pero el texto desarrollado por mi padre me pareció  interesante y me permito transcribirlo con su autorización:

“La Guayra y su aplicabilidad como Centro Histórico en el momento actual.

 

La Guayra, hoy en momentos de incertidumbre por la acción devastadora de las aguas, durante los días 15 y 16 de diciembre de 1999, se muestra como una ciudad que puede recuperarse, si las autoridades del Estado venezolano en sus tres vertientes de actuación nacional, estadal y municipal, apoyados por los guayreños, concuerden políticas entre las cuales destaquen entre otras, la necesidad de preservar un legado y de utilizarlo como símbolo que identifique la vida de una ciudad, con sus momentos históricos determinantes, que puedan valorarse e insertarse en la cotidianidad del presente.

 

También entendemos que la restauración de los monumentos históricos de La Guayra, implicarán una tarea complicada y tardía, porque a pesar de su importancia y el valor patrimonial, el estado venezolano debe atender las prioridades de los habitantes de dicho estado, entre las cuales descollan: lo económico, lo socio-educativo y la infraestructura, que permita volver a niveles de vida por lo menos parecidos a los anteriores de la tragedia ocurrida.

 

En ese sentido, después de revisar el texto, acerca de los Testimonios de una Identidad Cultural, de Ramón Gutiérrez y otros relacionados con los Cantors Históricos Latinoamericanos, a raíz de un encuentro realizado en Caracas, en el transcurso de 1992, apreciamos que La Guayra encaja en esa denominación de Ciudad Histórica o de Ciudad con su Centro Histórico, por poseer esa serie de elementos señalados en la idea anterior, y que deben ser reforzados tal como lo señala Gutiérrez en sus planteamientos, y que sería necesario asumir dentro de los planes de restauración, que se deben llevar a cabo en el futuro cercano tomando en cuenta lo siguiente:

Un diagnóstico de lo que existe, de lo que haya sido y de lo que puede recuperarse, manteniendo el orden lógico de lo existente.

Lograr la simbiosis de Centro Histórico y de Zona Residencial, para unos habitantes con sentido de pertenencia y de identidad para con su ciudad.

 

Disposición Presupuestaria para acometerlo

 

En ese sentido, pudiéramos decir que La Guayra debe ser restaurada para que como capital del estado Vargas, que se enriquece por su sentido de trascendencia y trayectoria como región, pueda recuperarse y superar la magnitud de la tragedia acontecida e inicie un nuevo registro ante la historia.

 

Por ello consideramos dentro de los puntos señalados por los especialistas en esta materia, las coincidencias programáticas válidas para darle fuerza a La Guayra como Centro Histórico, los cuales muy bien pudieran ser tomados por quienes habitamos en ella, de los cuales me atrevo a señalar los siguientes:

1º La interpretación e internalización de La Guayra como Centro Histórico, en el acontecer urbano presente.

2º Definir los criterios de valoración a utilizar por los entes responsables, para lograr la restauración de La Guayra.

3º Concientizar mediante una campaña educativa al colectivo varguense y guayreño en especial, acerca de la importancia de la Guayra como Centro Histórico y su necesaria  convivencia con el desarrollo armónico de la ciudad.

4º Abogar ante las instancias del Estado, el ejecutivo, legislativo y judicial, para que en las decisiones políticas, legislativas y jurídicas, concuerden en provecho de la ciudad y sus habitantes.

5º Aprobar y aprovechar los programas de financiamiento, apoyados por los organismos nacionales y multilaterales, que permitan la pronta restauración de lo existente.

6º Motivar al habitante varguense acerca del sentido de pertenencia que se debe tener, con una ciudad, que aparte de servirnos como centro de las actividades diarias, en su uso público, debe armonizar como Centro Histórico que sirve de atracción para la recreación, disfrute y aprehensión de conocimientos para los estudiosos de un pasado que se mantiene imperecedero en el tiempo, por la fuerza plasmada en el legado de la historia”.(5)

 

 

 

 

 

 

 

 

                    

 

 

 

  EDIFICACIONES E INSTITUCIONES CIVILES CREADAS EN LA GUAYRA

La Casa Guipuzcoana.

Así como hemos apreciado la diversidad de fortificaciones militares construidas en La Guayra,  observamos la portentosa edificación construida por la Real Compañía Guipuzcoana, empresa fundada por la corona española a petición de los comerciantes y vecinos de Caracas, urgidos de tener contacto comercial para la venta de los productos agrícolas generados en la provincia venezolana, así como también por la necesidad de importar los productos  elaborados en la madre patria y en Europa, pero también le va a permitir a los ciudadanos venezolanos  tener conocimientos y estar al tanto de los hechos acontecidos y emanados de la metrópoli.

La Real Compañía Guipuzcoana se va a constituir el 25 de septiembre de 1728 y va tener como fin servir de enlace comercial entre la provincia de Venezuela ante España, lo cual cumplió al pie de la letra, imponiendo fuertes y severos controles de precios a los productos generados en la provincia venezolana, así como a los productos importados desde la metrópoli.

Esta situación va a generar un fuerte rechazo de los criollos, debido a que la Compañía pagaba precios menores en comparación a los que pagaban los contrabandistas, que asistían a los productores antes de la llegada de dicha compañía. Lo que originó una serie de conflictos que depararon en levantamientos e insurrecciones contra la misma, como fueron el caso del zambo Andresote, el negro Miguel, Pirela en Maracaibo y Juan Francisco de León en Panaquire.

Pero hay un dato importante promovido por la citada compañía, que significó el fin de la dependencia que tenía la provincia de Venezuela con el reino de la Nueva España (México), debido a que, hasta la llegada de la compañía, toda la estructura burocrática de la provincia venezolana, conjuntamente con la tropa y también los recursos para las obras, era asistida por órdenes del rey, de los dineros producidos por México, quien periódicamente enviaba a Venezuela el dinero para cubrir sus necesidades. Al imponer la compañía su orden económico, gracias a los impuestos de los productos, así como los derechos de importación y exportación, se empezó a generar los recursos para cubrir las necesidades en Venezuela y se alivió para la corona española esta situación, tal como lo explica el historiador Ronald D. Hussey en su obra la Compañía de Caracas, 1728-1784.

Otro de los aspectos importantes propiciados por el comercio de la compañía Guipuzcoana, tal como ya señalamos, fue que sirvió de cordón umbilical a los indianos como proveedora de ideas y saberes en cuanto a la generación de ideas políticas y sociales, acerca de los acontecimientos acaecidos en Europa durante la ilustración, y escondida entre la mercancía también venían los clásicos, la obra de los enciclopedistas, El Contrato Social de Juan Jacobo Rousseau y El Espíritu de La Leyes de Montesquieau, entre otros, que alimentaron y nutrieron a los ciudadanos americanos en sus ideas promovedoras de libertad.

La Casa Guipuzcoana, de arquitectura vasco andaluza, construida durante los años de 1734 y 1737, va a servir de casa factoría y almacén para los productos de exportación e importación, hasta el año de 1785, cuando cesa en sus funciones ante la exigencia de los productores venezolanos de libertad de comercio, ya que nadie podía comerciar libremente sus productos, solo podían hacerlo a través de la Guipuzcoana, que dogmáticamente imponía precios para todos.

Dado el abolengo que representa dicha edificación, la cual es la estructura colonial más importante de todas las construidas por dicha compañía en tierras venezolanas, el estado venezolano mediante sugerencia de La Junta Nacional de Patrimonio Histórico lo declaró monumento histórico nacional el 9 de octubre de 1964, siendo publicado en La Gaceta Oficial No 27564.   Va a tener La Casa Guipuzcoana el primogénito orgullo de ser el primero de los 17 monumentos históricos nacionales decretados por el gobierno nacional, ubicados en el caso de la ciudad histórica y patrimonial de La Guayra y a su vez ser una referencia de identificación para la ciudad de la Guayra, lo que ha llevado a algunos guayreños a referenciar a dicha ciudad como un museo de cielo abierto al mundo.

La Casa de José María España.

También en La Guayra, tenemos la casa de José María España, el gran prócer pre           independentista, quien conjuntamente con Manuel Gual, va a promover la Conspiración de Gual y España. Hecho abortado el 13 de julio de 1797.La misma está ubicada en La calle San Francisco y esta paralela al rio Osorio.

A pesar de ser esa edificación un monumento histórico nacional, la misma presenta un estado de deterioro severo, producto de la vaguada acaecida durante el año de 1999, cuando quedó inundada, perdiéndose sus muebles y reliquias museísticas, así como por la ocupación y destino señalada por la alcaldía del Municipio Vargas a partir del año 2005, al cederla a un colectivo político.

La Escuela Naval y Náutica de Venezuela

Dada la característica de ser una franja costera, los ciudadanos dela Guayra deben tener la mirada puesta en el horizonte marino, en el mar que les comunicaba con el mundo exterior, que les alimentaba y le servía como instrumento para la recreación, razón para enseñar a los ciudadanos a cabalgar en el mar. Esa circunstancia motivo a los jóvenes patriotas que integraron la Junta Suprema de Caracas a crear La Escuela Naval de Venezuela en 1810, la cual comenzó a funcionar en el Puerto de La Guayra, el 21 de abril de 1811.

Su vida fue efímera, muy corta debido a los contratiempos ocasionados por la guerra de independencia, así como por el terremoto de Caracas, acaecido el año 1812, que destruyó casas y edificaciones en Caracas y La Guayra, lo cual provocó su cierre y sus estudiantes fueron enrolados en la gesta independentista.  

Durante el quinquenio presidido por Guzmán Blanco, el 1 de julio de 1881, fue nuevamente restablecida la Escuela Náutica en La Guayra y tuvo como sede una goleta de guerra de nombre Ricaurte.

Podemos decir, después de revisar algunos textos acerca de la historia cronológica de la Escuela Naval o Náutica de Venezuela, que su funcionamiento fue irregular, debido a que no tuvo una actividad permanente, por la poca importancia e interés, que esta escuela motivaba a los gobernantes de turno.

La Escuela Naval, con esa accidentada hoja de vida, funcionaba desde su creación en un buque de guerra, del Ricaurte pasó al Centenario, luego a la goleta Ana Jacinta, comprada al gobierno de Colombia para 1895, durante el gobierno de Joaquín Crespo, funcionó en el buque de guerra El Libertador y a partir de 1901, estuvo en el buque Restaurador hasta 1907, cuando se compró otro buque de mejores condiciones para los estudiantes, El Zamora.

Durante el gobierno de Cipriano Castro, el 20 de junio de 1904, año en que ordenó el cierre de la Universidad del Zulia, este restableció nuevamente dicha escuela, hasta que Juan Vicente Gómez, el 20 de julio de 1910, mediante decreto la creó definitivamente y mediante resolución del ministerio de Guerra y Marina del 25 de mayo de 1912, se le cambió el nombre de Escuela Náutica por Escuela Naval de Venezuela.

En 1910, en ocasión de cumplirse el centenario de la gesta del 19 de abril de 1810 y como el benemérito había concluido la escuela militar en la planicie, este decidió mudar la Escuela Naval a dicha edificación, hasta que nuevamente en 1920 se trasladó a otro buque, El General Salom y en 1926 fue trasladada al cañonero Maracay.

Luego en 1937, por decreto del Eleazar López Contreras, presidente de la república, se dispuso el traslado de la Escuela Naval de Venezuela a un edificio ubicado en la calle Los Baños de Maiquetía. En esa misma oportunidad se decretó la anexión a La Escuela Naval de La Escuela de Grumetes y La Escuela de Clases de la Armada.

Los estudiantes de la Escuela Naval  después de concluir sus estudios iban también a los buques mercantes, ya que al aprender el arte y oficio de la navegación tenían las puertas abiertas para desarrollar su vocación, tanto en Venezuela como en cualquier país americano, y dada la circunstancia de haberse creado la flota Gran Colombina, entre Venezuela, Colombia y Ecuador, se necesitaban profesionales para ocupar  las diversas plazas para comandar dicha flota, lo que motivo e indujo al gobierno venezolano a crear definitivamente una escuela náutica, lo que se dio el 8 de agosto de 1946, ubicándose la sede de La Escuela Náutica de Venezuela  en  tres locales del litoral guayreño, concretamente en la parroquia Macuto, como eran la quinta 13,  también en La Azuleja y en la quinta Ninón.

Estos locales sirvieron de sede a la escuela náutica hasta que 15 de marzo de 1955, fue inaugurada en Catia La Mar, la sede definitiva de La Escuela Náutica de Venezuela, frente a la avenida El Ejército, edificación que actualmente sirve de sede a La Universidad Marítima del Caribe.  

La sede actual de La Escuela Naval de Venezuela, ubicada en la Meseta de Mamo, fue inaugurada el 24 de julio de 1967 por el presidente de la república, El Doctor Raúl Leoni.

El Templo Masónico Logia Unanimidad No 3.

En momentos del albor de independencia, un grupo de guayreños, dadas las necesidades de asociarse para darse aliento y compensar los momentos álgidos acontecidos productos de la diatriba ocasionada por la guerra, decidieron constituir una Logia Masónica.

 Ya en la ciudad de la Guayra, en 1797, lo conspiradores de Los Cerillos de San Blas, insurgentes contra el reinado de Carlos IV y desterrados en los insanos presidios de América, Juan Bautista Picornell, Sebastián Andrés, Manuel Cortes Campomanes, José Lax, conjuntamente con Manuel Gual, José María España, Manuel Montesinos y Rico, José Rusiñol y otros decidieron fundar La Logia Cartago Debido a los momentos vividos esta no pudo desarrollarse y como dicen los masones, abatió sus columnas. Otros guayreños, trataron de reconstituirla el año 1809 y tampoco pudieron darle continuidad, hasta que, en el año de 1822, el general Carlos Soublette hizo las gestiones pertinentes ante la Logia de Meryland, en estados unidos y esta expidió la carta patente y la Logia Unanimidad No 3 nació en La Guayra y pudieron sembrarla definitivamente en el ámbito societario guayreño y en los sentimientos de preclaros hombres virtuosos dedicados a prodigarse ante las necesidades de sus coterráneos y propiciar y promocionar el bien común del hombre.

Su ubicación actual es en el sector denominado El Cantón, paralelo a la Avenida Soublette, en un edificio construido e inaugurado el 17 de diciembre de 1960, bajo la Veneratura y liderazgo de un excepcional masón guayreño, Don Francisco Veracierto Sánchez, dado que su templo anterior fue derribado en La Guayra, con motivo de la construcción de la avenida Soublette.

El Museo Fundación John Boulton

El 23 de noviembre de 1826, llegó al puerto de La Guayra la goleta Swift, procedente de New York y consignada al señor John Boulton, especificando en su sobordo el siguiente cargamento:

 “269 barriles de harina, 100 barriles de carne de res, y 50 de cochino (salada y ahumada, según decía el manifiesto), 16 barriles d queso, 34 barriletes de mantequilla, 101 barriles de manzana, unas cajas de vino, otras de bacalao, unas velas de esperma, una caja de sidra, unas cajas de ancho ay otras de aceituna”. (6)

Luego de descargar la goleta, la misma regresó a Estados Unidos cargada de productos venezolanos como café, cacao, añil y ron.

Ese fue el primer despacho atendido por John Boulton, joven de 21 años, venido de, Inglaterra, miembro de una honorable familia del   Lanscashire, que vino al nuevo mundo, decidido a probar suerte, específicamente a Cartagena de Indias en 1820 y luego en 1825, se trasladó a La Guayra y desde ese momento se iban a iniciar las actividades de importación y exportación de la casa Boulton, en Venezuela, una relación fructífera y armoniosa que ha durado más de 190 años.

La primera ubicación de la casa comercial estuvo en la Calle San Juan de Dios, que es la que está al frente de la iglesia catedral y a partir de 1838, se mudó la empresa a una casa colonial, en lo que es hoy la calle Bolívar de La Guayra, tomada primero en arrendamiento y luego comprada a Felipe Martín Bogotte. Desde 1970, esa casa convenientemente restaurada, es el Museo Histórico de La Guayra.

El 28 de octubre de 1970, cuando la familia Boulton decide convertir la casa en Museo de la Fundación John Boulton, en la sede que conocemos hoy, y sirve como sede para el funcionamiento de la Escuela Taller Laboral La Guayra, en la presentación el folleto explicativo de las piezas y muebles, señala que dicha casa fue construida a principios del siglo XVIII y la firma Boulton, lleva más de 140 años de trabajo, generando riqueza y bienestar para los miles de empleados que laboran a las mismas. 

Hoy en día no funciona el Museo en dicha casa, los altibajos acaecidos en nuestra región, como lo fue el deslave de 1999, promovieron la desaparición de instituciones, comercios y empresas de diferentes modalidades, pero desde el 2003, gracias a un convenio de La Alcaldía del Municipio Vargas, con La Oficina de Cooperación  Española, la familia Boulton en un gesto que los ennoblece, cedió dicha sede en comodato para convertirla en escuela taller, con la finalidad de formar a los artesanos, ebanistas, herreros y demás personal que pudiese trabajar en la restauración del casco histórico de La Guayra.

 

La casa de José María Vargas

Está ubicada en la calle Bolívar de La Guayra, exactamente al lado del Museo Histórico de La Guayra, de La Fundación John Boulton.

Se dice que fue una solariega y antañona casa colonial, comprada por el Doctor José maría Vargas, después que llegó de Puerto Rico en 1825, de lo cual no hemos conseguido los registros.

Al ser creado el Núcleo Universitario del Litoral, de La Universidad Simón Bolívar, la casa de Vargas fue cedida en comodato a dicha institución con el objeto que funcionase como una Unidad de Extensión del Núcleo, siendo utilizada como espacio para dar cursos y talleres relacionados con el mundo aeroportuario, en cual la mayoría de nuestros funcionarios de aduana, así como de las navieras, consignatarios, consolidadores de carga y otros, han recibido sus títulos de Valoradores y Reconocedores de Aduana, entre otros.

La Sociedad Mutuo Auxilio de La Guayra

Para el año de 1848 se va a dar también en la Guayra un hecho importante que ha sido referenciado como el nacimiento de las organizaciones no gubernamentales en Venezuela y en América, como fue la creación de La Sociedad Mutuo Auxilio de La Guayra, por iniciativa de un trabajador guayreño, Don Eusebio Berra. Institución dedicada al socorro y prestación de ayuda a los menesterosos y gente pocos recursos para solucionar sus problemas de salud, entre otras cosas. Dicha institución fue creada por comerciantes, estibadores del puerto y de los masones guayreños, quienes dada la poca aceptación que tenían dentro de la colectividad por no entender sus fines filantrópicos y de servicio hacia los demás, vieron que a través de la sociedad mutualista podían emprender acciones de socorro y atención hacia los desvalidos. Entendiendo que, en La Guayra por ser una ciudad con puerto, sus trabajadores eran proclives a tener accidentes y el estado venezolano para esos momentos, no tenía un ministerio de salud o asistencia social y a través de esta institución, se le prestaba ayuda, socorriendo a los enfermos con medicinas, que eran proveídas a través de la solicitud de ayudas pecuniarias y aportes de los miembros de dicha institución.

Luego 3 años más tarde, en 1851, otros guayreños fundaron otra Sociedad Mutualista, en la parte de arriba de La Guayra, en el sector conocido como El Guamacho, con los mismos fines y denominada “Vinculo de Caridad”.

La Sociedad Mutuo Auxilio de La Guayra, se convirtió en un centro referencial de La Guayra para el mundo, dado que, por la carencia de edificaciones sociales y culturales en dicha ciudad, los eventos culturales, sociales, económicos y políticos se celebraban en sus salones, así que al llegar los embajadores que se acreditaban en Venezuela, estos pasaban por dicha sociedad. Igualmente, cuando vino a Venezuela Alejandro Prospero Reverend, el médico que atendió a Simón Bolívar los últimos días de su vida, también fue recibido en dicha sociedad El Mariscal Juan Crisóstomo Falcón, el año de 1864, cuando llegó a La Guayra triunfante después de la firma del Tratado de Coche, que le puso término a La Guerra Federal.

Dentro de las actividades filantrópicas, societarias y culturales desarrolladas por dicha institución tenemos la creación de un hospital de 5 camas que funcionó hasta 1905, cuando el gobierno de Cipriano asumió la prestación del servicio de salud, e igualmente tenía una escuela nocturna.

La actual sesquicentenaria Sociedad Mutuo Auxilio de La Guayra inició sus actividades en un local que construyeron en un terreno donado por la casa logia, al lado del mercado de la Guayra, ubicado frente al paseo y malecón de La Guayra, hasta que fue construida la avenida Soublette en 1953 y pasó a ocupar el local actual que funciona en la calle León, después de la Cruz Verde.

 

La Corporación del Puerto.

Paralela a la avenida Soublette y al frente de La Plaza Vargas, tenemos la casa de los servicios portuarios, conocida como la corporación del puerto, debido a que allí funcionó La Guaira Harbour Corporation Limited, la cual fue la empresa que asumió la concesión del puerto de La Guayra desde el 1 de octubre de 1885, cuando Guzmán Blanco le entregó las instalaciones.

Esta empresa se mantuvo operando dichas instalaciones hasta el 3 de junio de 1937, cuando el presidente de Venezuela, el general Eleazar López Contreras, procedió a cancelar la cantidad de un millón cien mil libras esterlinas, a la misma, devolviéndole a los ciudadanos venezolanos la administración de las operaciones portuarias. A partir de ese momento sirvió de sede a Los Servicios Portuarios de Venezuela, dependencia adscrita al Ministerio de Hacienda, creada por el gobierno nacional, después de la nacionalización del puerto de La Guayra y funcionó como tal, hasta que fue creado El Instituto Nacional de Puertos, durante el primer gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez, cuando se construyó la edificación en Maiquetía, que hoy sirve de sede al Complejo Cultural Cruz Felipe Iriarte.

También esta edificación es un monumento histórico nacional, pero la gobernación de Vargas, a partir del 2008, la utiliza para sus fines como pancarta de la promoción política del ciudadano gobernador.

 

La Casa Natal del Pintor Emilio Boggio

Está ubicada aledaña a la calle paralela a la avenida Soublette, frente a los Silos Trigueros de La Guayra. Es una casa portentosa y antañona de dos plantas que hace esquina con la calle Ricaurte. La descripción que señala el Instituto del Patrimonio Cultural de Venezuela acerca de las casas de la Guayra, nos indica que:

 “la tipología formal y distributiva de las viviendas es casi la misma, aun cuando el factor dimensional determina una jerarquía entre las casas grandes de la parte baja de la ciudad y las más pequeñas y modestas de la parte alta. Se repite la entrada por zaguán, el patio, las habitaciones y, con frecuencia un traspatio de servicio. Las casas de alto se encuentran en la parte baja de la ciudad, principalmente cerca de la zona portuaria. Algunas fueron concebidas para tener funciones de viviendas en ambas plantas, otras limitan la vivienda en la planta alta y utilizan los ambientes de la baja para depósitos y actividades comerciales”. (7)

La casa de Emilio Boggio fue declarada monumento nacional en 1981, ya que se afirma que en ella nació dicho pintor, el cual muchos críticos de las artes plásticas señalan como precursor de impresionismo en Venezuela y lo ubican en un plano similar a Armando Reverón, además la importancia de esa declaratoria está dada por el valor arquitectónico de la misma, que demuestra el abolengo y majestuosidad de la arquitectura del casco histórico, reafirmando la tesis de la importancia y morfología urbana de la Guayra.

Dicha casa fue utilizada como hotel desde principios del siglo X, Hotel La Mejor y, en ella se hospedó Don Carlos González y otros viajeros, cuando llegó siendo muy niño de Rio Caribe, era regentada por sus dueños, la familia Escalante.

La casa fue adquirida por el Concejo Municipal del Distrito Federal, cuando Álvaro Páez Pumar lo presidía, en 1982, con el objeto de convertirla en un museo, a fin de exhibir los cacharros y vestigios antropológicos del museo Gaspar Marcano, que todavía reposan en los espacios del Concejo Municipal de Caracas.

Lamentablemente, quienes sucedieron al concejal Páez Pumar, no continuaron su obra y en los actuales momentos dicha casa es utilizada como sede del Concejo Municipal del Municipio Vargas, deteriorándose de una manera acelerada y progresiva por el mal uso y funcionamiento que se le da a la misma. Un caso similar a lo que acontece con la Casa Guipuzcoana.

La Junta Glorias a Vargas

Es una institución fundada en 1903 por un grupo de guayreños, quienes entendieron el significado de la obra científica, educativa y política de José María Vargas y, quisieron honrar su memoria creando algo así como una sociedad de amigos, para enaltecer su ideario y legado.

Ya el 10 de marzo de 1886, se había creado en la ciudad histórica de La Guayra, una junta de guayreños, quienes diligenciaron ante las autoridades del país, dada la proximidad de acercarse la celebración del primer centenario del sabio guayreño, la elaboración de un monumento, el cual sería colocado en La Plaza La Alameda, la cual fue rebautizada con el nombre del sabio guayreño en 1889.

El 2 de febrero de 1890, los guayreños disfrutaron de la alegría de compartir con sus coterráneos, la colocación de la estatua del sabio Vargas. La cual había sido elaborada por el escultor Rafael De La Cova.   

La Junta Glorias a Vargas desde sus inicios sirvió de tribuna protestaría contra los malos procederes de los gobernantes venezolanos, y aprovechaban los guayreños para demostrar su inconformidad expresando encendidos discursos y arengas para motivar a los varguenses a ser irreverentes ante los atropellos, dándose el caso que en 1928, casi todos los integrantes de la Junta, fueron enviados la ciudad de Barcelona como presos políticos, por haber encabezado una manifestación cívica en respaldo a los jóvenes universitarios de Caracas, que lideraron la generación del 28.

Refiere Don Carlos González en sus crónicas de la historia de la Junta Glorias a Vargas que ese 10 de marzo fue un día domingo, no se hizo ningún tipo de acto y las Sociedades Benéficas y Mutualistas, colocaron sus ofrendas florales en silencio, como muda protesta ante el bronce que perpetúa la memoria del sabio.

Por la plaza Vargas ha desfilado buena parte del zoológico político venezolano, científico, académico, empresarial, guayreños y no guayreños como Andrés Eloy Blanco, Jóvito Villalba, Raúl Leoni, Gonzalo Barrios, Edecio La Riva Araujo, Arturo Uslar Pietri, Luis Beltrán Prieto Figueroa, Luis Villalba Villalba, Mauro Páez Pumar, Efraín Subero, David Morales Bello y muchos más.   

Desde los años 90, la Junta Glorias a Vargas, cambio de denominación y se constituyó en la Fundación Glorias a Vargas. Desde 1983, cohabita la casa que sirve de sede a La Sociedad Bolivariana de La Guayra, ya que Don Carlos González, al recibir la casa restaurada por parte de la gobernación del Distrito Federal, en 1981, para que funcionase la Junta Conmemorativa de La Fundación de La Guayra, invitó al Rotary Club, al Club de Leones y a La Junta Glorias a Vargas a que realizasen sus actividades programáticas en dichos espacios.

En los actuales momentos La Fundación Glorias a Vargas es presidida por el abogado guayreño Jhonny Martínez, quién con un equipo de hombres y mujeres, sistemática y metódicamente realizan la programación durante los meses de marzo, de cada año, para recordar la gesta cívica de nuestro epónimo guayreño.        

El año 2004, con motivo del acto para conmemorar los 150 años de la muerte del Dr. José María Vargas, que organizaron La Alcaldía del Municipio Vargas y La Sociedad Bolivariana de La Guayra, fui comisionado para hablar con el Dr. Antonio París, rector de la Universidad Central de Venezuela, con el objeto que diese el discurso conmemorativo ese 13 de julio y cuando hablé con él me expresó: Rubén José, que médico no va sentir  y tener el orgullo de hablar en la plaza del sabio Vargas, y dio tremendo discurso.   

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                El Teatro o Cine Lamas.

Lleva el nombre del famoso músico José Ángel Lamas, fue construido por iniciativa de los comerciantes guayreños Lorenzo Machado y Miguel Ferro, con un proyecto y maqueta elaborado por otro guayreño, Ezequiel Rodríguez Álvarez y su ubicación está frente a la vía principal de La Guayra, la Carlos Soublette, a un extremo de la quebrada de Germán, y en el medio de la esquina de Pachano y El Cardonal

El teatro vino a llenar un vacío entre la colectividad, por la falta de espacios para la promoción y actividades culturales, ya que La Sociedad Mutuo Auxilio tenía actividades permanentes dedicadas a sus fines societarios y las actividades culturales eran esporádicas, pero no tenía el espacio adecuado ni aforo para presentar obras de teatro, cuestión que vino a cubrir el teatro Lamas a partir de su inauguración el 6 de noviembre de 1927, en la que el maestro Pedro Elías Gutiérrez, autor de la música de la zarzuela Alma Llanera,  dirigió el grupo  musical tocando el Popule Meus, famosa pieza sacra y la compañía de teatro de María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza, deleitaron a los asistentes con su obra teatral.

En este teatro se presentó el Niño del Arrabal, el famoso tanguero Carlos Gardel, el año de 1935, cuando hizo su gira por los países americanos que culminó con su trágica muerte en el accidente aéreo de Medellín, en junio del mismo año.

También en 1937, el teatro sirvió de escenario a un nutrido grupo de ciudadanos guayreños, quienes se reunieron a objeto de solicitarle al presiente de la república, General Eleazar López Contreras, la nacionalización del puerto de La Guayra y acabar con la concesión de La Corporación del Puerto.

Al teatro vinieron las diversas compañías de teatro, provenientes de Europa, así como latinoamericanas y venezolanas, deleitando a la sociedad guayreña. Este tuvo una vida útil de casi 60 años y dejó de funcionar como cine durante la década de los años 90 del siglo 20. Hoy sus espacios son ocupados por una institución policial del estado venezolano.

El Sindicato Unión Obrera del Puerto de La Guayra.

Dadas las características de ciudad con actividad portuaria y de ser el hinterland o cordón umbilical de Venezuela con el mundo, los guayreños eran receptores de noticias de todas partes del mundo, fuesen buenas o malas, por tal razón eran los primeros en enterarse de los acontecimientos allende de los mares. Así tenían conocimientos de las luchas de los obreros en sus pedimentos de reivindicaciones contractuales y de seguridad social.

Aquí en Venezuela, los trabajadores petroleros también tenían sus exigencias, a lo cual se les unieron los portuarios, quienes le exigían a The La Guaira Harbour Corporation Ltd, conocida por los obreros y ciudadanos venezolanos como La Corporación del Puerto, mejoras salariales y de seguridad social y va a ser precisamente en el año de 1936, meses antes que los petroleros iniciasen su famosa huelga y que Eleazar López Contreras promulgase la Ley del Trabajo, el 24 de marzo, que se crease, constituyese y fundase El Sindicato Unión Obrera del Puerto de La Guayra.

Seguidamente a esto, al crear el estado nacional mediante Decreto, Los Servicios Portuarios Nacionales, se promulga la creación de La Caja de Protección Social, que sustituye a La Sociedad Mutualista de Caleteros del Puerto de La Guayra, con cuyos fondos se adquirió la casa que fue demolida para dar paso a la estructura actual, la cual fue construida bajo la administración del presidente Isaías Medina Angarita, en los años de 1944-46,  que sirvió de sede a dicho sindicato y a la Caja de Previsión Social de los obreros portuarios, ubicada en Maiquetía, frente a la Plaza de Los Maestros.

 

El Ateneo José María Vargas

Fue fundado en 1976, gracias a la tenacidad de una ilustre matrona venida de las policromadas serranía andinas a congraciarse con el mar de Armando Reverón, Doña Ilia de Pacheco, quien logró cautivar con su esfuerzo y ejemplo a los guayreños de ese tiempo, para así crear un templo  dedicado a fomentar la creatividad de los mismos, en los cuales se les daba aliento cultural, con la finalidad que desarrollasen su capacidad creadora en las distintas manifestaciones del quehacer, del fomento de las bellas artes y del ingenio popular.

Tuvo su sede en la Casa Fleury, ubicada en la calle Bolívar de La Guayra y desde sus comienzos logró insertarse dentro de la red de Ateneos de Venezuela, descollando por la fortaleza, tesón y creatividad de sus integrantes, quienes lograron imponer como norte la potencialidad de las raíces culturales autóctonas de nuestra región.

Su espacio de vida concluye parcialmente en la primera década del siglo XXI, dado que la revolución cultural del gobierno de turno, eliminó los subsidios culturales a los ateneos del país, dejando a los artistas, cultores, creadores y personal administrativo, sin financiamiento.

La Sociedad Bolivariana de La Guayra

Fue fundada el 12 de febrero de 1983 por iniciativa del Abogado Hernán Rísquez Figuera, quien motivó a una serie de prohombres guayreños, de diversas tendencias ideológicas, sociales, profesionales, comerciantes, académicas y otros, con la finalidad de crear dicha Corporación Académica, dedicada a enaltecer y fomentar el ideario bolivariano, entre los varguenses.

Dicha institución a partir de su fundación vino a llenar un espacio, dado que los actos para celebrar fechas patrias y efemérides por los distintos entes del estado, se hacían de manera dispersa y la Sociedad Bolivariana se dio a la tarea de aglutinar o amalgamar a los mismos con la finalidad de darle importancia y resaltar dichas fechas y efemérides.

Igualmente, se encomendó la tarea de promover en los distintos centros educativos de la región, conjuntamente con La Zona Educativa, la creación de Las Sociedades Bolivarianas Estudiantiles, con el objeto de estimular y fomentar en los jóvenes el interés y conocimiento de dichas actividades, coadyuvando en ese sentido en el estudio y conocimiento de la historia nacional y regional.

La Sociedad Bolivariana de La Guayra, por intermedio del historiador Rubén Contreras, fue la institución proponente a La Alcaldía de Municipio Vargas, dirigida por el Abogado Lenin Marcano, Alcalde para ese año de 1996, que con motivo de celebrar el Bicentenario de La Conspiración de Manuel Gual y José María el 13 de julio de 1997, se asumiese como símbolo histórico municipal la bandera elaborada por Manuel Gual, como bandera del Municipio Vargas. La resolución fue aprobada por la Cámara Municipal y publicada en la Gaceta Municipal el 13 de junio de 1997, y el 13 de julio de 1997, la bandera de Gual y España fue izada en la Plaza Bolívar de La Guayra y el Fortín El Vigía, simultáneamente para celebrar la importancia de tal acontecimiento.

Igualmente, La Sociedad Bolivariana, desde el año 2009, viene proponiendo al gobernador de la entidad regional, mediante comunicaciones de los años 2010 y 2012 y un dosier contentivo de elementos probatorios, con estudios de Caracciolo Parra Pérez, Feliciano Montenegro Colón, Enrique Rivodó, Los Textos de La Primera República, Las Actas del Cabildo de Caracas de ese día, y otros, conjuntamente también al Consejo Legislativo, al ciudadano alcalde y al Concejo Municipal, la declaratoria de fecha histórica regional el 20 de abril de 1810, debido a que ese día, los habitantes de La Guayra, en asamblea realizada en la iglesia de la localidad, dirigida por el Capitán Político y Militar, Juan Landaeta, designado por la Junta Suprema de Caracas, Defensora de Los Derechos de Fernando VII, se sumaron a esa propuesta libertaria y pre independentista, mucho antes que las provincias de Margarita, Nueva Andalucía, Mérida, Barinas, Trujillo, Cumana y otras creasen sus Juntas Territoriales de apoyo a dicha Junta Suprema. La Sociedad todavía espera la respuesta de los entes gubernamentales y legislativos de la región, acerca de dicha propuesta.

La institución funciona en una antiquísima y añeja casa colonial guayreña, de su propiedad, ubicada en la calle Bolívar de dicha ciudad, donada por el excepcional patriarca y filántropo guayreño, Don Carlos González Gómez, quien como Presidente de la Junta Conmemorativa de La Fundación de La Guayra, institución fundada en 1966, ya desaparecida, se constituyó para destacar la fecha de fundación de La Guayra y como miembro fundador de La Sociedad Bolivariana, observando las actividades desarrolladas por esta corporación, decidió donarla a la misma.

Los Silos Trigueros de La Guayra

Fueron construidos durante el gobierno del presidente Raúl Leoni y empezaron a funcionar en el gobierno del presidente Caldera. Es una obra básica en las operaciones portuarias y permiten el almacenamiento de granos y cereales, para su exportación e importación.

Fue una iniciativa del gobernador del Distrito Federal, Doctor Diego Arria, quien en 1975 convenció al artista plástico Carlos Cruz Diez, para pintar los Silos con su arte Cinético y así los varguenses y visitantes de La Guayra tuviesen otro motivo de orgullo para la región.

La denominación que le dio Cruz Diez a su pintura fue Cilindros de Inducción Cromática y significó un contraste único en el mundo al tener en una ciudad portuaria con una morfología urbana un casco histórico pleno de monumentos nacionales y la contraposición del cinetismo, reuniendo lo tradicional de la arquitectura colonial con el arte nuevo.

Aquí podemos referenciar, después de escuchar tantas veces al historiador Rubén Contreras, en sus alocuciones, discursos y charlas, que en el estado Vargas, en un momento se reunieron las principales obras cinéticas del pintor Carlos Cruz Diez, ya que cuando se inauguró el aeropuerto internacional de Maiquetía, durante el primer gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez, el piso del mismo tiene una obra policromada del artista. Luego durante la gestión del también gobernador  del  Distrito Federal, Virgilio Ávila Vivas, este logró convencerlo y se pintó el mural aledaño a la avenida Soublette, entre el terminal de pasajeros de Maiquetía, hasta los Silos Trigueros, denominándolo La Policromía Efímera del Color, ya que cuando se iba en sentido Maiquetía La Guayra o viceversa, el viajero de a pie o en carro, se confundía armoniosamente en esos dos kilómetros de recorrido con los diversos colores delineados verticalmente, lo cual le dio un toque artístico monumental a nuestra región, al tener entre La Guayra y Maiquetía, dos obras monumentales, que serían el orgullo para cualquier país del mundo y que aseveran su propuesta que La Guayra es una ciudad museo abierta al mundo

La otra obra, fue el diseño del Boulevard Caribe, paseo costero a la orilla del mar entre lo que es hoy los restos del Hotel Meliá Caribe hasta el Club Tanaguarena, en Caraballeda, con el objeto que los ciudadanos, visitantes y turistas, en sus caminatas y paseos a la orilla del mar apreciasen la obra artística del pintor. También iniciativa del gobernador Ávila Vivas.

Lo lamentable para los varguenses y Venezuela en sí, es que el Boulevard Caribe fue destruido por la vaguada acontecida en la región durante el año 1999, el Mural de Cruz Diez fue destruido personalmente por el alcalde Alexis Toledo, quien empuño la primera mandarria a la vista de los transeúntes, que miraban asombrados la obra destructora, para construir unas rejas de hierro con la finalidad que los ciudadanos apreciasen los trabajos diarios que se realizan en el puerto, las cuales permanentemente por falta de mantenimiento preventivo, señalan el óxido marino, proveniente de mar caribe y, el piso del aeropuerto, uno de nuestros hinterland o vaso comunicante  con el mundo, que  presenta un estado de deterioro severo, semejante a lo acontece actualmente en nuestro país.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EDIFICACIONES ECLESIÁSTICAS

La Ermita del Carmen.

Es la segunda edificación eclesiástica construida en la Guayra, ya que la primera iglesia estaba ubicada en lo que es hoy la plaza Vargas y fue destruida parcialmente por el terremoto acaecido el 26 de marzo de 1812, razón por la que la feligresía guayreña exigía la construcción de un nuevo templo que cobijase al Cristo de La Salud, pero ante la carencia de recursos, tuvieron que seguir asistiendo al templo a pesar de lo maltrecho en que estaba.

Hay varias versiones acerca de la fecha inicial de su construcción. Se dice que fue a partir de 1740, otros autores relatan que fue en 1786. Lo importante a destacar es que, en 1740, se funda La Cofradía de Nuestra Señora del Carmen, por iniciativa de un grupo de guayreños devotos de esta advocación de la virgen María.

Según Luis Enrique González, quien se destacó como un excelente transcriptor de crónicas de La Guayra, el Papa Clemente XII, aprobó la instalación de dicha cofradía y uno de sus cofrades, el guayreño Luis Antonio Medina, asociado con sus familiares ofreció gratis un terreno que le pertenecía en una zona conocida como El Guamacho.

Su construcción resultó todo un viacrucis, dado los pocos fondos aportados por el estado, cuestión que motivo a la feligresía a efectuar recolectas para llevar a cabo su edificación y el año de 1800, fue terminada la nave norte de la capilla o ermita y fue bendecida por el presbítero Don Juan de Dios Echarri, quien también se desempeñaba como maestro de escuela. Luego para el año de 1803, se concluyó la nave central y en 1810, fue concluida la nave sur, quedando totalmente terminada la construcción de La Ermita del Carmen.

La Ermita sufrió daños estructurales con el terremoto del 12 de marzo de 1812, quedando prácticamente destruida, por lo que nuevamente los guayreños iniciaron su reconstrucción, solicitando aportes a los feligreses y comerciantes y para 1820, se inició nuevamente la construcción de la nave sur, concluyéndose el techado en 1821. Tuvieron que pasar más de 40 años para la reconstrucción de La ermita El Carmen y va a ser el 16 de Julio de 1863, cuando se concluyó definitivamente la edificación que conocemos hoy día, la cual también esta urgida del cariño de sus feligreses, así como de la reparación del maderamen del campanario y de otras obras complementarias.

Como la mayoría de las iglesias coloniales construidas en Venezuela, la ermita del Carmen tiene una planta rectangular cuyo frente está orientado hacia el oeste, evitando así los rayos solares al momento de la ejecución de las misas, dando el frente a la calle por la cual se sube desde las trincheras hasta la plazoleta del Carmen. La nave central fue diseñada a dos aguas y tiene al frente un atrio en el cual se ubican las orquestas y bandas musicales cuando asisten a los actos eclesiásticos.

Dados los años de su construcción, el Instituto de Patrimonio Cultural y el Acervo del Ceremonial Histórico de la nación, en la clasificación y cuantificación de las obras edificadas durante los tiempos de la conquista, colonia y república, ha clasificado dicha Ermita como colonial, dado que la república de Venezuela inició sus actividades como tal, al ser declarada el 5 de julio de 1811, la Independencia de Venezuela y esta fue iniciada en tiempos del periodo colonial venezolana

La Iglesia Catedral de La Guayra

De acuerdo al inventario del Instituto de Patrimonio Cultural la iglesia catedral de La Guayra fue construida durante los años 1847 a 1857, y declarada Patrimonio Histórico de la nación según Gaceta Oficial No 28.870, el 10 de marzo de 1969. Y dado que La Ermita El Carmen, que ya reseñamos también fue declarada patrimonio histórico nacional, al igual que la Capilla de Nuestra Señora de la Soledad del Cardonal, suponemos que también fueron incluidas en la misma gaceta oficial.

Enrique Rivodó, en su obra señalada, también nos relata que el año de 1847, se colocó la primera piedra del Templo Parroquial San pedro, en La Guayra y se comenzó su construcción en el sitio donde estuvo el hospicio de San Juan de Dios, que fue destruido por el terremoto acaecido en 1812. Y también nos refiere el mismo autor, que el 8 de octubre 1857, se bendice el Templo Parroquial de San pedro, en la esquina de San Juan de Dios, el cual ostentaba en el Atrio del templo cuatro estatuas de diversos santos, que fueron regaladas por personalidades guayreñas.

Luis Enrique González en Historias y Personajes de la Guayra, nos indica que, por el deseo ferviente de los guayreños por construir su templo, organizaban paseos y excursiones hacia las playas del barrio El cardonal, con la intención de acarrear arena, granzón y piedras, las cuales caleteaban en cestas, para así contribuir a la conclusión definitiva de la iglesia.  Y fue el maestro de obras Ramón Gil quien levantó las primeras columnas o pilares de la catedral, así como el arco de la nave derecha, siguiendo los planos que fueron realizados por Don Arístides Moreau, comerciante guayreño.

La iglesia catedral esta erigida en el propio casco histórico de La Guayra, en la calle San Juan de Dios, frente al puente que lleva el mismo nombre y que fue construido en 1826, rematando visualmente la calle que vienes de oeste a este de la esquina de dos puertas. Su frente da hacia el oeste, evitando a nuestro juicio la entrada directa del sol cuando se hacen los oficios religiosos en horas matinales.

Los datos tipológicos y la descripción formal de la iglesia, de acuerdo al inventario del patrimonio cultural de la nación, nos indican que es una construcción rectangular y simétrica, conformada interiormente por tres naves separadas por una serie de arcos soportados sobre columnas toscanas, la nave mayor está cubierta a dos aguas mientras que las otras dos continúan respectivamente, a una vertiente, la caída del techo anterior.  El presbiterio, cubierto a cuatro aguas, sobresale de la volumetría general de la edificación con su forma de pabellón y se enriquece con la presencia de un vitral que destaca por encima del altar mayor.

Tiene una portada simétrica de dos cuerpos separados por una cornisa, con tres puertas rematadas en arcos, las cuales ubicadas sobre el cuerpo bajo, dan acceso a cada una de las naves internas, mientras que un vano circular perfora el alto, cuerpo este que hace las veces de frontispicio, reflejando solo la nave central y enfatizando el acceso principal. La fachada se articula a través de pilares acanalados con capiteles jónicos, todo rematado con grandes volutas. La nave mayor se ventila e ilumina a través de una serie de ventanas que perforan los muros sostenidos por los arcos interiores. El altozano que da al acceso principal estaba flanqueado por las esculturas, en escala natural, de los cuatro santos evangelistas, colocados en su fundación, de los cuales apenas quedan dos, debido a que el deslave de 1999, tumbó a dos de ellos.  Una pequeña espadaña con tres hornacinas, colocada en el lado derecho e la fachada, hace las veces de campanario y sirve como puerta de acceso al patio que separa la iglesia de la contigua Escuela La Guayra.

En su nave norte está el sarcófago que contiene la venerada figura del Cristo de La Salud, el cual llegó a La Guayra el 17 de marzo de 1600, y esta imagen es la de mayor valor e importancia entre los iconos de la cristiandad en nuestra región. Desde su llegada, ha estado en La Guayra, primero en la iglesia ubicada en lo que es hoy la plaza Vargas y se dice que cuando La Guayra fue atacada por el comodoro Knowels en 1743, unas balas de cañón cayeron en la iglesia y la santa imagen quedó intacta. Igualmente, cuando aconteció el terremoto de 1812 y la iglesia fue destruida, la imagen no sufrió ningún daño.  También frente a la imagen del santo cristo reposaron los restos de Simón Bolívar cuando fueron repatriados en 1842.

La iglesia catedral de La Guayra está clasificada como republicana y fue erigida en Iglesia Catedral en 1972, cuando se creó La Diócesis San Pedro Apóstol de La Guayra y fue designado como su primer Obispo Monseñor Marcial Rodríguez Ponce. A este le siguió Monseñor Francisco de Guruceaga e Itrurriza. Luego tuvimos como tercer Obispo a Monseñor José de La Trinidad Valero, quien luego fue designado Obispo de Guanare, sucediéndole interinamente como Administrador Apostólico de La Diócesis Monseñor Jesús Zarraga, hasta que fue designado Monseñor Raúl Biord, quien se desempeña en la rectoría de nuestra diócesis.

La iglesia de Nuestra Señora de La Soledad del Cardonal.

Es poco lo que se conoce referente a la historia y tradición de esta iglesia. Rivodó nos indica que su construcción comienza en 1857, el mismo año que se bendice el templo parroquial de San Pedro Apóstol, e igualmente se constituye La Capellanía de La Ermita el Carmen a cargo del presbítero guayreño José Eugenio Bullos, con los curatos de Macuto, El Cojo, Caraballeda, Naiguatá y Caruao.

Rafael Martínez Salas, en sus crónicas del Cardonal y La Capilla de La Soledad de María, describe que la actual capilla de La Soledad  de María, empezó a construirse en 1857, pero no pudo ser concluida sino en 1874 y fue bendecida el 15 de agosto del mismo año, explicando que la iglesia tiene una sola nave y lo único notable de la misma es la efigie de su patrona, que desde tiempos de la colonia, existía en una pequeña iglesia situada en la cúspide del Cerro Cariaco y del cual al momento de fundarse la iglesia, solo quedaban ruinas.

También refiere Don Martínez Salas, que se originó entre los vecinos y feligreses una controversia por dicha imagen de la virgen, debido a que el Conserje Ad honoren por muchos años de dicha iglesia, Don Edmundo Iribarren, afirmaba que esa no era la imagen que existía en la iglesia del cerro de Cariaco, señalando que las imágenes que quedaron en la iglesia, después del terremoto de 1812, fueron guardadas por varias personas, pero la persona que guardaba la imagen de la Soledad de María se negó a entregarla, por lo cual fue preciso obtener otra, que esla que existe actualmente.

Queremos señalar que el barrio El Cardonal, conjuntamente con Punta de Mulatos, conformaban la parroquia Libertad de La Guayra y sus feligreses le rendían culto a la Soledad de María, quienes en esa diatriba acerca de la autenticidad de imagen, hicieron lo pertinente a las creencias de fe y devoción cristiana, como fue preservar el valor del culto a la cristiandad mariana de la virgen María en la advocación que tenían y disfrutaban y depositaban en ella su fe y en su iglesia. 

La Iglesia de Nuestra Señora de La Soledad del Cardonal está ubicada en la segunda calle al sur de la avenida Soublette, en barrio del Cardonal y está clasificada como Republicana.

 

 

 

 

 

Hechos Históricos y Relevantes Acaecidos en la Guayra

El devenir histórico de la Guayra en sí es muy rico, en variadas conversaciones con mi padre, el historiador Rubén Contreras, nos señala e indica la riqueza de los acontecimientos realizados en nuestra región costera, pero estamos reseñando específicamente los dados en la parroquia La Guayra.

El Ataque del Comodoro Inglés Charles Knowles el 2 de marzo de 1743

 La defensa del Puerto y pueblo de La Guayra por parte del Capitán de La Plaza, Mateo Gual, padre del futuro Líder pre independentista Manuel Gual, cuando el 2 de marzo de 1743, se presentó en sus costas la flota del Comodoro inglés, Charles Knowles, compuesta por 17 barcos, con 300 cañones y más de un millar de hombres, según la crónica escrita por Enrique Rivodó, pudiéramos señalarla como el inicio de eventos que merecen destacarse como heroicos, por parte de los ciudadanos guayreños.

Knowles no pudo desembarcar en La Guayra, la tuvo sitiada hasta el 7 de marzo, fueron prácticamente 5 días de intenso combate y producto del mismo fue destruido el templo parroquial de San Pedro, el cual estaba ubicado en lo que es hoy la plaza Vargas, salvándose milagrosamente la imagen del Cristo de la Salud de La Guayra, por lo que se le atribuyó un milagro. Luego el templo se levantó nuevamente hacia el noroeste de donde estaba ubicado.

Lo significativo de esta acción heroica   fue reseñado por el historiador Rubén Contreras, en su Ponencia “La Guayra, Atalaya de La libertad”, presentada en ocasión de celebrarse el Décimo Congreso Mundial de Sociedades Bolivarianas en Caracas, del 7 al 10 de abril de 2010, para celebrar el Bicentenario del 19 de abril de 1810, cuando expresa que con esta acción se dio inicio o comienzo a la integración de la sociedad guayreña y venezolana. Mateo Gual era el capitán militar de la plaza y le tocó defenderla y para ello tuvo que recurrir en llamar a los caraqueños mediante el sistema de aviso de tiros de cañón, desde el Fortín de San Miguel o El Príncipe, luego el castillo Caracas en la puerta de La Guayra, seguían El, Peñón, Cuerpo de Guardia de Maiquetía, Torrequemada, El salto, Cuerpo de Guardia de La Venta, La Cumbre, Castillito,  El Cuerpo de Guardia de la Cruz de Campo alegre y por último el polvorín de la Puerta de Caracas.

Así los caraqueños se enteraban que algo anormal estaba aconteciendo en la Guayra, como hemos referido, el capitán de la plaza no vaciló en llamar a todos los ciudadanos, nobles y plebeyos, esclavos, comerciantes, mulatos, mestizos, todos por una misma causa y ellos los blancos peninsulares como Mateo Gual, que habían tomado posesión de esta tierra, ahora se veían forzados a defenderla de otro invasor, similar a él.

De acuerdo al planteamiento señalado, podemos decir qué en sí, la importancia de este hecho histórico fue que producto de esa incursión del Comodoro Knowles, en 1743, se dio inició a la integración venezolana y latinoamericana, pues fue la primera vez que, en las provincias de la corona española, se daba la unión de sus ciudadanos en pro de una causa, como fue la defensa del terruño. Dice Rubén Contreras que allí se inició La Guayreñidad.

 

La Sublevación de Juan francisco de León contra La Compañía Guipuzcoana

Juan Francisco de León era Teniente de Justicia del pueblo de Panaquire y Capitán poblador y fundador de dicho pueblo.

Los tenientes de justicia cumplían funciones de supervisores de los rubros agrícolas en las haciendas de la provincia venezolana, es decir eran las personas que cuantificaban la producción de las mismas, de acuerdo a la cantidad de matas de cacao, tablones caña de azúcar, de sembradíos de tabaco, de añil cabezas de ganado y otros. De acuerdo a la cantidad producida, la compañía Guipuzcoana le ponía precio a los mismos, precio que por lo general siempre era menor al que pagaban los contrabandistas holandeses, franceses, ingleses y otros, que tocaban ocasionalmente los puertos venezolanos y también entraban por el río Orinoco y remontaban hasta el Guárico, Portuguesa, Masparro o el Apure.

Esta disparidad en los precios generaba tensiones entre los productores que le exigían a La Compañía Guipuzcoana mejores condiciones, pero ante la negativa de esta y el control férreo de los impuestos y aranceles por concepto de importación y exportación, llegó el momento de la sublevación de Juan Francisco de León, en dicho pueblo de Panaquire, de igual manera que lo habían hecho el zambo Andresote, el negro Miguel, Pirela  otros, que se sentían lesionados por el maltrato dado por la compañía.

Fue así que el 19 de abril de 1749, Juan Francisco de León, le envió una comunicación al Gobernador de la Provincia de Caracas, El Mariscal de Campo Don Luis Francisco Castellanos, planteándole el mal trato de la compañía y exigiéndole el retiro de la empresa de Venezuela y la libertad de libre comercio. Y se presentó con un contingente de ciudadanos en Caracas y bajo hasta el puerto de La Guayra, con la finalidad de presionar al gobernador para que se apurase en la decisión por tomar.

Fue de esta manera que el puerto de La Guayra estuvo involucrado en la revuelta de Juan Francisco de León.

 El gobernador recibió la carta de Juan Francisco de León. respondiendo que se tomarían las medidas pertinentes, pero pasó el tiempo y en 1751, al no darse ningún cambio de actitud en los tratos de la compañía para con los productores, Juan francisco de León, volvió a reunir a una buena cantidad de campesinos y productores y regreso a Caracas, pero fue recibido con metrallas de plomo y fue apresado con sus hijos y su casa arrasada y regada de sal.

La Conspiración de Gual y España.

Según el historiador Casto Fulgencio López, autor de varias obras dedicadas a La Guayra, como La Guayra, pasado y Presente, La Guayra Primada por la Libertad y Juan bautista Picornell y La Conspiración de Gual y España, La Conspiración de Gual y España, fue el movimiento pre independentista más importante de América, antes de que se diesen los hechos del 19 de abril de 1810.

Esta idea es aseverada también por Rubén Contreras, quien formó parte de La Comisión designada por La Alcaldía del Municipio Vargas en 1996, e integrada también por el Dr. Luis Oscar Martínez, Cronista de La Guayra, las ilustres matronas Doña Nieves Elena de Rivero, Carmen Díaz Almeida y el maestro Alexi Rojas, para celebrar el bicentenario de dicha conspiración, al explicar que lo motivado por Gual y España, fue un movimiento ideológico, totalmente diferente a los acontecidos en Venezuela y América, explicándonos que el Levantamiento de Los Comuneros del Socorro en Colombia en 1881 fue por la restricción que tenían los productores al comercializar sus productos y la corona española no les permitía el libre comercio.

El levantamiento de Túpac Amaru, José Gabriel Condorcanqui, el último inca, en Perú en 1881, se originó  por el maltrato a los indios en los trabajos de las minas, y aquí en Venezuela, el levantamiento del negro Miguel, del zambo Andresote y Pirela en Maracaibo, y Juan Francisco de León, del cual ya hablamos, fue producto de los desmanes de la compañía Guipuzcoana, por esa imposición dogmática de no permitir el libre comercio y fijar precios que no le permitían a los productores obtener buenas remuneraciones por sus mercancías.

El trabajo de Gual y España fue totalmente diferente, ambos eran militares, Manuel Gual Capitán retirado de las Milicias del Rey y José María España era Teniente de Justicia Mayor y según las crónicas, la biblioteca de José María España era una de las mejores dotadas de La Guayra y de la colonia. La circunstancia de ser militares y estar en el puerto de La Guayra, les permitía tener un salvoconducto para subir a bordo de los buques y obtener información de primera mano de los marineros, así como adquirir los libros de ideas políticas, sociales económicas y otras, muchas de las cuales habían sido prohibidas por la corona española.

Su planteamiento de construir una nueva república estuvo basado en preparar unas máximas constitucionales, que era un proyecto de nación, como se debía regir las funciones del gobierno, y que han sido las bases para todas las constituciones creadas en Venezuela a partir de 1811, igualmente prepararon Las ordenanzas para los hombres libres y un planteamiento similar a Los Derechos del Hombre y el Ciudadano, que sirvió de basamento para la revolución francesa.

También prepararon como símbolo de la republica naciente sus símbolos, como himnos concibieron La Carmañola Americana y la Canción Americana y La Bandera, que fue asumida como símbolo histórico municipal por una propuesta de Rubén Contreras, mediante el discurso del año inaugural del bicentenario, efectuado en el Complejo Cultural José María Vargas el 28 de febrero de 1997.  Luego la alcaldía del Municipio Vargas, El 13 de junio de 1997 emitió una resolución asumiendo dicha bandera, la cual fue izada por primera vez, el 13 de julio de 1997, tanto en la plaza Bolívar de La Guayra como en el Fortín El Vigía.

 

Francisco de Miranda en La Guayra

Fue un hecho circunstancial la presencia de Francisco de Miranda en la Guayra y el mismo, es uno de los más controversiales de la historia de Venezuela.

Algunos historiadores señalan que Simón Bolívar, en compañía de algunos patriotas, personalmente puso preso a Francisco de Miranda debido a que el generalísimo pretendía huir con los dineros del estado.

Revisando algunos materiales como La Historia de la Primera República de Caracciolo Parra Pérez, conocemos que hubo tres personajes, designados por Francisco de Miranda, el coronel Manuel Aldao, Sata y Bussy y el Marqués de Casa de León, para conversar con los representantes de Monteverde. Estas negociaciones, realizadas en julio de 1812, estaba dirigidas a conciliar una capitulación que les permitiese a los republicanos rearmar su ejército y lograr transporte y salvoconductos para los oficiales de su ejército a fin no pasar por las penurias de prisión.  Estos atenuantes parece ser, no fueron entendidas en su justa dimensión. Además, el Marqués de Casa de León, se había ganado una reputación indecorosa por sus posiciones acomodaticias al tener actitudes ambivalentes en cuanto a no ser equilibrado con la causa republicana y ceder en cuanto a las exigencias de los representantes de Monteverde.

A esto se le sumó que algunos patriotas inconformes con la capitulación regaron la voz que Miranda cuando bajo a La Guayra, lo hizo con la intención de huir con los dineros de la causa republicana, lo que motivó a Simón Bolívar, en compañía de otros patriotas a ponerlo preso en La Casa Guipuzcoana, el 30 de julio de 1812.

Desde el punto de vista  de lo acontecido, no está claro si Miranda pretendía huir, o si la capitulación fue un error, o si Bolívar se precipitó en esa decisión de poner preso a Miranda, ya que según el mismo Caracciolo Parra Pérez, el ejército republicano, estaba en mejores condiciones de equipamiento que el de Monteverde, pero según opinión de Rubén Contreras, el considera que Miranda se equivocó al entablar conversaciones con Monteverde, a quien creía un hombre de honor y resultó ser un rufián, que demostró lo sanguinario y taimado de los españoles de esos tiempos, ya que no respetaban ni le daban tregua a los vencidos, tal como hicieron en Colombia con los Comuneros del Socorro, Con Túpac Amaru en Perú y José María España y Manuel Gual en Venezuela, a quienes le hicieron pagar sus ansias de libertad con la muerte de viles maneras. Y esa acción en contra de Francisco de Miranda parece ser una mancha negra en la historia republicana de Venezuela.

La Guerra a Muerte en La Guayra

El 12 de febrero de 1814, está inserto en la historia de Venezuela como un día trágico debido a que ese día y subsiguientes se pasó por las armas a una gran cantidad de ciudadanos detenidos en las diferentes peleas o batallas efectuadas entre los patriotas y los españoles.

Se daba el caso que José Tomás Boves, a la sazón jefe de los ejércitos monárquicos, no tenía piedad con los prisioneros tomados en batalla, o con los ciudadanos de los pueblos a los cuales llegaba, pasando por las armas a quienes no se acogiesen a sus propuestas o redimiesen ante el rey. Y dado que Bolívar había emitido el 15 de junio de 1813 su famoso decreto de guerra a muerte, le ordenó a Juan Bautista Arismendi, quien fungía como gobernador de Caracas, que pasase por las armas a los presos que habían luchado en contra de la república.

Así fueron ajusticiados por españoles, presos en Caracas, Puerto Cabello, La Guayra y otros pueblos, como lo señalan Feliciano Montenegro y Colón, en su Historia de Venezuela y también Enrique Rivodó en su Compendio de Apuntes y Tradiciones de La Guayra, quien nos narra de un auto de pavor:

“De dos en dos, unidos con grillos y portando cada uno un haz en los bazos para ser incinerados, comenzó el lamentable desfile de los 518 isleños y canarios condenados por la guerra a muerte. El castillo del Cantón del Cardonal y sus contornos fue el sitio escogido para el asombroso sacrificio. Según noticias, 13 de febrero. En la noche de hoy fueron ejecutados 100 presos del castillo de San Carlos. 14 de febrero, hoy fueron ejecutados 150 presos de las bóvedas. 15 de febrero: Esta tarde fueron ejecutados 247 presos d punta Mulatos, Guanape y El Peñón. 16 de febrero: Hoy fueron muertos los 21 presos enfermos que se encontraban enfermos en el hospital de caridad. Sólo quedan en las bóvedas 108 presos por ser criollos realistas”.(8).

La Guayra es elevada a Cantón

Después de desmembrada La Gran Colombia en 1830, producto de la decisión del Congreso de Valencia, en 1832, por decisión de la presidencia de la república, es creado El Cantón la Guayra. Esto tiene una importancia significativa, dado que desde que se iniciaron las actividades portuarias en el litoral, sus habitantes en variadas oportunidades, por intermedio de los ciudadanos gobernadores de la provincia de Venezuela y a partir de 1777, del Capitán General, le solicitaban a la corona la distinción como Villa, pedimento que nunca fue atendido por la corona y ahora, pasaba dicho pueblo disfrutar de esa jerarquía, que le permitía a sus autoridades como el alcalde y concejales, el ejercer las prerrogativas de velar por las necesidades de sus habitantes en la toma de decisiones locales. Fue el primer paso en cuando a la autodeterminación político administrativo de sus integrantes.

La Guayra Capital de Venezuela

Al ocurrir el inicio de La Guerra Federal, los federalistas tomaron La Guayra por intermedio del General Vicente Aguado, oriundo de Maiquetía y establecieron el gobierno federal en dicha ciudad, la cual mantuvieron durante 33 días, lo que significó que La Guayra, para los insurgentes propiciadores de dicha guerra, esta fuese considerada la capital de Venezuela. Este hecho aconteció desde el 31 de julio de 1859 hasta el 2 de septiembre del mismo año y el 2 de agosto, los federales efectuaron en dicha localidad una asamblea popular, instando a los ciudadanos a comprometerse con la causa federal, estableciéndose un gobierno cívico militar en la localidad.

Esta situación vino a dilucidarse cuando el gobierno nacional, designó al General José María Rubín para enfrentar al general Obando, lo cual se dio el 1 de septiembre, cuando llegaron tropas del gobierno desde Caracas y también por barcos provenientes de Puerto Cabello, produciéndose un enfrentamiento que culminó con la derrota del general Aguado.

 

 

 

Creación del Departamento Vargas y El Cantón Maiquetía

Producto de las decisiones tomadas por quienes asumieron el poder, después de la Firma del Tratado de Coche, que puso término a la mal llamada Guerra Federal, pasó a ejercer la presidencia de la republica el Mariscal Juan Crisóstomo Falcón.

Como todo déspota o militar cuando llega al poder, inmediatamente se hace su traje de trabajo a su medida para poder ejecutar sus propuestas de avanzada o revolucionarias, y elaboró una nueva constitución en 1864 para ejercer su mandato. Lo positivo para los guayreños de esa época fue que se creó el Distrito Federal, debido a que sus asesores le indicaron la necesidad de tener un territorio que sirviese de marco político administrativo a fin que en él operase o funcionase la presidencia de la república.

Así se constituyó el Distrito Federal dividiéndolo en dos Departamentos Libertador y Vargas. El Libertador en homenaje al hombre grande de Venezuela y América, teniendo a Caracas como capital y el Departamento Vargas, en honor al sabio guayreño. Lo que nos indica que alguna referencia tenía el presidente de la república de José María Vargas, cuando se le designa a esta franja costera con su nombre.

De igual manera se creó el Cantón Maiquetía, el cual abarcó la extensión territorial de los sectores de Olivares, la actual Urimare y Catia La Mar, Carayaca y Tarmas. Lo que significó que a partir de ese momento tuvimos dos Concejos Municipales en nuestra entidad territorial. Situación que perduró hasta 1904 cuando Cipriano Castro, nuevamente elaboró otra constitución y le quitó a los Varguenses la prerrogativa que poseían al tener dos concejos municipales.      

Quiero resaltar que, revisando la constitución de 1864, aprendí que fue con esa Constitución que se hizo la primera división política territorial de Venezuela con sus 20 estados, fue la primera vez que se utilizó dicho término, los dos territorios y su distrito federal. Situación que se mantuvo hasta 1874, cuando Guzmán Blanco elaboró una nueva constitución y restituyó las 13 provincias que existían para la llegada de Juan Crisóstomo Falcón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dotación de Servicios Públicos, Establecimientos Comerciales y Obras en La Guayra

Tal como referimos en páginas anteriores, el crecimiento de La Guayra como núcleo urbano fue muy lento, su importancia radicaba en ser la puerta de Caracas y por tal razón era el tránsito de los viajeros y de las mercancías que llegaban o salían de la provincia. Además. Por ser un pueblo pequeño, que no había podido ser Villa, no tenía las prerrogativas para la toma de decisiones convenientes para ello, situación que ponía a los distintos vecinos y amigos de una forma reactiva ante las penurias que confrontan para ganarse el sustento.

Así apreciamos construcciones civiles, y otras de diversa índole, muy aisladas, pero que demuestran el tesón de los guayreños en su rutina, lo que es un ejemplo de construir ciudadanía y de tener un espacio urbano en un contexto geográfico, apto para compartir las reuniones y vivencias acumuladas durante mucho tiempo.

Aquí vamos a presentar algunas de ellas, construidas entre el año de 1500, hasta finales del siglo XIX.

                                                                                                                                                                                                                                                   .En el año de 1590, se estableció la primera taberna de vino por menudeo y acuartillado, para la venta al público.

En el año de 1593, es construido por Diego de Osorio, el camino de la montaña, entre la Guayra y Caracas, haciéndose el siguiente recorrido:  El Rincón de Maiquetía, Las Llanadas, La Venta, La Cumbre, El Castillito, Campo-Alegre, Puerta de Caracas, y pasaba por lo que es hoy la plaza del Panteón, en Caracas.

Dicho camino fue abandonado debido a que se consideraba de fácil acceso por quienes pretendiesen asaltar a la ciudad capital y no se le debían dar facilidades a los corsarios que merodeaban por el caribe.

Luego en 1595, Diego de Osorio, abre otro camino hacia Caracas que se iniciaba en Guanape, continuaba por El Infiernito, Las Flores, Campo-Alegre, Puerta de Caracas y Plaza el Panteón.

Se constituye en 1600 en La Guayra, el espacio o lugar denominado El Corral de Los Bueyes, entre lo que es hoy Caja de Agua y El Puente Jesús; y tuvo su origen como un corral para guardar y apacentar a los animales destinados a cargar piedras y materiales para la construcción de la iglesia y de algunas fortalezas.

El año de 1601, el gobernador Sancho de Arquiza, reconstruye el muelle del puerto de La Guayra y construye otro que prestó servicios por espacios de un siglo, así como algunas defensas para contener la furia del mar.

En 1604, el propio Sancho de Arquiza, mejora el camino construido por Diego de Osorio y le hace el empedramiento desde Puente Jesús, Las cabrerías, Río Grande, Comisaría, Las Flores, Campo-Alegre y La Puerta de Caracas.

Para 1630, existen en La Guayra el templo parroquial frente a la plaza La Alameda, actual plaza Vargas, el cementerio ubicado hacia el pie del cerro El Colorado y el hospicio franciscano de San Juan de Dios, en lo que es hoy la Escuela La Guayra.

En 1680, comienza la construcción de la segunda cárcel de La Guayra, la cual fue transformada en 1812 en las bóvedas por haberse caído la estaba frente a la plaza La Alameda.  No ubicamos cuando se construyó la primera. También durante ese año se inició la construcción del Cuartel de Las Milicias de La Guayra, ubicado entre Mamón y Cochera, nombres de espacios que no hemos podido ubicar y que son desconocidos por guayreños de estos tiempos. Pero de acuerdo a los planos de Agustín Crame del 5 de mayo de 1778 y el de Fermín Rueda de 1788, ambos en el libro Orígenes Históricos y Morfología Urbana, los cuarteles están ubicados en espacios cercanos al lado este de lo que es hoy la plaza Vargas.

En 1717 La Real Audiencia de Caracas, propone la construcción de un edificio para que funcione como un hospital, con el nombre de San juan de Dios, designando un Jefe Político, un Tesorero y un vecino como Curador, para el mantenimiento de sus propias rentas, las cuales estaban constituidas por los aportes de una ilustre matrona litoralense, la cual era la dueña de la hacienda Todasana, Doña Josefa Córlis.

El 5 de septiembre de 1728, es creada la Real Compañía Guipuzcoana.

En 1732, se despacha por el puerto de La Guayra el primer embarque de cacao por la Compañía Guipuzcoana, e igualmente esta empieza los trabajos de reconstrucción del muelle.

En 1778 cesa en sus funciones La real Compañía Guipuzcoana.

En 1797, Pedro Carbonell, Capitán General de la provincia de Venezuela, inicia la construcción de otro amino entre Caracas y La Guayra y según las crónicas revisadas, quizás fue en partes el que sirvió de trazo para la primera carretera.

En 1809, se funda en La Guayra el primer colegio Municipal, teniendo como Director al maestro Don Alonzo Gil.  

Se establece en 1810 en La Guayra el primer agente comercial proveniente de los Estados Unidos, el señor Robert Lowry, quien fue un proveedor de pertrechos para los republicanos durante la guerra de independencia.

El 26 de marzo de 1812, ocurre el Terremoto de Caracas, que ocasionó graves daños a edificaciones en La Guayra como fueron la iglesia ubicada en la plaza Vargas, la Ermita del Carmen, el hospicio Franciscano de San Juan de Dios, la cárcel vieja, entre otros.

En 1826 se construye el puente San Juan de Dios, el cual está ubicado en la calle frente a la Iglesia Catedral de La Guayra y concluye en Las Dos puertas.

 En 1826 se construye el puente de la Caja de Agua.

En 1829 se construye en La Guayra el primer teatro, que estuvo ubicado al lado del hospital San Juan de Dios.

En 1830 son alumbradas las calles de La Guayra con faroles empotrados.

En 1833 se construye el cementerio de los católicos, en el mismo sitio en el cual estuvo la Fortaleza El Colorado.

En 1838 llegó a La Guayra el primer elefante y en 1839 los primeros camellos, así como se inició la primera construcción de una escuela particular, e igualmente se construyó una represa aguas arribas en el río Osorio.

En 1840 se realizó el enconductado de plomo desde la represa hasta La Caja de Agua, para surtir del preciado líquido a los guayreños.

En 1841, se inició la construcción de la carretera entre La Guayra y Caracas.

Se establece en 1845, la primera Caja de ahorros en La Guayra, e igualmente se inaugura la carretera Caracas-La Guayra, la cual es la actual carretera Vieja entre ambas ciudades, así como la construcción del Murallón del Tajamar, que fue inicialmente lo que conocemos como el muelle uno al lado de los actuales silos trigueros.

También llego ese año a La Guayra, la primera imprenta, traída por los comerciantes Baldomero Rivodó e Isaac J. Pardo, quienes editaron el diario El Vigía y el semanario La Revista.

En 1846 se estableció en La Guayra la primera fábrica de fideos y se inició la construcción de un segundo muelle en el Tajamar y empezó la circulación de coches y carretas entre Caracas y La Guayra.

En 1848 se constituye en La Guayra La Sociedad Mutuo Auxilio, primea ONG de Venezuela y América, igualmente se funda una casa de asilo y se hizo un puente de madera en la boca del río Osorio, cerca de la cochea de Don Antonio Delfino.

En 1851 se construyó la calle La Culebra que une al Cardonal con la Plaza de la Ermita del Carmen. Esa calle es la que está detrás de la unidad sanitaria de La Guayra y el cine Lamas.

En 1853 se funda el cementerio de los extranjeros, Guiriguire, en Punta de Mulatos, lo que es hoy el Cementerio de los Ingleses y también se construye el Puente de Jesús.

En 1854 se inició la construcción templo masónico de La Logia Unanimidad No 3, en El Cardonal, el cual fue derrumbado para darle paso a la actual avenida Soublette.

En 1856 la Guayra se une al país por la inauguración del telégrafo eléctrico y también se construyeron los primeros molinos a vapor para moler trigo.

El año de 1857 se hace otro enconductado de hierro para llevar agua desde la toma de agua hasta pueblo nuevo y se comienza la construcción del Mercado público frente a La Logia.

Durante el año de 1858, se transforma el Cuartel de las Milicias, situado de Mamón a Cochera, en cárcel pública, también se construye la represa de agua La Pilita y se realizó el enconductado de hierro para llevar agua desde Pueblo Nuevo a la plaza ubicada al lado de la Logia.

Para el año 1859 fue construido el puente Zamora, en la plaza El Guamacho y comienza a funcionar el ferrocarril La Guayra Macuto y luego se continuó hasta Maiquetía.

El año de 1866 se les colocan nombres a las calles de La Guayra y se numeran sus casas.

En 1869, se establece un correo diario entre Caracas y La Guayra, antes era uno semanal.

En 1873, se establece la aduana terrestre, se presume que fue en La Casa Guipuzcoana, sirviéndole de sede hasta 1975, cuando fue construida la sede actual en Maiquetía.

El año de 1875, llega a La Guayra la primera locomotora traída a Venezuela y también se construye el puente Dulce Sueño, entre la calle del Pájaro y Pueblo Nuevo.

En 1876, se le hacen restauraciones a El Vigía, al Fortín San Carlos, y a los fuertes de Punta Mulatos y El peñón. También comienza a funcionar el segundo telégrafo eléctrico y se inaugura el tercer muelle del tajamar.

Durante el año de 1880 se establece la línea telegráfica entre La Guayra y Macuto.

El año de 1881, se establecen dos servicios diarios de correo entre La Guayra y Caracas, y queda instalada la Escuela Náutica de La Guayara en el buque Ricaurte. También se hacen algunas instalaciones de alumbrado a gas y se coloca en la Plaza la Alameda una estatua de Guzmán Blanco, la cual va a tener una duración muy corta.

En 1882 se procede aperturar en Punta de Mulatos el Cementerio laico los Cocos. También se inaugura el circo de toros en el cerro El Colorado y se coloca la línea telefónica entre Caracas y la Guayra.

En 1883, una serpentina recorre sinuosamente la montaña entre Caracas y la Guayra, al ser inaugurado el Ferrocarril, el cual partió de La Guayra el 25 de julio, en ocasión de celebrarse el centenario del nacimiento de Simón Bolívar, con una locomotora y tres vagones, haciendo cinco paradas en las respectivas estaciones para aprovisionarse de agua, haciendo el recorrido en tres horas y veinte minutos.

Luego en 1888, se instala la comunicación con el mundo gracias al cable francés.

El año de 1889, se tumba la estatua de Guzmán Blanco en la Plaza la Alameda, se erige La estatua del sabio José María Vargas y se le denomina a la plaza en la cual se colocó dicha estatua con el nombre del epónimo.

En 1891 La Guayra se convierte en la capital del Distrito Vargas del estado Miranda.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Guayra en el Siglo XX

Obviamente que el espacio geográfico de La Guayra en el siglo XX es el mismo del siglo XIX, la variable que ha presentado es la construcción de los muelles del puerto y Los Silos Trigueros y varias edificaciones hacia la parte este de la misma, que le dieron cierto aire de modernidad.

Fue durante el gobierno de Guzmán Blanco que se construyó parte del Tajamar del puerto, que era el muelle norte para cerrar la rada, pero cuando se produce el golpe de estado contra el presidente Medina Angarita y asume Rómulo Betancourt la presidencia a partir de octubre de 1945, se diseña la construcción del puerto tal como era, antes de la construcción del muelle uno.

La construcción del Terminal de Pasajeros, así como los muelles norte y sur, ubicados frente a la Plaza Vargas y los Almacenes Vargas y Libertador, son modelos de muelles norteamericanos tipo Richmond, y concluidos durante la gestión del presidente Pérez Jiménez. Los Silos Trigueros como ya expresamos fueron iniciados por el presidente Leoni y concluidos por el presidente Caldera y el muelle uno iniciado por el presidente Carlos Andrés Pérez y concluido por Luis Herrera. Este muelle uno tiene capacidad para atender r buques de carga y en el han atracado el Queen Elizabeth 3 veces y el Camberra 2 veces.

El nuevo melle multimodal con grúas pórtico fue construido por el presidente Chávez y puso al Puerto de La Guayra a los niveles de los puertos de los países americanos que utilizan este tipo de grúas pórtico como los puertos de Aruba, Curazao, Montevideo, Cartagena de Indias y otros.

Fue durante el ejercicio presidencial de Pérez Jiménez que se construyó  La Avenida Soublette e inaugurada en 1953 y el Seguro Social de La Guayra, inaugurado en 1954, al igual que la infraestructura del Mercado de Punta de Mulatos.

La Electricidad de Caracas construyó durante la década de los años 30, la edificación que fue demolida para construir el actual terminal de pasajeros del este, que espera por su inauguración y el edificio que sirve de sede a Corpoelec fue construido a finales de la década de los 50, conjuntamente con la urbanización Ricardo Zuloaga, ubicada detrás del campo de béisbol de Guanape.  

Luego con el advenimiento de la democracia a partir de 1958, los gobiernos democráticos, iniciaron una restauración de los diversos fortines, fuertes, el Almacén de La Pólvora y otros, a través del Instituto de Patrimonio y Acervo Histórico de La Nación.

 

 

 

 

Héroes Civiles y Militares de La Guayra    

La Historia de La Guayra está llena de nombres de prohombres que la enaltecieron, militares y civiles que demostraron su querencia hacia ella. Célebre fue la participación del general Vicente Aguado, quien ocupó a La Guayra y la convirtió en capital de la república, durante 33 días, cuando se inició la guerra federal desde el 31 de julio de 1859 hasta el 2 de septiembre del mismo año.

En el campo de las letras, tuvimos figuras insignes como la familia Rivodó, quienes casi todos ejercieron la función de cronistas, el poeta Juan José Breca, pero una figura que descolló ampliamente fue el periodista e historiador fue Casto Fulgencio López, quien ha sido el máximo exponente, según mi padre de los hechos que originaron La Conspiración de Gual y España, reflejada en sus obras. La Guayra Primada por La Libertad, La Guayra Pasado y Presente y Juan Bautista Picornell y La Conspiración de Gual y España.

En el siglo XX, caída la dictadura de Pérez Jiménez, surgieron un grupo de varguenses, en 1962, que delinearon la ruta democrática en la región, crearon  La Junta Pro Autonomía del Departamento Vargas, liderada por el comerciante  Vicente González Macías e integrada de una manera variopinta con gente de las diversas tendencias socio políticas y económicas, como Carlos González, Francisco Veracierto Sánchez,  Ventura Gómez, Pepe Cabrera, Rafael  Martínez Salas, Manuel Gutiérrez, Armando Contreras Unda y muchos más, quienes mantuvieron su prédica por la autonomía hasta que en 1986, el presidente Jaime Lusinchi, emitió un Decreto otorgando la tan ansiada autonomía municipal.

Esa autonomía municipal sirvió de escalón para que la dirigencia de los partidos políticos existentes en la región, siguieran la ruta de convertir el municipio en estado, lo cual lograron cuando José Rubín de Armas, y Céfora Contreras, Secretarios Generales de Acción Democrática y COPEI, convencieron a las autoridades nacionales de sus partidos de dar ese paso el año de 1998. A partir de ese momento esta franja costera, conocida como el litoral Vargas, adquirió el status de estado Vargas. Allí comienza otra historia.

En este orden de ideas solamente vamos a reseñar biográficamente a los héroes militares y civiles, que, a nuestro juicio, han sobresalido en la gesta independentista y en la conformación de la república.

 

 

 

 

Manuel Gual

Hijo de Mateo Gual, el Capitán que defendió la ciudad de La Guayra cuando el Comodoro Charles  Knowles atacó el puerto entre el 2 y el 7 de marzo de 1743 y de Josefa Inés Curbelo.

No hay precisión en cuanto la fecha de su nacimiento, dicen algunos estudiosos que fue entre los años 1749 y 1753 y ha sido un personaje prácticamente olvidado en la historia de Venezuela. Alexi Rojas en su obra “A Doscientos Años de la Conspiración de Gual Y España¨, editada  por la Comisión creada por La Alcaldía del Municipio Vargas para celebrar el Bicentenario de dicha conspiración, nos refiere que, de acuerdo a las costumbres familiares, Manuel Gual fue educado en  las Milicias de su pueblo natal e incorporado como Cadete del Batallón de Veteranos de Caracas, instancia en el cual aprendió y asimiló los conocimientos de la estrategia y vida militar, obteniendo el grado de subteniente por los años de 1777.

El hecho de haber sido hijo de  un militar prestigioso por la defensa hecha al puerto en 1743, le dio la posibilidad de adquirir conocimientos de las actividades de la corona española y leer los libros, que obtenía su padre y pudo conocer los estudios políticos, sociales y económicos de la época, conocer las propuestas de los enciclopedistas, de Voltaire, de D’alembert, Diderot, del Barón de Montesquieau  y su obra El Espíritu de La Leyes, en el cual plantea la división de los poderes, las obras de Locke, El Contrato Social de Juan Jacobo Rousseau. También pudo estudiar La Historia de La Asamblea Constituyente de Francia, que le dio un bagaje importante por la acción protagónica que realizaron los integrantes de dicha asamblea, en la cual se suprimieron los privilegios de la nobleza francesa y los representantes populares demostraron sus cualidades como conductores de un proceso inédito que permitió la creación de la república. Muchas de estas obras eran prohibidas para la gente del común, pero no para los que ostentaban los privilegios de ser funcionarios de la corona.

Todos estos conocimientos van a permitir al joven militar hacerse una autoevaluación de lo que acontecía en su terruño y sopesar las cualidades del régimen español, en función de sus dictámenes y tratos para con los súbditos indianos de las provincias americanas y tomar en consideración su rol como vasallo de una corona que mantenía una arrogancia permanente sin permitir ningún tipo de libertades.

Es así que Manuel Gual empieza a asistir a tertulias de libres pensadores, que en algún momento fueron afectos a las decisiones de La Corona, pero que decidieron enmendarse y buscar alternativas diferentes a lo que conocían y empiezan a utilizar como excusas la subida del Río Osorio hacia la parte sur de la Guayra para bañarse en el pozo Quita Calzón, y allí se empieza a delinear el proyecto de conspiración.

Retirado del Batallón de Veteranos, decide radicarse en Los Valles del Tuy, pero viaja constantemente a La Guayra. Sus amigos y su pasión por el mar son como un imán que no le permite sustraerse del salitre marino, esparcido en todos los rincones de La Guayra. Esa libertad de actuar, de interrelacionarse va creciendo en la medida que conoce con más intensidad los acontecimientos propiciados por los protagonistas de la revolución francesa, y de allí deviene su amistad con José maría España, con José Rusiñol, Manuel Montesinos y Rico y otros, que van a coincidir en diseñar una propuesta libertaria de construir una nueva república, gobernada por el intelecto de sus ciudadanos.    

Al constituirse el equipo o integrarse las diferentes personalidades a el movimiento revolucionario, Manuel Gual, descolló en sus planteamientos estratégicos, de tal manera que fue designado como Comandante en Jefe del Ejército Revolucionario del Pueblo Americano de la Provincia de Caracas, encomendándosele la elaboración el plan de acción para tomar los cuarteles importantes de Caracas y de los otros pueblos de la provincia.

Inmediatamente presentaron los documentos redactados por los cuales debía regirse la nueva república, y también Manuel Gual fue el diseñador de La Bandera, que hoy orgullosamente tenemos los varguenses como símbolo histórico municipal y regional.

Como ya sabemos, la conspiración fue abortada por una conversación, por lo que Manuel Gual junto a José María España, huyeron de Venezuela. Gual se radicó en Trinidad, murió envenenado el 25 de octubre del 2000.        

José María España

Ha tenido José María España mejor suerte que Manuel Gual, en cuanto a la admiración despertada y concentrada por los estudiosos del hecho, en cuanto a su rol protagónico en la abortada conspiración y aunque Manuel Gual, se destacó como estratega, José María España fue el motor en cuanto a generar la búsqueda de los interesados en participar en dicho movimiento.

Nacido en La Guayra el 28 de febrero de 1761, desde muy joven siguió la ruta militar como su padre, quien fue sargento mayor, con el mismo nombre. Al convertirse en adolescente ingresó a las milicias del rey, compartiendo así sus estudios con esta actividad que le va a marcar su vida, ya que finalmente se inclina por la milicia.

Gracias a la función desempeñada por su padre, su casa poseía una variada biblioteca, en la cual sobresalían libros de filosofía, política e historia militar, lo cual le permitió a José María obtener conocimientos superiores a los jóvenes con los cuales compartía sus actividades cotidianas.  

Las lecturas efectuadas le permitieron conocer los diversos procesos acaecidos en la Europa del iluminismo, así como los hechos que originaron la independencia de los Estados Unidos y La Revolución Francesa, formándose un criterio analítico acerca de la importancia de actuar en un marco de libertad y racionalismo, tal como preconizaban los enciclopedistas, conjuntamente con Montesquieau y Rousseau.

Esa motivación lo lleva a exponer a sus amigos íntimos la necesidad de vivir en una república liberal al estilo de la Francia republicana que surgió después de la revolución o similar a los estados unidos, cuestión que le va a permitir ganar adeptos a su causa, la cual se va  a enriquecer debido a la llegada de unos reos de estado, provenientes de España, los cuales fueron enjuiciados por haber promovido una conspiración contra el rey Carlos IV, conocida como la Conspiración de Los Cerrillos de San Blas, en la cual plantearon una reforma constitucional en España.

Llegados a las bóvedas de La Guayra los prisioneros españoles, y saber el motivo de su presidio, inmediatamente se despertó entre los promotores de la conspiración guayreña el deseo de conocer las causas que los condujo a tal planteamiento y las consecuencias que derivaron, por lo que José María España, personalmente entabló conversaciones con Juan Bautista Picornell, Sebastián Andrés, José Lax y Manuel Cortés Campomanes, para conocer de viva voz esa experiencia.

Fugados Los presos, España quien se desempeñaba como Justicia Mayor de Macuto, los esconde en su casa de Macuto, hasta que pueden salir del país. Esta situación avivó el ánimo de los promotores de la conspiración, quienes en su afán de promoverla en una conversación salió a flote y fue descubierta. Situación que originó desconcierto entre sus integrantes y fue el motivo para que Gual y España, saliesen del país.

España regresó al país debido a que tenía su idea fija de constituir una nueva república, pero debido al pronunciado estado de gravidez de su esposa Josefa Joaquina Sánchez, se despertaron las sospechas en quienes mantenían vigilada su casa y descubrieron a España en la misma, por lo que fue apresado, sentenciado y ajusticiado el 8 de mayo de 1799, en la plaza mayor de Caracas.

José María Vargas

Pudiéramos decir que José María Vargas ha sido un astro refulgente en esta franja costera. Según los estudiosos nació en la hacienda Guanapa y su casa de nacimiento estaba ubicada en lo que es hoy el centro educativo Josefina Daviot, al lado del seguro social, el 10 de marzo de 1786. Inclinado desde muy joven a los estudios, se graduó de Bachiller en Artes, Filosofía y luego se graduó de Médico, becado por la propia Real y Pontificia Universidad de Caracas.

Al graduarse de médico va a Cumaná a ejercer su profesión y entra en contacto con los jóvenes que se sienten inclinados a las ideas de libertad. Traduce el Contrato Social de Juan Jacobo Rousseau al español, para que los patriotas conozcan dicho documento y al producirse el terremoto del 26 de marzo de 1812, el cual destruyó buena parte de la infraestructura de la ciudad de Caracas y parte de La Guayra, se regresa a su ciudad natal y presta servicios como médico.

Con la pérdida de la primera república, a su familia le son expropiados sus bienes, mediante el Decreto de Secuestro y Confiscación de Bienes, emitido por Domingo Monteverde, dejando en la ruina a la misma, por lo que deciden emigrar a la Isla de Puerto Rico, en la cual tenían familia y empiezan una nueva vida. Vargas sigue viaje a Inglaterra, va a estudiar medicina, a prepararse para enfrentar los retos de la vida. De allí va a venir curtido de sabiduría, ya que estudió y aprendió varias especialidades médicas, desconocidas en su patria y también estudio mineralogía y botánica.

De regreso a Venezuela en 125, empieza a dictar clases de medicina en su propia casa, hasta que ingresa como profesor en la universidad y en 1827, con motivo de la instancia de Simón Bolívar en Caracas, le plantea la necesidad de reformar los estatutos de la misma, cuestión a la que accede El Libertador y Vargas le presenta el nuevo articulado, el cual es aprobado y en la elección del claustro universitario, el 23 de enero de 1827, es electo Rector de la Universidad.

Fue la primera reforma hecha a los estatutos de la Real y pontifica Universidad de Caracas, creada en 1721. Con Vargas como rector la Universidad se modernizó y logró que El Libertador le concediese su autonomía, de igual manera los estudios universitarios se diversificaron, se le dotó de rentas propias, asignándole Simón Bolívar una diversidad de propiedades para su funcionamiento como La Hacienda Pía de Chuao, situación que duro hasta la llegada de Antonio Guzmán Blanco, quien la despojó de dichas propiedades.

Al dejar el rectorado en 1829, Páez le designa como Director de La Sociedad Económica de Amigos del País, organismo encargado de planificar propuestas de desarrollo para Venezuela, estudiando las potencialidades de las regiones, a fin de encauzar la vocación de sus ciudadanos hacia esas potencialidades. Es durante esta gestión que José María Vargas desarrolla su invento de la máquina de descascarar arroz. 

En 1830, es integrante del Congreso de Valencia y levanta su voz para oponerse a la propuesta que prohibía la entrada de Simón Bolívar a Venezuela.

En 1834 es electo presidente de la república y tuvo que enfrentar la revolución de las reformas liderada por Santiago Mariño, Pedro Carujo y otros, cuestión que motivó su renuncia. Luego en 1839 fue designado Secretario de Instrucción Pública por el presidente Soublette y propone la educación pública y gratuita, pero el congreso de la república, no avaló la misma.

En 1842, dada su condición de albacea de Simón Bolívar, fue designado por el presidente Páez para repatriar los restos de Simón Bolívar desde Santa Marta.   

Su muerte acaece el 13 de julio de 1854 en Nueva York-

Carlos Soublette   

Hijo de una familia ilustre nace el 15 de diciembre de 1789.   

Fue Edecán de Francisco de Miranda, cuando este ocupó el cargo de Generalísimo durante la primera república, ya que, en 1810, ingresó en el servicio de las armas como portaestandarte en un escuadrón de caballería en Caracas y participó en la campaña de Coro que dirigió el Marqués del Toro.

Con la pérdida de la primera república, tuvo que pagar su cuota de insurgente al ser enviado a prisión en el castillo de San Felipe en Puerto Cabello y en 1813, al ser liberado nuevamente se enroló en el Ejército Libertador, que llegó triunfante a Caracas, cuando Bolívar desarrolló La Campaña Admirable.

Va a ocupar posiciones importantes en la guerra de Independencia y al perderse la segunda república en 1814, emigra junto al Libertador a Colombia, participando en diversas acciones militares en Bogotá, Magdalena y en 1815 va a defender a Cartagena de Indias, desde el castillo de La Popa, de la invasión de Pablo Morillo. De allí salió hacia Las Antillas y va acompañar nuevamente a Bolívar en la Expedición de Los Cayos, en 1816. El año de 1817, va a presidir el Consejo de Guerra que le impone la muerte a Manuel Piar.

Después de 1820 va a ocupar la intendencia de Venezuela, cuando se logró la creación de La Gran Colombia, integrada por los departamentos de Colombia, Ecuador y Venezuela.

Cuando Vargas renuncia a la presidencia, Soublette es designado para cubrir los años 1837-1838. Y va a ser un presidente ocupado en construir una normativa legal que le permitiese al estado generar rentas propias, por lo que se dedica a estimular leyes que dinamicen las operaciones aduanales, como la Ley de Aranceles aduaneros, cuya finalidad consistía en que los importadores y exportadores tuviesen un canal expedito para hacer sus operaciones portuarias y el estado cobrase lo justo por dichas operaciones.

En 1843 es electo presidente de La República, ejerciendo un periodo caracterizado por la moderación y libertad de prensa. Entiende la importancia de vincular los centros de producción con los puertos, a objeto de poder tener facilidad e igualdad de oportunidades para el comercio de importación y exportación, motivo por el cual construye las carreteras de La Guayra a caracas y de Valencia a Puerto Cabello, las cuales son inauguradas en1845.

Sus gobiernos se caracterizaron por el respeto a las instituciones, apego a la legalidad institucional, siempre privó en él la ecuanimidad, cuestión muy rara para la época, cuando los militares exhibían a más no poder los blasones y charreteras ganadas en el campo de batalla.

A raíz de enfrentamiento suscitado con José Tadeo Monagas, por el cambio de actitud de este personaje de conservador a liberal, en 1848, tuvo que emigrar nuevamente Carlos Soublette, fue a Colombia, radicándose en Santa Marta. En Colombia, el gobierno le reconoció sus grados militares y le otorgó una pensión de acuerdo a su investidura. Allí permaneció hasta 1858, cuando es depuesto José Tadeo Monagas por Julián Castro, quien le hace regresar a Venezuela.

Falleció en Caracas el 11 de febrero de 1870 y sus restos reposan en el Panteón Nacional.

Aquí en La Guayra, considero que nosotros no le hemos reconocido a este prócer independentista su valía y jerarquía como pro hombre constructor de la venezolanidad, dado que escuchando a mi padre, en sus relatos históricos, charlas y conferencias, suele decir que Carlos Soublette fue un militar distinto a los que participaron en la guerra de independencia porque nunca hizo alarde de su condición de militar para trabajar en los distintos cargos que ocupó, ya que cuando fue parlamentario lo hizo desempeñándose con la mayor pulcritud para demostrar la valoración del fuero e inmunidad como legislador y como presidente de la república nunca abusó del cargo, al extremo que son varias las anécdotas de su ejercicio, como aquellas cuando le sugirió al personaje director del despacho, ante una turba de ciudadanos que tocara la campanilla para poner orden en la sala y aquella otra, cuando llegó un circo a Caracas e hicieron una parodia mofándose del presidente y cuando le contaron ese pasaje el respondió, que se rían a costa del presidente no es malo, malo es que el presidente se ría del pueblo.

 

Andrés Narvarte

Para conocer a este personaje, me apoyé en una biografía encomendada a mi padre, la cual fue realizada para la policía administrativa del Municipio Vargas, durante la gestión del Alcalde Jaime Barrios, ya que es sorprendente que a nuestros próceres republicanos, especialmente si fueron civiles, la historiografía que relata la epopeya independentista así como la formación del estado venezolano a partir de 1830, los relegó al extremo que es difícil conseguir sus biografía  y muy pocos los historiadores que se han ocupado de ellos

                                             

 

Nació en La Guayra en 1781 y falleció en Caracas el 01 de Abril de 1853. Fue un

venezolano insigne que ocupó posiciones importantes dentro de la vida pública

venezolana durante la primera mitad del siglo XIX, pero dada la condición de

preponderancia militarista que imperaba en la Venezuela de entonces, los ciudadanos

civiles con sus méritos o condiciones intelectuales y científicos eran una molestia que

perturbaba, a quienes querían imponer su protagonismo, por la única razón de haber

participado en la guerra de Independencia.

A pesar del desconocimiento que tenemos de este antepasado, hemos podido conocer

Que para el año de 1804 lo tenemos egresado de la Real y Pontificia Universidad de

Caracas como Doctor en Derecho Civil. Luego en 1810 cuando se creó la Junta Suprema

de Caracas Conservadora de los Derechos de Fernando VII, la cual va a ser la génesis de

la Independencia Venezolana, Narvarte se integra a ellos y al llegar el Libertador Simón

Bolívar a Caracas, después de realizada la Campaña Admirable, Narvarte fue designado,

conjuntamente con Fernando Rodríguez del Toro y Francisco Espejo, para integrar el

Segundo Triunvirato de la república y posteriormente Gobernador de la Provincia de

Trujillo, cargo que ejerció entre 1813 y 1814.

Al caer la segunda república, Narvarte estuvo entre los emigrados a las Islas de las

Antillas y se estableció en Saint Thomas hasta que regresa a Venezuela en 1819 y se

radica en Juan Griego. El gobierno republicano al saber de su presencia en 1822 le

reconoce sus méritos y es designado Intendente de Venezuela en compañía de Carlos

Soublette. De aquí pasó a integrar la plantilla profesoral de la Universidad de Caracas en

la cual rindió excelentes frutos por sus aportes en la materia doctrinaria y jurisprudencia.

Para el año de 1828, integró con una serie de venezolanos ilustres la Comitiva

Venezolana, en su condición de Diputado que participó en la Convención de Ocaña, en la

cual no se llegó a ningún acuerdo en cuanto a mantener la unidad de la gran Colombia.

Aunque su posición era la de lograr la separación de Venezuela de La Gran Colombia.

También tuvo una destacada participación cuando se produjo el atentado contra el

Libertador en 1828 y planteó que los ciudadanos inmersos en ese delito no merecían

ningún tipo de elogios sino que eran dignos de clemencia por el daño irreparable que le

habían hecho a la República, porque atentar contra el Libertador era atentar contra la

moral y los valores republicanos. Igual participación tuvo en el Congreso Constituyente de

Valencia, cuando se le negó la presencia a Simón Bolívar y Antonio José de Sucre en

Venezuela y el gobierno venezolano tomó represalias contra los seguidores de las ideas

de Bolívar, cuestión a la cual Narvarte se opuso de una manera pública y rotunda.

A partir de 1827 la vida pública de Narvarte se dinamiza, se activa y protagoniza

momentos importantes para la patria; al ser elegido en 1829 Rector de la Universidad de

Caracas, sucediendo en el cargo a José María Vargas. En 1832 fue nombrado Secretario

de Interior y Justicia, en 1833 y 1836 fue designado Vicepresidente de la República,

primero con el General Páez y luego sucedió a José María Vargas. Para el año de 1842 es

designado por el Congreso de la República Vicepresidente del Consejo de Gobierno y ese

mismo año asume la Presidencia de la República, sustituyendo a José Antonio Páez quien

tuvo que retirarse a sus posesiones agrícolas.

En su labor como garante del Gobierno emitió decretos importantes que buscaban el

Equilibrio de las rentas públicas al promulgar un impuesto a la destilación del aguardiente,

así como propugnaba la mejora de las vías públicas por lo que destinó 160.000 pesos para

aperturar y mejorar las vías de comunicación existentes en Venezuela.

A grandes rasgos esta es una breve semblanza de ese ilustre antepasado, al cual los

venezolanos de estos tiempos y los guayreños en especial, como expresa mi señor padre

Rubén Contreras, no le hemos dedicado la atención necesaria para conocerlo mejor,

Razón por la cual debemos hacer un esfuerzo por conocer la obra escrita relacionada con

nuestro personaje y sería pertinente que la Policía Municipal del Municipio Vargas, en

virtud de tener la orden al mérito Andrés Narvarte, con la cual premia y reconoce los

méritos y virtudes de los hombres creadores y enaltecedores de la Guayra y de Venezuela,

se dedique a recopilar esa obra, a objeto que podamos difundirla entre los varguenses de

estos tiempos y lo saquemos de la penumbra en que esta.

Esa sería una labor de patria y sería también la forma de contribuir o difundir los valores de

La venezolanidad, cuestión en la que estamos todos comprometidos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Citas.

1.- Enrique Rivodó

Apuntes y Tradiciones de La Guayra, p. 11

 

2.- Carmelo Paiva Palacios

La Guayra, Noticias Acerca de su Historia Religiosa. 1580-1813. P. 14

 

3.-Manuel Pérez Vila.

La Guayra, Orígenes Históricos, Morfología Urbana. P. 75

 

4.- José Oviedo y Baños

Historia de la Conquista y Población de la Provincia de Venezuela. P. 603

 

Rubén Contreras

La Guayra Centro Histórico del estado Vargas. P.p. 2 y 3.

 

6.- Las Casas Boulton.

La Tradición y  Él Progreso se Forjan Día a Día. P 79

 

8.—Instituto de Patrimonio Cultural

Casa Natal del Pintor Emilio Boggio. P. 1

 

9.- Enrique Rivodó. Ob. Cit. p.72

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuentes Generales

 

 

Castillo, Haydee

La Nacionalización del Puerto de La Guayra

Caracas, Fondo Editorial Asamblea Legislativa del Estado Miranda. 1988. P.P. 186

 

Contreras, Rubén

Las Sociedades Mutualistas de Venezuela, Chile, El estado de Texas y Otras Latinoamericanas.

Caracas, Ediciones del Congreso de la República. 1998. P.P. 62

 

La Guayra, Atalaya de La Libertad.

Ponencia Presentada en Ocasión de realizarse el X Congreso Mundial de Sociedades Bolivarianas. Caracas, 2010.  P.P 15.

 

La Guayra, Centro Histórico del Estado Vargas.

La Guayra, 2002, Folleto. P.P. 3.

 

Documentos para la Historia de la Vida Pública del Libertador de Colombia, Perú y Bolivia.

Caracas, Ediciones de La Presidencia de La República. 1956. P.P. 556.

 

El Continente de Papel

Venezuela en el Archivo de Indias.

Caracas. 1984, Editorial Arte

Ediciones Fundación Neuman.  P.P. 152

 

González, Carlos.

La Primera Junta Glorias a Vargas

La Guayra, 1986, Folleto. P.P. 8

 

González, Luis Enrique.

Crónicas y Biografías de La Guayra.

Caracas, Ediciones del Concejo Municipal del Distrito Federal. 1986. P.P. 224.

 

Historia y Personajes de La Guayra

Caracas, Ediciones de La Cámara de Comercio de La Guayra.  1993. P.P. 192.

 

 

 

Instituto del Patrimonio Cultural.

Proyecto de Inventario del Patrimonio Cultural

Fortin El Vigia. 

Fuerte San Carlos.

Fuerte de San Agustín.

Edificio de La Compañía Guipuzcoana.

Iglesia Cátedral San Pedro Apóstol.

Casa natal del Pintor Emilio Boggio.

Caracas, Folleto P.P. 22.

 

Las Casas Boulton

La Tradición y el Progreso de Forjan Día a Día

Caracas, Italgrafica. 1977. P.P. 88.

 

Martínez, Salas Rafael.

Crónicas de La Guayra

El Cardonal y La Capilla de La Soledad de María.

El Castillo de San Carlos en la Guayra

Los 50 Años del Teatro Lamas.

La Sociedad Mutuo Auxilio de La Guayra

La Guayra a Principios del Siglo XIX

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Oviedo y Baños. Caracas,

Historia de La Conquista y Población de La Provincia de Venezuela.

 Ediciones   Homenaje   al Cuatricentenario de la Fundación de Caracas.

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Parra Pérez, Caracciolo

Historia de La Primera República de Venezuela

Caracas, 1960. Biblioteca de La Academia Nacional de La Historia

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Rivodó Enrique

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