LA GUAYRA, CIUDAD MUSEO ABIERTA AL MUNDO
En el ocaso
el siglo XVI, se empieza a escribir en
letras castellanas la historia del litoral central venezolano, dado que según
datos de José Oviedo y Baños, en su obra
Historia de la Conquista y Población de la Provincia de Venezuela,
después de la llegada de Francisco Fajardo al Valle de Panecillo de Chuspa en
1555, así como de la creación de la Villa del Collado, en la actual Caraballeda
y la fundación de dicho poblado formalmente por Diego de Lozada en 1568, con el
nombre de Nuestra Señora de Caraballeda,
va a insurgir dentro de la historia de Venezuela el nombre de La Guayra.
Según varios
cronistas y el propio Oviedo y Baños, La Guayra no va tener partida de
nacimiento como ciudad, sino que dada la necesidad que la ciudad de Caracas
tuviese una comunicación hacia el exterior, en virtud del despoblamiento de
Caraballeda, por unas acciones tomadas por el gobernador Sr. Luis Rojas, en
detrimento y desconocimiento de los usos y costumbres de sus pobladores, en
cuanto a su autogobierno, sus pobladores emigraron a otros pueblos cercanos
como Borburata y Valencia, razón por la cual Caracas perdió comunicación hacia
el exterior y había que enmendar dicha situación.
Ante esto la
Corona española, a finales de 1587, regida su monarquía por Felipe II, decidió
cambiar a dicho funcionario y envió al gobernador de Santo Domingo, Don Diego
de Osorio y Villegas, con el objeto que gobernase la provincia de Venezuela,
quien vino acompañado por el administrador para la misma, Don Simón Bolívar,
conocido en los anales de la historia venezolana como “Simón Bolívar el Viejo”
y quien va a ser el primero de la generación y dinastía de dicho apellido en
Venezuela.
Al enterarse
de los hechos acaecidos en la costa litoralense, Don Diego de Osorio trató de
repoblar a Caraballeda, pero ante la imposibilidad de hacerlo y motivado a que
cerca de Cabo Blanco había una rada natural en un sitio denominado La Guayra,
que es el espacio semejante a una media luna, ubicado entre lo que hoy en día
es la plaza El Cónsul y Los Silos Trigueros de La Guayra, en el cual había
algunas rancherías que servían y prestaban funciones para el desembarco de
mercancías de buques con cargas que provenían de España, decidió darle
legalidad y funcionabilidad a dicho espacio costero.
Así nació La
Guayra como puerto y se le atribuye su fundación a Don Diego de Osorio, pero
hasta ahora dicha ciudad carece de partida de nacimiento. No han conseguido los
investigadores y estudiosos de la historia venezolana el acta de su partida de
nacimiento o fundación, tal como la tienen la mayoría de las ciudades castellanas
establecidas en la América hispana. Y como todo pueblo castellano al ser
fundado, según la tradición de los primeros colonizadores y frailes que le
acompañaban, debía tener la advocación hacia un patrono, y los primeros habitantes del poblado
manifestaron su fe y devoción cristiana hacia San Pedro Apóstol, motivo por el
cual se le atribuyó a los guayreños de ese tiempo como fecha de su fundación el
día del santoral que le tocaba a dicho patrono, el 29 de junio y el año de
1589, dado los intentos de Diego de Osorio de darle formalidad a las
actividades que se realizaban en dicha localidad.
Aunque se le
asignó la fecha del 29 de junio de 1589, como la de su fundación, hay documentos que relacionan que desde 1579,
se habían comenzado a construir trincheras y se habían apostado algunos cañones
para defender el incipiente puerto y hay cartas dirigidas al rey Felipe II, por
Diego Ruiz de Vallejo, quien era el contador de real Hacienda de la provincia
de Venezuela, fechadas el 21 de marzo de
1580, que reposan en el Archivo de Indias de Sevilla, en las cuales se solicita
al rey, el traslado del pueblo de Caraballeda a
La Guayra, por estar más cerca de la ciudad de Caracas, y hay registros
señalando que para 1582, arribo a la
costa guayreña, un navío procedente de España,
el cual empujado por una tormenta, buscó refugio en dicha costa
Para el 19
de junio de 1583, el gobernador Juan de Pimentel, había ordenado la construcción
de una caleta, el cual es un espacio destinado para albergar las mercancías, en
la Guayra, a fin de que sirviese como puerto y ese año está registrada la
llegada de buques españoles y galeones extranjeros al mismo lugar. Luego el 19
de junio de 1584, los oficiales de la Real Hacienda por real acuerdo entre la
corona española, acordaron crear en la costa de La Guayra, el apostadero y una
caleta que dieron origen al pueblo de la Guayra, así como una Aduana, a fin de
darle legalidad a los trámites aduaneros y recibir los sobordos, los cuales son
los documentos que indican las cualidades de las mercancías transportadas, que relacionaban la carga de dichos buques, ya
que La Guayra, era el puerto más cercano a Caracas.
Acuerdo que
es señalado por Rivodó en su obra Apuntes y Tradiciones de La Guayra, cuando
refiere que en 1584 los ciudadanos de la provincia de Caracas le piden a la
Real Corona Española, la fundación de una aduana, muelle y caleta para que los
barcos que lleguen a la rada de La Guayra, pudiesen maniobrar sin peligro de
destrozarse.
Dada esta
cercanía con Caracas, el gobernador Don Luis de Rojas el año de 1586, abrió un
camino entre La Guayra y Caracas, que salía de Punta de Mulatos, pasando por
San José de Galipán, Boca de Tigre y Rio Anauco.
Enrique
Rivodó en su obra ya señalada, nos refiere que, en 1587, el caserío de la
Guayra se encontraba esparcido entre peñas, cardones y uveros, en los cerros y
montañas que rodean el puerto. Se desmonta la costa, se arrastran peñas, se
traza la plaza, se marcan dos calles de naciente a poniente, se instalan
chozas, se establecen bodegas y se levanta una barraca donde estuvo el primer
templo parroquial, el cual duró poco tiempo. (1)
Igualmente, Carmelo
Paiva, en su obra La Guayra, Noticias acerca de su Historia Religiosa, coincide
plenamente o copió a Rivodó, cuando nos describe que, para fundar el pueblo de
La Guayra, …” el primero de enero del año de 1589, se desmonta la costa,
arrastran peñas, se traza la plaza, se marcan dos calles de Naciente a
Poniente, se instalan chozas, se establecen bodegas y se levanta una barraca
donde estuvo el primer templo parroquial que duró muy poco tiempo”. (2)
También Manuel
Pérez Vila en su obra Orígenes Históricos- Morfología Urbana de La Guayra nos
refiere lo siguiente: “Está demostrado que no había entonces ninguna población
en el puerto de La Guayra, pues lo dicen claramente aquellos hombres –que bien
lo sabían- en marzo de 1590: “por ser un lugar despoblado”. No hubo, pues, tal
fundación en 1589 de una población (llámese ciudad, o villa, o pueblo) en el
lugar que hoy ocupa La Guayra. En realidad, hubo algo mucho más hermoso, e
históricamente más plausible: el desarrollo del germen de una futura población.
La primera idea la había lanzado en 1580 Diego Ruiz de Vallejo. Tuvo su
concreción inicial en el acuerdo del 19 de junio de 1584, antes mencionado. Las
gestiones de 1589 – 1590 son un paso más, un paso importante, en este proceso
histórico que es la vida de La Guayra”. (3)
De igual
manera podemos señalar, que revisando los mapas de las fortificaciones
guayreñas, así como el primer plano realizado para la ciudad de Caracas y
atribuido al gobernador Juan de Pimentel, fechado en 1578, se observa en la
leyenda referida a los pueblos costeros en la vertiente norte del Ávila, la
denominación correspondiente a La Guayra, como Puerto de La Guayra, lo que nos
indica que ya para ese año de 1578, dicho lugar, cumplía funciones de actividad
portuaria y comercial para la ciudad de Caracas.
Es así pues,
que podemos expresar que el nacimiento de La Guayra como poblado tuvo su origen
motivado por las circunstancias que tenía la ciudad de Caracas de comunicación
con la metrópoli española y para la llegada de Osorio a Venezuela en 1588, la
rada de la Guayra había servido de puerto para la recepción de mercancías
provenientes de España, así como el embarque de productos venezolanos.
Don Diego de
Osorio, para darle formalidad al comercio y resguardo a sus primeros
pobladores, inició la construcción de algunas bodegas, para asegurar las
mercancías de las naves y de algunas casas para los vecinos que se fueron
agregando a la actividad del puerto. Luego, dado lo escarpado de su geografía y
la necesidad de tomar previsiones de resguardo de dicho poblado, se iniciaron
algunas construcciones en sus laderas de fortificaciones de defensa, para prevenir
ataques e invasiones de piratas.
Nos refiere
Oviedo y Baños en su obra, Historia de la Conquista y Población de la Provincia
de Venezuela lo siguiente: “…de suerte, que con el tiempo ha venido a ser un
razonable lugar, que, coronado de artillería, y guarnecido de ciento treinta
plazas de presidio, se gobierna por la dirección de un castellano, que, siendo
cabo militar de sus fuerzas, ejercita juntamente la jurisdicción ordinaria,
como justicia mayor que es de aquel puerto, nombrado por el gobernador, y recibido
por el Cabildo de la ciudad de Santiago”…(4)
El
incipiente movimiento comercial que empezó a darse en el puerto de La Guayra
motivó la construcción de algunas casas que sirviesen para el resguardo de la
mercancía que se descargaba en dichos buques, o la que se iba a despachar y,
también nos refiere Pérez Vila, que para 1590, ya algunos vecinos de Caracas,
construyeron en La Guayra varias casas con ese objeto, para la comercialización
de los diversos productos. De igual manera, por ser un poblado costero se
tenían que tomar algunas previsiones para evitar ataques de corsarios, razón
por la cual el rey de España, Felipe II, el 14 de enero de 1592, concedió
autorización para que durante 10 años el producto de las penas de cámara se
gastase en el fuerte, atarazanas, sueldos y munición, con la finalidad de
construir las defensas del puerto, ante posibles excursiones y ataques de
corsarios y piratas que merodeaban por el Mar Caribe.
Debemos
señalar que las atarazanas eran los espacios para ubicar las embarcaciones
fondeadas en el área del puerto.
CRECE
LA CIUDAD Y EMPIEZAN LAS PRIMERAS FORTIFICACIONES.
Según
Graciano Gasparini, en la obra realizada conjuntamente con Manuel Pérez Vila,
Orígenes Históricos-Morfología Urbana, nos indica que el crecimiento urbano de
La Guayra se define de una manera muy lenta a lo largo del siglo XVII y va a
ser a fines del siglo XVIII, que va a lograr el aspecto que hemos apreciado en
los diversas pinturas y cuadros, como una ciudad amurallada, con un crecimiento
muy lento hacia su interior, el sur de la misma, internándose en el relieve
montañoso, sinuoso como un cañón pequeño tipo embudo, al cual se le anexaron en
sus laderas las edificaciones habitacionales y las de defensa en los sitios
escogidos como el fuerte de San Gerónimo, o el fortín El Zamuro, La Pólvora, El
San Carlos, entre otros, así como la
muralla costera, cuyos últimos vestigios fueron tapiados o destruidos con el
deslave acaecido el año de 1999. Todas estas construcciones le van a dar a La
Guayra su carácter morfológico, único en el contexto venezolano de casco
histórico colonial.
Tal como
hemos señalado, con la asignación de las penas de Cámara, concedidas por Felipe
II a partir de 1590, se comenzó la construcción de las atarazanas, el fuerte y
la caleta, del puerto de la Guayra, las cuales no pudieron ser concluidas por
Diego de Osorio, pero con ello, se le empezó a dar el rasgo y fisonomía de
ciudad portuaria, por las edificaciones construidas para resguardo de las
mercancías y de instalaciones militares, dado que las edificaciones civiles se
tardaron debido a la poca afluencia de vecinos dispuestos radicarse en dicho
espacio.
Dada la
actividad comercial desplegada en La Guayra, su nombre empezó a ser conocido en
el ámbito de la actividad portuaria, tanto en América como en Europa y en
virtud la proliferación de piratas y corsarios ingleses y holandeses
principalmente, La Guayra fue visitada en varias oportunidades por este tipo de
personajes, con el fin de tomar las aparentes riquezas que se comercializaban
producto de las exportaciones e importaciones que se hacían con la Nueva España
y con la Metrópoli. Por esta razón era necesario su fortificación a fin de
poder enfrentar las visitas y acciones de estos personajes, las cuales
comenzaron con la visita de Amyas Preston, de la flota de Sir Walter Raleigh,
en 1595, siguiéndole William Jackson en 1642, Morgan en 1664, L´Olnais en 1669, luego
Esteban Gramont, el 26 de junio de 1680, otra flota inglesa de 3 buques
comandada por el capitán Waterhouse el 22 de octubre de 1739 y la visita del
Comodoro Charles Knowles el 2 de marzo de 1743, con un flota integrada por 19
buques, la cual fue enfrentada por el Capitán de la plaza militar de La Guayra,
Mateo Gual, quien va a ser el padre del futuro líder pre independentista Manuel
Gual.
La primera
fortificación construida en el puerto se concluyó en 1603, ubicada frente a la
iglesia de San Pedro, la cual, según las crónicas, es el sitio actual en el que
está la plaza Vargas y su lugar de emplazamiento era aledaño a lo que es la
avenida Soublette.
Estas
incipientes construcciones sufrieron un resquebrajamiento debido a que el 11 de junio de 1641, ocurrió un fuerte
movimiento telúrico, que destrozó y tumbó algunos templos y edificaciones en
Caracas, así como las de La Guayra, por lo que el gobernador para ese momento
de la provincia de Caracas, Ruy Fernández de Fuenmayor, decidió iniciar las
obras de reconstrucción en ambos sitios, ya que se imponía necesariamente culminar
las obras de defensa de la ciudad portuaria, que eran también para defender a
Caracas.
Es así que
para ese año cuando arribó el 2do corsario a La Guayra, en 1642, habían
transcurrido oficialmente 53 años de la fundación de La Guayra, y Demetrio Ramos,
estudioso de la vida colonial en Venezuela, citado por Gasparini, refiere que
para ese momento no se había encontrado algún documento que confirmase la
presencia continua e ininterrumpida de vecinos, que viviesen en La Guayra, lo
que asevera lo dicho por algunos estudiosos acerca de ser una localidad
dedicada a las actividades portuarias y comerciales, con ciudadanos y
trabajadores ocasionales para la carga y descarga de mercancías, ya que es la
presencia de vecinos, de ciudadanos, con su vivencia y trajinar de la vida
diaria, lo que le da carácter formal a un pueblo, a una localidad.
La fama de
Venezuela se expandió hacia Europa por la producción de diversos productos
agropecuarios, entre los cuales podemos destacar el tabaco, añil,
zarzaparrilla, carne seca, ron y el cacao que, con su exquisitez aromatizó los
salones a los cuales asistía la nobleza europea a disfrutar del néctar criollo,
ya que cuando este producto no era llevado en los galeones españoles, los
contrabandistas de diversas nacionalidades, holandeses y franceses, ente otros,
lo compraban directamente a los productores para llevarlo a Europa, lo que hizo
incrementar el conocimiento y deseo de conocer dicho puerto, dándose el caso
como ya señalamos, que durante los años
de 1664 y 1669, la Guayra fue visitada por los piratas Morgan y L’Olnais y
luego en 1680, también estuvo el francés Gramont. Visitas que motivaron la
aceleración de las construcciones de fortines y baluartes, y para el año de
1692, según la relación de las obras llevadas a cabo tenemos las
fortificaciones de La Trinchera, Gavilán, La Caleta, El Peñón, El Zamuro y San
Gerónimo.
Igualmente,
para esos años, finales del siglo XVII, la densidad poblacional de la ciudad
portuaria es muy baja, ya que según una relación escrita efectuada por el señor
Gabriel de Villalobos, quien era el Marqués de Barinas, conocida como “Grandeza
de Indias”, también citado por Gasparini en su obra, asciende a 160 vecinos y
con el personal que laboraba en el puerto, los esclavos de servicio personal
para cada familia, se podía estimar una cifra cercana a 600 personas en total.
Atribuye el señor Villalobos esta baja densidad a que dicho puerto no ofrece
seguridad de ningún tipo a los buques por poseer una rada abierta y las dos
plataformas construidas fueron tan mal diseñadas que no ofrecen abrigo a los
buques.
Al comenzar
el siglo XVII, las fortificaciones
militares aumentan en La Guayra y en toda Venezuela y en una descripción de Don Pedro José
Olavarriaga, hecha por pedimento de Don Jorge de Villalonga Virrey del Nuevo
Reino de Granada, quien le encargó realizar una relación completa de la costa
de Venezuela con sus puertos, valles, frutos y demás sitios de interés, redactó
con la colaboración del ingeniero Juan Amador Courten, “La Instrucción General
y Particular del estado presente de la Provincia de Venezuela en los años de
1720 y 1721”. Relación incluida en la Obra Morfología Urbana de La Guayra de Gasparini.
De acuerdo a
esa descripción, se ratifica el estado de indefensión que presenta el puerto
para atender los buques surtos o atracados en él, así como el mal estado de sus
defensas, lo cual choca con la importancia comercial del mismo, por tener una
actividad lícita, recomendando las sugerencias pertinentes para mejorar el
estado de sus instalaciones y así facilitar el embarque y desembarque de
mercancías y pasajeros. No toma en consideración este informe la población
civil existente en dicho pueblo, pero si enfatiza que hay fortificaciones
militares con tropa de resguardo, control y para la defensa del puerto.
De acuerdo a
la descripción de Olavarriaga, para ese momento se habían construido en las
inmediaciones de La Guayra, las siguientes fortificaciones:
Plataforma
construida en 1677, por orden de Francisco Alberro, en lo que es hoy en día
Cerro Caído.
Plataforma. Aledaña a la anterior.
Fuerte del
Santísimo Sacramento, también construido por orden del gobernador de la
Provincia de Caracas, Francisco Alberro, en lo que hoy en día es La Casa
Guipuzcoana.
Muralla.
Fábrica nueva hecha en 1719, cubriendo los espacios de lo que es hoy La Casa Guipuzcoana,
hasta El rio Osorio en Pachano.
Fuerte de
Santiago, llamado también la fuerza nueva. Es el primero que se ha fabricado en
La Guayra, y pudiéramos decir que su ubicación es el de la actual plaza Vargas,
como ya lo mencionamos.
Batería en forma
de media circunferencia, frente al fuerte de San Blas, en lo que pudiéramos
señalar hoy como los Silos Trigueros.
Fuerte de
San Blas, el segundo de antigüedad del puerto y ubicado en la parte sur de la
Batería.
Baluarte
hecho por el gobernador Don Diego de Melo en 1685, en lo que conocemos hoy en
día como la plantica construida por la electricidad de Caracas, alrededor de
1930.
Fuerte de
San Diego o del Gavilán. Construido por el gobernador Diego de Melo, en las inmediaciones
del Cardonal, en 1682.
Fuerte del
Príncipe o Zamuro, construido por orden de Francisco Alberro, el cual es el actual
Vigía. Pero también se dice que es un proyecto del Conde Miguel Roncali y fue
construido entre 1680 y 1690. Fue declarado monumento histórico nacional de
acuerdo a la Gaceta Nacional No 30971, del 30-04-1976
Fuerte de
San Gerónimo, llamado también la fuerza vieja, en lo que se conoce hoy en día
como El Colorado.
Aparte de
estas fortificaciones, los diferentes gobernadores de la provincia de
Venezuela, promovieron otras fortificaciones, con la intención de darle mayor
seguridad y resguardo a la ciudad portuaria y por ende a Caracas, como las que
señalaremos a continuación:
Batería de
Santa María de Las Mercedes.
El Almacén
La Pólvora, construido a la vera del camino antes de llegar al Vigía. De la
cual algunas crónicas refieren que su construcción se inició en 1590. También
tenemos entendido fue declarado patrimonio histórico nacional, pero no hemos
podido ubicar la gaceta oficial.
Fuerte del
Palomo, hoy desaparecido.
Batería de
San Bruno. Se conoce debido a que fue pintado por el pintor Bellerman, en su
tránsito por La Guayra.
Batería de
San Antonio, comunicaba la puerta de la trinchera que iba hacia Macuto con el
Gavilán.
Batería de
San Juan de Dios, ha desaparecido en su totalidad, se conectaba con el Gavilán.
Puerta de La
Trinchera. Desaparecida en su totalidad.
Baluarte de
la Trinchera. También desaparecida.
Baluarte de
San Fernando. Desaparecido.
Pabellones
de Los Oficiales, También desaparecido.
Cuarteles de
la Tropa Veterana. Desaparecido.
Batería de
la Fuerza. Demolida durante los trabajos de construcción del Tajamar.
Baluarte de
La Caleta. Desaparecido.
Baluarte de
la Puerta de Caracas, también desapareció debido a la construcción de las obras
del Puerto durante el siglo XIX, promovidas por el presidente Guzmán Blanco,
quien emitió un decreto el año de 1881, eliminando toda la obra fortificada
desde la Puerta de Caracas hasta La Puerta de Macuto.
Batería de
Mapurite. De la cual aún quedan algunos
vestigios.
El fuerte de
San Agustín y El Fortín San Carlos, fueron construidos después de los años
señalados en la descripción de Olavarriaga, pero son vestigios importantes de
lo realizado en defensa de la ciudad de La Guayra, como señalamos a
continuación.
El Fuerte de
San Agustín, construido por el Conde Roncali ubicado entre el actual Vigía y el
Fortín San Carlos, durante los años de 1770 y 1771. Fue declarado Patrimonio Histórico Nacional
mediante Gaceta Nacional No 30.971 del 30 de abril de 1976.
El Fortín San
Carlos. Hay varias versiones acerca de su construcción. Según crónicas de
Rafael Martínez Salas, citando a Enrique Rivodó, este dice que se inició en
1604, pero también refiere que siguiendo un viejo plano en cual se muestra su
ubicación en el Cerro La Tunas, que dominaba las espaldas del puerto, es una de
las obras más importantes de las realizadas por el Conde Roncali y se concluyó
en 1769. Fue declarado Patrimonio Histórico Nacional mediante Gaceta Oficial No
30.971 del 30 de abril de 1976.
Estas fortificaciones,
construidas en las partes planas de la ciudad, así como en las laderas y
vertiente norte del Ávila, le van a dar una connotación especial a La Guayra y
a Caracas, debido a que en ninguna parte del continente americano se observan
tantas construcciones de carácter militar, cuyo fin noble era la defensa de la
ciudad costera y de evitar el tránsito de fuerzas enemigas hacia la ciudad de
Caracas, lo que motivo al Doctor Luis Oscar Martínez, Cronista de La Ciudad de
La Guayra a escribir su Obra, La Guayra
La Ciudad Amurallada.
Claro está que,
en otras partes del continente americano, especialmente en las ciudades costeñas,
hay fortificaciones de grandes dimensiones como en Cartagena de Indias en
Colombia, en Puerto Rico, Santo Domingo y Cuba, Buenos Aires, Montevideo, el Callao
y Lima en Perú, México, Panamá. Las de La Guayra son de dimensiones
estructurales más bien pequeñas, lo resaltante es la cantidad y variedad de las
mismas.
Dada la
diversidad de estructuras coloniales, fortines, murallas, atalayas y trincheras
construidas en La Guayra, que demuestran la importancia que tuvo ese enclave
costero como guardián y antesala de la madastra capitalina, la ciudad de
Caracas, La Junta Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y
Artístico de la Nación, integrada por Manuel Rafael Rivero, Presidente;
Graciano Gasparini, Secretario y como Vocales Tomas J, Sanabria, Erika Wagner,
Carlos F. Duarte y Marcos París del Gallego;
resolvieron el 13 de abril de 1976, declarar Monumentos Históricos
Nacionales las estructuras de El Vigía, San Carlos, las ruinas y restos de los
fortines mapurite, San Agustín, El
Salto, La Cumbre, castillo Negro, Castillo Blanco y La Cuchilla, situados en el
camino hacia Caracas, e igualmente La Pólvora. Así mismo solicitarle al
ejecutivo nacional, ordenar la adecuada restauración y consolidación de las
estructuras mencionadas, de acuerdo a La Ley de Protección y Conservación de
Antigüedades de la nación.
Hoy La
Guayra, mantiene la misma simetría y morfología de sus inicios, un núcleo
urbano en sentido longitudinal paralelo
al mar, y su parecido a un embudo o
ángulo obtuso que se incrusta en el montaña, con dos calles paralelas sentido
Este-Oeste y pequeñas calles transversales estrechas, que van hacia las laderas,
siguiendo los dictámenes de una Real Cédula, mediante la cual se recomendaba
que en los sitios calóricos las calles debía ser estrechas, y de carácter
peatonal a objeto que los ciudadanos se resguardasen del sol con el saliente de
los aleros de las casas y en los sitios fríos, las calles debían ser anchas a
fin de que penetrase el sol y los ciudadanos lo disfrutasen.
La Guayra
como ciudad patrimonial ha concitado el interés de muchos estudiosos de la
historia, así como de quienes se interesan por su morfología urbana y su
cuadrilátero histórico. Revisando algunos textos desarrollados por mi padre,
ubique un escrito que nos habla de su importancia como centro histórico de
Venezuela y nos referencia que para 1992, con motivo de los 500 años del encuentro
de dos mundos, a raíz de la llegada de Cristóbal Colón, el gobierno español
promovió la restauración de diversos centros históricos latinoamericanos, aquí
en Venezuela, el gobernador del estado Bolívar, aprovechó esa situación y
restauró el casco histórico de Ciudad Bolívar, el gobernador del Distrito
Federal, para ese momento Virgilio Ávila Vivas, no entendió o no supo
aprovechar esa circunstancia y La Guayra, siguió manteniendo sus fachadas y
calles en completo desorden, pero el texto desarrollado por mi padre me
pareció interesante y me permito
transcribirlo con su autorización:
“La Guayra y su aplicabilidad como Centro Histórico en el momento actual.
La Guayra, hoy
en momentos de incertidumbre por la acción devastadora de las aguas, durante
los días 15 y 16 de diciembre de 1999, se muestra como una ciudad que puede
recuperarse, si las autoridades del Estado venezolano en sus tres vertientes de
actuación nacional, estadal y municipal, apoyados por los guayreños, concuerden
políticas entre las cuales destaquen entre otras, la necesidad de preservar un
legado y de utilizarlo como símbolo que identifique la vida de una ciudad, con
sus momentos históricos determinantes, que puedan valorarse e insertarse en la
cotidianidad del presente.
También entendemos
que la restauración de los monumentos históricos de La Guayra, implicarán una
tarea complicada y tardía, porque a pesar de su importancia y el valor patrimonial,
el estado venezolano debe atender las prioridades de los habitantes de dicho
estado, entre las cuales descollan: lo económico, lo socio-educativo y la
infraestructura, que permita volver a niveles de vida por lo menos parecidos a
los anteriores de la tragedia ocurrida.
En ese sentido,
después de revisar el texto, acerca de los Testimonios de una Identidad
Cultural, de Ramón Gutiérrez y otros relacionados con los Cantors Históricos
Latinoamericanos, a raíz de un encuentro realizado en Caracas, en el transcurso
de 1992, apreciamos que La Guayra encaja en esa denominación de Ciudad
Histórica o de Ciudad con su Centro Histórico, por poseer esa serie de
elementos señalados en la idea anterior, y que deben ser reforzados tal como lo
señala Gutiérrez en sus planteamientos, y que sería necesario asumir dentro de
los planes de restauración, que se deben llevar a cabo en el futuro cercano
tomando en cuenta lo siguiente:
Un diagnóstico
de lo que existe, de lo que haya sido y de lo que puede recuperarse,
manteniendo el orden lógico de lo existente.
Lograr la
simbiosis de Centro Histórico y de Zona Residencial, para unos habitantes con
sentido de pertenencia y de identidad para con su ciudad.
Disposición Presupuestaria para acometerlo
En ese sentido,
pudiéramos decir que La Guayra debe ser restaurada para que como capital del
estado Vargas, que se enriquece por su sentido de trascendencia y trayectoria
como región, pueda recuperarse y superar la magnitud de la tragedia acontecida
e inicie un nuevo registro ante la historia.
Por ello consideramos
dentro de los puntos señalados por los especialistas en esta materia, las
coincidencias programáticas válidas para darle fuerza a La Guayra como Centro
Histórico, los cuales muy bien pudieran ser tomados por quienes habitamos en
ella, de los cuales me atrevo a señalar los siguientes:
1º La
interpretación e internalización de La Guayra como Centro Histórico, en el
acontecer urbano presente.
2º Definir los
criterios de valoración a utilizar por los entes responsables, para lograr la
restauración de La Guayra.
3º Concientizar
mediante una campaña educativa al colectivo varguense y guayreño en especial,
acerca de la importancia de la Guayra como Centro Histórico y su necesaria convivencia con el desarrollo armónico de la
ciudad.
4º Abogar ante
las instancias del Estado, el ejecutivo, legislativo y judicial, para que en
las decisiones políticas, legislativas y jurídicas, concuerden en provecho de
la ciudad y sus habitantes.
5º Aprobar y
aprovechar los programas de financiamiento, apoyados por los organismos
nacionales y multilaterales, que permitan la pronta restauración de lo
existente.
6º Motivar al
habitante varguense acerca del sentido de pertenencia que se debe tener, con
una ciudad, que aparte de servirnos como centro de las actividades diarias, en
su uso público, debe armonizar como Centro Histórico que sirve de atracción
para la recreación, disfrute y aprehensión de conocimientos para los estudiosos
de un pasado que se mantiene imperecedero en el tiempo, por la fuerza plasmada
en el legado de la historia”.(5)
EDIFICACIONES E
INSTITUCIONES CIVILES CREADAS EN LA GUAYRA
La Casa Guipuzcoana.
Así como
hemos apreciado la diversidad de fortificaciones militares construidas en La
Guayra, observamos la portentosa edificación
construida por la Real Compañía Guipuzcoana, empresa fundada por la corona
española a petición de los comerciantes y vecinos de Caracas, urgidos de tener
contacto comercial para la venta de los productos agrícolas generados en la
provincia venezolana, así como también por la necesidad de importar los
productos elaborados en la madre patria
y en Europa, pero también le va a permitir a los ciudadanos venezolanos tener conocimientos y estar al tanto de los
hechos acontecidos y emanados de la metrópoli.
La Real
Compañía Guipuzcoana se va a constituir el 25 de septiembre de 1728 y va tener
como fin servir de enlace comercial entre la provincia de Venezuela ante
España, lo cual cumplió al pie de la letra, imponiendo fuertes y severos
controles de precios a los productos generados en la provincia venezolana, así
como a los productos importados desde la metrópoli.
Esta
situación va a generar un fuerte rechazo de los criollos, debido a que la
Compañía pagaba precios menores en comparación a los que pagaban los
contrabandistas, que asistían a los productores antes de la llegada de dicha
compañía. Lo que originó una serie de conflictos que depararon en
levantamientos e insurrecciones contra la misma, como fueron el caso del zambo
Andresote, el negro Miguel, Pirela en Maracaibo y Juan Francisco de León en
Panaquire.
Pero hay un
dato importante promovido por la citada compañía, que significó el fin de la
dependencia que tenía la provincia de Venezuela con el reino de la Nueva España
(México), debido a que, hasta la llegada de la compañía, toda la estructura
burocrática de la provincia venezolana, conjuntamente con la tropa y también
los recursos para las obras, era asistida por órdenes del rey, de los dineros
producidos por México, quien periódicamente enviaba a Venezuela el dinero para
cubrir sus necesidades. Al imponer la compañía su orden económico, gracias a
los impuestos de los productos, así como los derechos de importación y
exportación, se empezó a generar los recursos para cubrir las necesidades en Venezuela
y se alivió para la corona española esta situación, tal como lo explica el
historiador Ronald D. Hussey en su obra la Compañía de Caracas, 1728-1784.
Otro de los
aspectos importantes propiciados por el comercio de la compañía Guipuzcoana, tal
como ya señalamos, fue que sirvió de cordón umbilical a los indianos como
proveedora de ideas y saberes en cuanto a la generación de ideas políticas y
sociales, acerca de los acontecimientos acaecidos en Europa durante la
ilustración, y escondida entre la mercancía también venían los clásicos, la
obra de los enciclopedistas, El Contrato Social de Juan Jacobo Rousseau y El
Espíritu de La Leyes de Montesquieau, entre otros, que alimentaron y nutrieron
a los ciudadanos americanos en sus ideas promovedoras de libertad.
La Casa
Guipuzcoana, de arquitectura vasco andaluza, construida durante los años de
1734 y 1737, va a servir de casa factoría y almacén para los productos de
exportación e importación, hasta el año de 1785, cuando cesa en sus funciones
ante la exigencia de los productores venezolanos de libertad de comercio, ya
que nadie podía comerciar libremente sus productos, solo podían hacerlo a
través de la Guipuzcoana, que dogmáticamente imponía precios para todos.
Dado el
abolengo que representa dicha edificación, la cual es la estructura colonial más
importante de todas las construidas por dicha compañía en tierras venezolanas,
el estado venezolano mediante sugerencia de La Junta Nacional de Patrimonio
Histórico lo declaró monumento histórico nacional el 9 de octubre de 1964,
siendo publicado en La Gaceta Oficial No 27564. Va a tener La Casa Guipuzcoana el
primogénito orgullo de ser el primero de los 17 monumentos históricos
nacionales decretados por el gobierno nacional, ubicados en el caso de la
ciudad histórica y patrimonial de La Guayra y a su vez ser una referencia de
identificación para la ciudad de la Guayra, lo que ha llevado a algunos guayreños
a referenciar a dicha ciudad como un museo de cielo abierto al mundo.
La Casa de José María España.
También en
La Guayra, tenemos la casa de José María España, el gran prócer pre independentista, quien conjuntamente
con Manuel Gual, va a promover la Conspiración de Gual y España. Hecho abortado
el 13 de julio de 1797.La misma está ubicada en La calle San Francisco y esta
paralela al rio Osorio.
A pesar de
ser esa edificación un monumento histórico nacional, la misma presenta un
estado de deterioro severo, producto de la vaguada acaecida durante el año de
1999, cuando quedó inundada, perdiéndose sus muebles y reliquias museísticas,
así como por la ocupación y destino señalada por la alcaldía del Municipio
Vargas a partir del año 2005, al cederla a un colectivo político.
La Escuela Naval y Náutica de Venezuela
Dada la
característica de ser una franja costera, los ciudadanos dela Guayra deben
tener la mirada puesta en el horizonte marino, en el mar que les comunicaba con
el mundo exterior, que les alimentaba y le servía como instrumento para la
recreación, razón para enseñar a los ciudadanos a cabalgar en el mar. Esa
circunstancia motivo a los jóvenes patriotas que integraron la Junta Suprema de
Caracas a crear La Escuela Naval de Venezuela en 1810, la cual comenzó a funcionar
en el Puerto de La Guayra, el 21 de abril de 1811.
Su vida fue
efímera, muy corta debido a los contratiempos ocasionados por la guerra de
independencia, así como por el terremoto de Caracas, acaecido el año 1812, que
destruyó casas y edificaciones en Caracas y La Guayra, lo cual provocó su
cierre y sus estudiantes fueron enrolados en la gesta independentista.
Durante el
quinquenio presidido por Guzmán Blanco, el 1 de julio de 1881, fue nuevamente restablecida
la Escuela Náutica en La Guayra y tuvo como sede una goleta de guerra de nombre
Ricaurte.
Podemos
decir, después de revisar algunos textos acerca de la historia cronológica de
la Escuela Naval o Náutica de Venezuela, que su funcionamiento fue irregular, debido
a que no tuvo una actividad permanente, por la poca importancia e interés, que
esta escuela motivaba a los gobernantes de turno.
La Escuela
Naval, con esa accidentada hoja de vida, funcionaba desde su creación en un
buque de guerra, del Ricaurte pasó al Centenario, luego a la goleta Ana
Jacinta, comprada al gobierno de Colombia para 1895, durante el gobierno de
Joaquín Crespo, funcionó en el buque de guerra El Libertador y a partir de
1901, estuvo en el buque Restaurador hasta 1907, cuando se compró otro buque de
mejores condiciones para los estudiantes, El Zamora.
Durante el
gobierno de Cipriano Castro, el 20 de junio de 1904, año en que ordenó el
cierre de la Universidad del Zulia, este restableció nuevamente dicha escuela,
hasta que Juan Vicente Gómez, el 20 de julio de 1910, mediante decreto la creó
definitivamente y mediante resolución del ministerio de Guerra y Marina del 25
de mayo de 1912, se le cambió el nombre de Escuela Náutica por Escuela Naval de
Venezuela.
En 1910, en
ocasión de cumplirse el centenario de la gesta del 19 de abril de 1810 y como
el benemérito había concluido la escuela militar en la planicie, este decidió
mudar la Escuela Naval a dicha edificación, hasta que nuevamente en 1920 se
trasladó a otro buque, El General
Salom y en 1926 fue trasladada al cañonero Maracay.
Luego en
1937, por decreto del Eleazar López Contreras, presidente de la república, se
dispuso el traslado de la Escuela Naval de Venezuela a un edificio ubicado en la
calle Los Baños de Maiquetía. En esa misma oportunidad se decretó la anexión a
La Escuela Naval de La Escuela de Grumetes y La Escuela de Clases de la Armada.
Los
estudiantes de la Escuela Naval después
de concluir sus estudios iban también a los buques mercantes, ya que al
aprender el arte y oficio de la navegación tenían las puertas abiertas para
desarrollar su vocación, tanto en Venezuela como en cualquier país americano, y
dada la circunstancia de haberse creado la flota Gran Colombina, entre
Venezuela, Colombia y Ecuador, se necesitaban profesionales para ocupar las diversas plazas para comandar dicha
flota, lo que motivo e indujo al gobierno venezolano a crear definitivamente
una escuela náutica, lo que se dio el 8 de agosto de 1946, ubicándose la sede
de La Escuela Náutica de Venezuela en tres locales del litoral guayreño,
concretamente en la parroquia Macuto, como eran la quinta 13, también en La Azuleja y en la quinta Ninón.
Estos
locales sirvieron de sede a la escuela náutica hasta que 15 de marzo de 1955,
fue inaugurada en Catia La Mar, la sede definitiva de La Escuela Náutica de
Venezuela, frente a la avenida El Ejército, edificación que actualmente sirve
de sede a La Universidad Marítima del Caribe.
La sede
actual de La Escuela Naval de Venezuela, ubicada en la Meseta de Mamo, fue
inaugurada el 24 de julio de 1967 por el presidente de la república, El Doctor
Raúl Leoni.
El Templo Masónico Logia Unanimidad No 3.
En momentos
del albor de independencia, un grupo de guayreños, dadas las necesidades de
asociarse para darse aliento y compensar los momentos álgidos acontecidos
productos de la diatriba ocasionada por la guerra, decidieron constituir una
Logia Masónica.
Ya en la ciudad de la Guayra, en 1797, lo
conspiradores de Los Cerillos de San Blas, insurgentes contra el reinado de
Carlos IV y desterrados en los insanos presidios de América, Juan Bautista
Picornell, Sebastián Andrés, Manuel Cortes Campomanes, José Lax, conjuntamente
con Manuel Gual, José María España, Manuel Montesinos y Rico, José Rusiñol y
otros decidieron fundar La Logia Cartago Debido a los momentos vividos esta no
pudo desarrollarse y como dicen los masones, abatió sus columnas. Otros
guayreños, trataron de reconstituirla el año 1809 y tampoco pudieron darle
continuidad, hasta que, en el año de 1822, el general Carlos Soublette hizo las
gestiones pertinentes ante la Logia de Meryland, en estados unidos y esta
expidió la carta patente y la Logia Unanimidad No 3 nació en La Guayra y pudieron
sembrarla definitivamente en el ámbito societario guayreño y en los
sentimientos de preclaros hombres virtuosos dedicados a prodigarse ante las
necesidades de sus coterráneos y propiciar y promocionar el bien común del
hombre.
Su ubicación
actual es en el sector denominado El Cantón, paralelo a la Avenida Soublette,
en un edificio construido e inaugurado el 17 de diciembre de 1960, bajo la
Veneratura y liderazgo de un excepcional masón guayreño, Don Francisco Veracierto
Sánchez, dado que su templo anterior fue derribado en La Guayra, con motivo de
la construcción de la avenida Soublette.
El Museo Fundación John Boulton
El 23 de
noviembre de 1826, llegó al puerto de La Guayra la goleta Swift, procedente de
New York y consignada al señor John Boulton, especificando en su sobordo el
siguiente cargamento:
“269 barriles de harina, 100 barriles de carne
de res, y 50 de cochino (salada y ahumada, según decía el manifiesto), 16
barriles d queso, 34 barriletes de mantequilla, 101 barriles de manzana, unas
cajas de vino, otras de bacalao, unas velas de esperma, una caja de sidra, unas
cajas de ancho ay otras de aceituna”. (6)
Luego de
descargar la goleta, la misma regresó a Estados Unidos cargada de productos
venezolanos como café, cacao, añil y ron.
Ese fue el
primer despacho atendido por John Boulton, joven de 21 años, venido de, Inglaterra,
miembro de una honorable familia del
Lanscashire, que vino al nuevo mundo, decidido a probar suerte,
específicamente a Cartagena de Indias en 1820 y luego en 1825, se trasladó a La
Guayra y desde ese momento se iban a iniciar las actividades de importación y
exportación de la casa Boulton, en Venezuela, una relación fructífera y
armoniosa que ha durado más de 190 años.
La primera
ubicación de la casa comercial estuvo en la Calle San Juan de Dios, que es la
que está al frente de la iglesia catedral y a partir de 1838, se mudó la
empresa a una casa colonial, en lo que es hoy la calle Bolívar de La Guayra,
tomada primero en arrendamiento y luego comprada a Felipe Martín Bogotte. Desde
1970, esa casa convenientemente restaurada, es el Museo Histórico de La Guayra.
El 28 de
octubre de 1970, cuando la familia Boulton decide convertir la casa en Museo de
la Fundación John Boulton, en la sede que conocemos hoy, y sirve como sede para
el funcionamiento de la Escuela Taller Laboral La Guayra, en la presentación el
folleto explicativo de las piezas y muebles, señala que dicha casa fue
construida a principios del siglo XVIII y la firma Boulton, lleva más de 140
años de trabajo, generando riqueza y bienestar para los miles de empleados que
laboran a las mismas.
Hoy en día
no funciona el Museo en dicha casa, los altibajos acaecidos en nuestra región,
como lo fue el deslave de 1999, promovieron la desaparición de instituciones,
comercios y empresas de diferentes modalidades, pero desde el 2003, gracias a
un convenio de La Alcaldía del Municipio Vargas, con La Oficina de
Cooperación Española, la familia Boulton
en un gesto que los ennoblece, cedió dicha sede en comodato para convertirla en
escuela taller, con la finalidad de formar a los artesanos, ebanistas, herreros
y demás personal que pudiese trabajar en la restauración del casco histórico de
La Guayra.
La casa de José María Vargas
Está ubicada
en la calle Bolívar de La Guayra, exactamente al lado del Museo Histórico de La
Guayra, de La Fundación John Boulton.
Se dice que
fue una solariega y antañona casa colonial, comprada por el Doctor José maría
Vargas, después que llegó de Puerto Rico en 1825, de lo cual no hemos
conseguido los registros.
Al ser
creado el Núcleo Universitario del Litoral, de La Universidad Simón Bolívar, la
casa de Vargas fue cedida en comodato a dicha institución con el objeto que
funcionase como una Unidad de Extensión del Núcleo, siendo utilizada como
espacio para dar cursos y talleres relacionados con el mundo aeroportuario, en
cual la mayoría de nuestros funcionarios de aduana, así como de las navieras,
consignatarios, consolidadores de carga y otros, han recibido sus títulos de
Valoradores y Reconocedores de Aduana, entre otros.
La Sociedad Mutuo Auxilio de La Guayra
Para el año
de 1848 se va a dar también en la Guayra un hecho importante que ha sido
referenciado como el nacimiento de las organizaciones no gubernamentales en
Venezuela y en América, como fue la creación de La Sociedad Mutuo Auxilio de La
Guayra, por iniciativa de un trabajador guayreño, Don Eusebio Berra.
Institución dedicada al socorro y prestación de ayuda a los menesterosos y
gente pocos recursos para solucionar sus problemas de salud, entre otras cosas.
Dicha institución fue creada por comerciantes, estibadores del puerto y de los
masones guayreños, quienes dada la poca aceptación que tenían dentro de la
colectividad por no entender sus fines filantrópicos y de servicio hacia los
demás, vieron que a través de la sociedad mutualista podían emprender acciones
de socorro y atención hacia los desvalidos. Entendiendo que, en La Guayra por
ser una ciudad con puerto, sus trabajadores eran proclives a tener accidentes y
el estado venezolano para esos momentos, no tenía un ministerio de salud o
asistencia social y a través de esta institución, se le prestaba ayuda,
socorriendo a los enfermos con medicinas, que eran proveídas a través de la
solicitud de ayudas pecuniarias y aportes de los miembros de dicha institución.
Luego 3 años
más tarde, en 1851, otros guayreños fundaron otra Sociedad Mutualista, en la
parte de arriba de La Guayra, en el sector conocido como El Guamacho, con los
mismos fines y denominada “Vinculo de Caridad”.
La Sociedad
Mutuo Auxilio de La Guayra, se convirtió en un centro referencial de La Guayra
para el mundo, dado que, por la carencia de edificaciones sociales y culturales
en dicha ciudad, los eventos culturales, sociales, económicos y políticos se
celebraban en sus salones, así que al llegar los embajadores que se acreditaban
en Venezuela, estos pasaban por dicha sociedad. Igualmente, cuando vino a
Venezuela Alejandro Prospero Reverend, el médico que atendió a Simón Bolívar
los últimos días de su vida, también fue recibido en dicha sociedad El Mariscal
Juan Crisóstomo Falcón, el año de 1864, cuando llegó a La Guayra triunfante
después de la firma del Tratado de Coche, que le puso término a La Guerra
Federal.
Dentro de
las actividades filantrópicas, societarias y culturales desarrolladas por dicha
institución tenemos la creación de un hospital de 5 camas que funcionó hasta
1905, cuando el gobierno de Cipriano asumió la prestación del servicio de
salud, e igualmente tenía una escuela nocturna.
La actual sesquicentenaria
Sociedad Mutuo Auxilio de La Guayra inició sus actividades en un local que
construyeron en un terreno donado por la casa logia, al lado del mercado de la
Guayra, ubicado frente al paseo y malecón de La Guayra, hasta que fue
construida la avenida Soublette en 1953 y pasó a ocupar el local actual que
funciona en la calle León, después de la Cruz Verde.
La Corporación del Puerto.
Paralela a
la avenida Soublette y al frente de La Plaza Vargas, tenemos la casa de los
servicios portuarios, conocida como la corporación del puerto, debido a que
allí funcionó La Guaira Harbour Corporation Limited, la cual fue la empresa que
asumió la concesión del puerto de La Guayra desde el 1 de octubre de 1885, cuando
Guzmán Blanco le entregó las instalaciones.
Esta empresa
se mantuvo operando dichas instalaciones hasta el 3 de junio de 1937, cuando el
presidente de Venezuela, el general Eleazar López Contreras, procedió a
cancelar la cantidad de un millón cien mil libras esterlinas, a la misma,
devolviéndole a los ciudadanos venezolanos la administración de las operaciones
portuarias. A partir de ese momento sirvió de sede a Los Servicios Portuarios
de Venezuela, dependencia adscrita al Ministerio de Hacienda, creada por el
gobierno nacional, después de la nacionalización del puerto de La Guayra y
funcionó como tal, hasta que fue creado El Instituto Nacional de Puertos,
durante el primer gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez, cuando se
construyó la edificación en Maiquetía, que hoy sirve de sede al Complejo
Cultural Cruz Felipe Iriarte.
También esta
edificación es un monumento histórico nacional, pero la gobernación de Vargas,
a partir del 2008, la utiliza para sus fines como pancarta de la promoción
política del ciudadano gobernador.
La Casa Natal del Pintor Emilio Boggio
Está ubicada
aledaña a la calle paralela a la avenida Soublette, frente a los Silos
Trigueros de La Guayra. Es una casa portentosa y antañona de dos plantas que
hace esquina con la calle Ricaurte. La descripción que señala el Instituto del
Patrimonio Cultural de Venezuela acerca de las casas de la Guayra, nos indica
que:
“la tipología formal y distributiva de las
viviendas es casi la misma, aun cuando el factor dimensional determina una jerarquía
entre las casas grandes de la parte baja de la ciudad y las más pequeñas y
modestas de la parte alta. Se repite la entrada por zaguán, el patio, las
habitaciones y, con frecuencia un traspatio de servicio. Las casas de alto se
encuentran en la parte baja de la ciudad, principalmente cerca de la zona
portuaria. Algunas fueron concebidas para tener funciones de viviendas en ambas
plantas, otras limitan la vivienda en la planta alta y utilizan los ambientes
de la baja para depósitos y actividades comerciales”. (7)
La casa de
Emilio Boggio fue declarada monumento nacional en 1981, ya que se afirma que en
ella nació dicho pintor, el cual muchos críticos de las artes plásticas señalan
como precursor de impresionismo en Venezuela y lo ubican en un plano similar a
Armando Reverón, además la importancia de esa declaratoria está dada por el
valor arquitectónico de la misma, que demuestra el abolengo y majestuosidad de
la arquitectura del casco histórico, reafirmando la tesis de la importancia y
morfología urbana de la Guayra.
Dicha casa
fue utilizada como hotel desde principios del siglo X, Hotel La Mejor y, en
ella se hospedó Don Carlos González y otros viajeros, cuando llegó siendo muy
niño de Rio Caribe, era regentada por sus dueños, la familia Escalante.
La casa fue
adquirida por el Concejo Municipal del Distrito Federal, cuando Álvaro Páez
Pumar lo presidía, en 1982, con el objeto de convertirla en un museo, a fin de
exhibir los cacharros y vestigios antropológicos del museo Gaspar Marcano, que
todavía reposan en los espacios del Concejo Municipal de Caracas.
Lamentablemente,
quienes sucedieron al concejal Páez Pumar, no continuaron su obra y en los
actuales momentos dicha casa es utilizada como sede del Concejo Municipal del
Municipio Vargas, deteriorándose de una manera acelerada y progresiva por el
mal uso y funcionamiento que se le da a la misma. Un caso similar a lo que
acontece con la Casa Guipuzcoana.
La Junta Glorias a Vargas
Es una
institución fundada en 1903 por un grupo de guayreños, quienes entendieron el
significado de la obra científica, educativa y política de José María Vargas y,
quisieron honrar su memoria creando algo así como una sociedad de amigos, para
enaltecer su ideario y legado.
Ya el 10 de
marzo de 1886, se había creado en la ciudad histórica de La Guayra, una junta
de guayreños, quienes diligenciaron ante las autoridades del país, dada la
proximidad de acercarse la celebración del primer centenario del sabio guayreño,
la elaboración de un monumento, el cual sería colocado en La Plaza La Alameda,
la cual fue rebautizada con el nombre del sabio guayreño en 1889.
El 2 de
febrero de 1890, los guayreños disfrutaron de la alegría de compartir con sus
coterráneos, la colocación de la estatua del sabio Vargas. La cual había sido
elaborada por el escultor Rafael De La Cova.
La Junta
Glorias a Vargas desde sus inicios sirvió de tribuna protestaría contra los
malos procederes de los gobernantes venezolanos, y aprovechaban los guayreños
para demostrar su inconformidad expresando encendidos discursos y arengas para
motivar a los varguenses a ser irreverentes ante los atropellos, dándose el
caso que en 1928, casi todos los integrantes de la Junta, fueron enviados la
ciudad de Barcelona como presos políticos, por haber encabezado una
manifestación cívica en respaldo a los jóvenes universitarios de Caracas, que
lideraron la generación del 28.
Refiere Don
Carlos González en sus crónicas de la historia de la Junta Glorias a Vargas que
ese 10 de marzo fue un día domingo, no se hizo ningún tipo de acto y las
Sociedades Benéficas y Mutualistas, colocaron sus ofrendas florales en silencio,
como muda protesta ante el bronce que perpetúa la memoria del sabio.
Por la plaza
Vargas ha desfilado buena parte del zoológico político venezolano, científico,
académico, empresarial, guayreños y no guayreños como Andrés Eloy Blanco, Jóvito
Villalba, Raúl Leoni, Gonzalo Barrios, Edecio La Riva Araujo, Arturo Uslar
Pietri, Luis Beltrán Prieto Figueroa, Luis Villalba Villalba, Mauro Páez Pumar,
Efraín Subero, David Morales Bello y muchos más.
Desde los
años 90, la Junta Glorias a Vargas, cambio de denominación y se constituyó en
la Fundación Glorias a Vargas. Desde 1983, cohabita la casa que sirve de sede a
La Sociedad Bolivariana de La Guayra, ya que Don Carlos González, al recibir la
casa restaurada por parte de la gobernación del Distrito Federal, en 1981, para
que funcionase la Junta Conmemorativa de La Fundación de La Guayra, invitó al
Rotary Club, al Club de Leones y a La Junta Glorias a Vargas a que realizasen
sus actividades programáticas en dichos espacios.
En los
actuales momentos La Fundación Glorias a Vargas es presidida por el abogado
guayreño Jhonny Martínez, quién con un equipo de hombres y mujeres, sistemática
y metódicamente realizan la programación durante los meses de marzo, de cada
año, para recordar la gesta cívica de nuestro epónimo guayreño.
El año 2004,
con motivo del acto para conmemorar los 150 años de la muerte del Dr. José
María Vargas, que organizaron La Alcaldía del Municipio Vargas y La Sociedad
Bolivariana de La Guayra, fui comisionado para hablar con el Dr. Antonio París,
rector de la Universidad Central de Venezuela, con el objeto que diese el discurso
conmemorativo ese 13 de julio y cuando hablé con él me expresó: Rubén José, que
médico no va sentir y tener el orgullo
de hablar en la plaza del sabio Vargas, y dio tremendo discurso.
El Teatro o Cine Lamas.
Lleva el
nombre del famoso músico José Ángel Lamas, fue construido por iniciativa de los
comerciantes guayreños Lorenzo Machado y Miguel Ferro, con un proyecto y
maqueta elaborado por otro guayreño, Ezequiel Rodríguez Álvarez y su ubicación
está frente a la vía principal de La Guayra, la Carlos Soublette, a un extremo
de la quebrada de Germán, y en el medio de la esquina de Pachano y El Cardonal
El teatro
vino a llenar un vacío entre la colectividad, por la falta de espacios para la
promoción y actividades culturales, ya que La Sociedad Mutuo Auxilio tenía
actividades permanentes dedicadas a sus fines societarios y las actividades
culturales eran esporádicas, pero no tenía el espacio adecuado ni aforo para
presentar obras de teatro, cuestión que vino a cubrir el teatro Lamas a partir
de su inauguración el 6 de noviembre de 1927, en la que el maestro Pedro Elías
Gutiérrez, autor de la música de la zarzuela Alma Llanera, dirigió el grupo musical tocando el Popule Meus, famosa pieza
sacra y la compañía de teatro de María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza, deleitaron
a los asistentes con su obra teatral.
En este
teatro se presentó el Niño del Arrabal, el famoso tanguero Carlos Gardel, el
año de 1935, cuando hizo su gira por los países americanos que culminó con su
trágica muerte en el accidente aéreo de Medellín, en junio del mismo año.
También en
1937, el teatro sirvió de escenario a un nutrido grupo de ciudadanos guayreños,
quienes se reunieron a objeto de solicitarle al presiente de la república,
General Eleazar López Contreras, la nacionalización del puerto de La Guayra y
acabar con la concesión de La Corporación del Puerto.
Al teatro
vinieron las diversas compañías de teatro, provenientes de Europa, así como
latinoamericanas y venezolanas, deleitando a la sociedad guayreña. Este tuvo
una vida útil de casi 60 años y dejó de funcionar como cine durante la década
de los años 90 del siglo 20. Hoy sus espacios son ocupados por una institución
policial del estado venezolano.
El Sindicato Unión Obrera del Puerto de La Guayra.
Dadas las
características de ciudad con actividad portuaria y de ser el hinterland o cordón
umbilical de Venezuela con el mundo, los guayreños eran receptores de noticias
de todas partes del mundo, fuesen buenas o malas, por tal razón eran los
primeros en enterarse de los acontecimientos allende de los mares. Así tenían
conocimientos de las luchas de los obreros en sus pedimentos de
reivindicaciones contractuales y de seguridad social.
Aquí en
Venezuela, los trabajadores petroleros también tenían sus exigencias, a lo cual
se les unieron los portuarios, quienes le exigían a The La Guaira Harbour
Corporation Ltd, conocida por los obreros y ciudadanos venezolanos como La
Corporación del Puerto, mejoras salariales y de seguridad social y va a ser
precisamente en el año de 1936, meses antes que los petroleros iniciasen su famosa
huelga y que Eleazar López Contreras promulgase la Ley del Trabajo, el 24 de
marzo, que se crease, constituyese y fundase El Sindicato Unión Obrera del
Puerto de La Guayra.
Seguidamente
a esto, al crear el estado nacional mediante Decreto, Los Servicios Portuarios
Nacionales, se promulga la creación de La Caja de Protección Social, que
sustituye a La Sociedad Mutualista de Caleteros del Puerto de La Guayra, con
cuyos fondos se adquirió la casa que fue demolida para dar paso a la estructura
actual, la cual fue construida bajo la administración del presidente Isaías
Medina Angarita, en los años de 1944-46,
que sirvió de sede a dicho sindicato y a la Caja de Previsión Social de
los obreros portuarios, ubicada en Maiquetía, frente a la Plaza de Los Maestros.
El Ateneo José María Vargas
Fue fundado
en 1976, gracias a la tenacidad de una ilustre matrona venida de las
policromadas serranía andinas a congraciarse con el mar de Armando Reverón,
Doña Ilia de Pacheco, quien logró cautivar con su esfuerzo y ejemplo a los
guayreños de ese tiempo, para así crear un templo dedicado a fomentar la creatividad de los
mismos, en los cuales se les daba aliento cultural, con la finalidad que
desarrollasen su capacidad creadora en las distintas manifestaciones del
quehacer, del fomento de las bellas artes y del ingenio popular.
Tuvo su sede
en la Casa Fleury, ubicada en la calle Bolívar de La Guayra y desde sus
comienzos logró insertarse dentro de la red de Ateneos de Venezuela,
descollando por la fortaleza, tesón y creatividad de sus integrantes, quienes
lograron imponer como norte la potencialidad de las raíces culturales
autóctonas de nuestra región.
Su espacio
de vida concluye parcialmente en la primera década del siglo XXI, dado que la
revolución cultural del gobierno de turno, eliminó los subsidios culturales a
los ateneos del país, dejando a los artistas, cultores, creadores y personal
administrativo, sin financiamiento.
La Sociedad Bolivariana de La Guayra
Fue fundada
el 12 de febrero de 1983 por iniciativa del Abogado Hernán Rísquez Figuera,
quien motivó a una serie de prohombres guayreños, de diversas tendencias
ideológicas, sociales, profesionales, comerciantes, académicas y otros, con la
finalidad de crear dicha Corporación Académica, dedicada a enaltecer y fomentar
el ideario bolivariano, entre los varguenses.
Dicha
institución a partir de su fundación vino a llenar un espacio, dado que los
actos para celebrar fechas patrias y efemérides por los distintos entes del
estado, se hacían de manera dispersa y la Sociedad Bolivariana se dio a la
tarea de aglutinar o amalgamar a los mismos con la finalidad de darle
importancia y resaltar dichas fechas y efemérides.
Igualmente,
se encomendó la tarea de promover en los distintos centros educativos de la
región, conjuntamente con La Zona Educativa, la creación de Las Sociedades
Bolivarianas Estudiantiles, con el objeto de estimular y fomentar en los
jóvenes el interés y conocimiento de dichas actividades, coadyuvando en ese
sentido en el estudio y conocimiento de la historia nacional y regional.
La Sociedad
Bolivariana de La Guayra, por intermedio del historiador Rubén Contreras, fue
la institución proponente a La Alcaldía de Municipio Vargas, dirigida por el
Abogado Lenin Marcano, Alcalde para ese año de 1996, que con motivo de celebrar
el Bicentenario de La Conspiración de Manuel Gual y José María el 13 de julio
de 1997, se asumiese como símbolo histórico municipal la bandera elaborada por
Manuel Gual, como bandera del Municipio Vargas. La resolución fue aprobada por
la Cámara Municipal y publicada en la Gaceta Municipal el 13 de junio de 1997,
y el 13 de julio de 1997, la bandera de Gual y España fue izada en la Plaza
Bolívar de La Guayra y el Fortín El Vigía, simultáneamente para celebrar la
importancia de tal acontecimiento.
Igualmente,
La Sociedad Bolivariana, desde el año 2009, viene proponiendo al gobernador de
la entidad regional, mediante comunicaciones de los años 2010 y 2012 y un
dosier contentivo de elementos probatorios, con estudios de Caracciolo Parra
Pérez, Feliciano Montenegro Colón, Enrique Rivodó, Los Textos de La Primera
República, Las Actas del Cabildo de Caracas de ese día, y otros, conjuntamente
también al Consejo Legislativo, al ciudadano alcalde y al Concejo Municipal, la
declaratoria de fecha histórica regional el 20 de abril de 1810, debido a que
ese día, los habitantes de La Guayra, en asamblea realizada en la iglesia de la
localidad, dirigida por el Capitán Político y Militar, Juan Landaeta, designado
por la Junta Suprema de Caracas, Defensora de Los Derechos de Fernando VII, se
sumaron a esa propuesta libertaria y pre independentista, mucho antes que las
provincias de Margarita, Nueva Andalucía, Mérida, Barinas, Trujillo, Cumana y
otras creasen sus Juntas Territoriales de apoyo a dicha Junta Suprema. La Sociedad
todavía espera la respuesta de los entes gubernamentales y legislativos de la
región, acerca de dicha propuesta.
La
institución funciona en una antiquísima y añeja casa colonial guayreña, de su
propiedad, ubicada en la calle Bolívar de dicha ciudad, donada por el
excepcional patriarca y filántropo guayreño, Don Carlos González Gómez, quien
como Presidente de la Junta Conmemorativa de La Fundación de La Guayra,
institución fundada en 1966, ya desaparecida, se constituyó para destacar la
fecha de fundación de La Guayra y como miembro fundador de La Sociedad
Bolivariana, observando las actividades desarrolladas por esta corporación,
decidió donarla a la misma.
Los Silos Trigueros de La Guayra
Fueron
construidos durante el gobierno del presidente Raúl Leoni y empezaron a
funcionar en el gobierno del presidente Caldera. Es una obra básica en las
operaciones portuarias y permiten el almacenamiento de granos y cereales, para
su exportación e importación.
Fue una
iniciativa del gobernador del Distrito Federal, Doctor Diego Arria, quien en
1975 convenció al artista plástico Carlos Cruz Diez, para pintar los Silos con
su arte Cinético y así los varguenses y visitantes de La Guayra tuviesen otro
motivo de orgullo para la región.
La
denominación que le dio Cruz Diez a su pintura fue Cilindros de Inducción Cromática
y significó un contraste único en el mundo al tener en una ciudad portuaria con
una morfología urbana un casco histórico pleno de monumentos nacionales y la
contraposición del cinetismo, reuniendo lo tradicional de la arquitectura
colonial con el arte nuevo.
Aquí podemos
referenciar, después de escuchar tantas veces al historiador Rubén Contreras,
en sus alocuciones, discursos y charlas, que en el estado Vargas, en un momento
se reunieron las principales obras cinéticas del pintor Carlos Cruz Diez, ya
que cuando se inauguró el aeropuerto internacional de Maiquetía, durante el
primer gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez, el piso del mismo tiene una
obra policromada del artista. Luego durante la gestión del también gobernador del Distrito
Federal, Virgilio Ávila Vivas, este logró convencerlo y se pintó el mural
aledaño a la avenida Soublette, entre el terminal de pasajeros de Maiquetía,
hasta los Silos Trigueros, denominándolo La Policromía Efímera del Color, ya
que cuando se iba en sentido Maiquetía La Guayra o viceversa, el viajero de a
pie o en carro, se confundía armoniosamente en esos dos kilómetros de recorrido
con los diversos colores delineados verticalmente, lo cual le dio un toque
artístico monumental a nuestra región, al tener entre La Guayra y Maiquetía, dos
obras monumentales, que serían el orgullo para cualquier país del mundo y que
aseveran su propuesta que La Guayra es una ciudad museo abierta al mundo
La otra
obra, fue el diseño del Boulevard Caribe, paseo costero a la orilla del mar
entre lo que es hoy los restos del Hotel Meliá Caribe hasta el Club
Tanaguarena, en Caraballeda, con el objeto que los ciudadanos, visitantes y
turistas, en sus caminatas y paseos a la orilla del mar apreciasen la obra
artística del pintor. También iniciativa del gobernador Ávila Vivas.
Lo
lamentable para los varguenses y Venezuela en sí, es que el Boulevard Caribe fue
destruido por la vaguada acontecida en la región durante el año 1999, el Mural
de Cruz Diez fue destruido personalmente por el alcalde Alexis Toledo, quien
empuño la primera mandarria a la vista de los transeúntes, que miraban
asombrados la obra destructora, para construir unas rejas de hierro con la
finalidad que los ciudadanos apreciasen los trabajos diarios que se realizan en
el puerto, las cuales permanentemente por falta de mantenimiento preventivo, señalan
el óxido marino, proveniente de mar caribe y, el piso del aeropuerto, uno de nuestros
hinterland o vaso comunicante con el
mundo, que presenta un estado de
deterioro severo, semejante a lo acontece actualmente en nuestro país.
EDIFICACIONES ECLESIÁSTICAS
La Ermita del Carmen.
Es la
segunda edificación eclesiástica construida en la Guayra, ya que la primera
iglesia estaba ubicada en lo que es hoy la plaza Vargas y fue destruida
parcialmente por el terremoto acaecido el 26 de marzo de 1812, razón por la que
la feligresía guayreña exigía la construcción de un nuevo templo que cobijase
al Cristo de La Salud, pero ante la carencia de recursos, tuvieron que seguir
asistiendo al templo a pesar de lo maltrecho en que estaba.
Hay varias
versiones acerca de la fecha inicial de su construcción. Se dice que fue a
partir de 1740, otros autores relatan que fue en 1786. Lo importante a destacar
es que, en 1740, se funda La Cofradía de Nuestra Señora del Carmen, por
iniciativa de un grupo de guayreños devotos de esta advocación de la virgen
María.
Según Luis
Enrique González, quien se destacó como un excelente transcriptor de crónicas
de La Guayra, el Papa Clemente XII, aprobó la instalación de dicha cofradía y
uno de sus cofrades, el guayreño Luis Antonio Medina, asociado con sus
familiares ofreció gratis un terreno que le pertenecía en una zona conocida
como El Guamacho.
Su
construcción resultó todo un viacrucis, dado los pocos fondos aportados por el
estado, cuestión que motivo a la feligresía a efectuar recolectas para llevar a
cabo su edificación y el año de 1800, fue terminada la nave norte de la capilla
o ermita y fue bendecida por el presbítero Don Juan de Dios Echarri, quien
también se desempeñaba como maestro de escuela. Luego para el año de 1803, se
concluyó la nave central y en 1810, fue concluida la nave sur, quedando
totalmente terminada la construcción de La Ermita del Carmen.
La Ermita
sufrió daños estructurales con el terremoto del 12 de marzo de 1812, quedando
prácticamente destruida, por lo que nuevamente los guayreños iniciaron su
reconstrucción, solicitando aportes a los feligreses y comerciantes y para
1820, se inició nuevamente la construcción de la nave sur, concluyéndose el
techado en 1821. Tuvieron que pasar más de 40 años para la reconstrucción de La
ermita El Carmen y va a ser el 16 de Julio de 1863, cuando se concluyó
definitivamente la edificación que conocemos hoy día, la cual también esta
urgida del cariño de sus feligreses, así como de la reparación del maderamen
del campanario y de otras obras complementarias.
Como la
mayoría de las iglesias coloniales construidas en Venezuela, la ermita del
Carmen tiene una planta rectangular cuyo frente está orientado hacia el oeste,
evitando así los rayos solares al momento de la ejecución de las misas, dando
el frente a la calle por la cual se sube desde las trincheras hasta la
plazoleta del Carmen. La nave central fue diseñada a dos aguas y tiene al
frente un atrio en el cual se ubican las orquestas y bandas musicales cuando
asisten a los actos eclesiásticos.
Dados los
años de su construcción, el Instituto de Patrimonio Cultural y el Acervo del
Ceremonial Histórico de la nación, en la clasificación y cuantificación de las obras
edificadas durante los tiempos de la conquista, colonia y república, ha
clasificado dicha Ermita como colonial, dado que la república de Venezuela
inició sus actividades como tal, al ser declarada el 5 de julio de 1811, la
Independencia de Venezuela y esta fue iniciada en tiempos del periodo colonial
venezolana
La Iglesia Catedral de La Guayra
De acuerdo al
inventario del Instituto de Patrimonio Cultural la iglesia catedral de La
Guayra fue construida durante los años 1847 a 1857, y declarada Patrimonio
Histórico de la nación según Gaceta Oficial No 28.870, el 10 de marzo de 1969.
Y dado que La Ermita El Carmen, que ya reseñamos también fue declarada
patrimonio histórico nacional, al igual que la Capilla de Nuestra Señora de la Soledad
del Cardonal, suponemos que también fueron incluidas en la misma gaceta
oficial.
Enrique
Rivodó, en su obra señalada, también nos relata que el año de 1847, se colocó
la primera piedra del Templo Parroquial San pedro, en La Guayra y se comenzó su
construcción en el sitio donde estuvo el hospicio de San Juan de Dios, que fue
destruido por el terremoto acaecido en 1812. Y también nos refiere el mismo
autor, que el 8 de octubre 1857, se bendice el Templo Parroquial de San pedro,
en la esquina de San Juan de Dios, el cual ostentaba en el Atrio del templo
cuatro estatuas de diversos santos, que fueron regaladas por personalidades
guayreñas.
Luis Enrique
González en Historias y Personajes de la Guayra, nos indica que, por el deseo
ferviente de los guayreños por construir su templo, organizaban paseos y
excursiones hacia las playas del barrio El cardonal, con la intención de
acarrear arena, granzón y piedras, las cuales caleteaban en cestas, para así
contribuir a la conclusión definitiva de la iglesia. Y fue el maestro de obras Ramón Gil quien
levantó las primeras columnas o pilares de la catedral, así como el arco de la
nave derecha, siguiendo los planos que fueron realizados por Don Arístides
Moreau, comerciante guayreño.
La iglesia
catedral esta erigida en el propio casco histórico de La Guayra, en la calle
San Juan de Dios, frente al puente que lleva el mismo nombre y que fue
construido en 1826, rematando visualmente la calle que vienes de oeste a este
de la esquina de dos puertas. Su frente da hacia el oeste, evitando a nuestro
juicio la entrada directa del sol cuando se hacen los oficios religiosos en
horas matinales.
Los datos
tipológicos y la descripción formal de la iglesia, de acuerdo al inventario del
patrimonio cultural de la nación, nos indican que es una construcción
rectangular y simétrica, conformada interiormente por tres naves separadas por
una serie de arcos soportados sobre columnas toscanas, la nave mayor está
cubierta a dos aguas mientras que las otras dos continúan respectivamente, a
una vertiente, la caída del techo anterior.
El presbiterio, cubierto a cuatro aguas, sobresale de la volumetría
general de la edificación con su forma de pabellón y se enriquece con la
presencia de un vitral que destaca por encima del altar mayor.
Tiene una
portada simétrica de dos cuerpos separados por una cornisa, con tres puertas
rematadas en arcos, las cuales ubicadas sobre el cuerpo bajo, dan acceso a cada
una de las naves internas, mientras que un vano circular perfora el alto,
cuerpo este que hace las veces de frontispicio, reflejando solo la nave central
y enfatizando el acceso principal. La fachada se articula a través de pilares
acanalados con capiteles jónicos, todo rematado con grandes volutas. La nave
mayor se ventila e ilumina a través de una serie de ventanas que perforan los
muros sostenidos por los arcos interiores. El altozano que da al acceso
principal estaba flanqueado por las esculturas, en escala natural, de los
cuatro santos evangelistas, colocados en su fundación, de los cuales apenas
quedan dos, debido a que el deslave de 1999, tumbó a dos de ellos. Una pequeña espadaña con tres hornacinas,
colocada en el lado derecho e la fachada, hace las veces de campanario y sirve
como puerta de acceso al patio que separa la iglesia de la contigua Escuela La
Guayra.
En su nave
norte está el sarcófago que contiene la venerada figura del Cristo de La Salud,
el cual llegó a La Guayra el 17 de marzo de 1600, y esta imagen es la de mayor
valor e importancia entre los iconos de la cristiandad en nuestra región. Desde
su llegada, ha estado en La Guayra, primero en la iglesia ubicada en lo que es
hoy la plaza Vargas y se dice que cuando La Guayra fue atacada por el comodoro
Knowels en 1743, unas balas de cañón cayeron en la iglesia y la santa imagen
quedó intacta. Igualmente, cuando aconteció el terremoto de 1812 y la iglesia
fue destruida, la imagen no sufrió ningún daño.
También frente a la imagen del santo cristo reposaron los restos de
Simón Bolívar cuando fueron repatriados en 1842.
La iglesia
catedral de La Guayra está clasificada como republicana y fue erigida en
Iglesia Catedral en 1972, cuando se creó La Diócesis San Pedro Apóstol de La
Guayra y fue designado como su primer Obispo Monseñor Marcial Rodríguez Ponce.
A este le siguió Monseñor Francisco de Guruceaga e Itrurriza. Luego tuvimos
como tercer Obispo a Monseñor José de La Trinidad Valero, quien luego fue
designado Obispo de Guanare, sucediéndole interinamente como Administrador
Apostólico de La Diócesis Monseñor Jesús Zarraga, hasta que fue designado
Monseñor Raúl Biord, quien se desempeña en la rectoría de nuestra diócesis.
La iglesia de Nuestra Señora de La Soledad del Cardonal.
Es poco lo
que se conoce referente a la historia y tradición de esta iglesia. Rivodó nos
indica que su construcción comienza en 1857, el mismo año que se bendice el
templo parroquial de San Pedro Apóstol, e igualmente se constituye La
Capellanía de La Ermita el Carmen a cargo del presbítero guayreño José Eugenio
Bullos, con los curatos de Macuto, El Cojo, Caraballeda, Naiguatá y Caruao.
Rafael
Martínez Salas, en sus crónicas del Cardonal y La Capilla de La Soledad de
María, describe que la actual capilla de La Soledad de María, empezó a construirse en 1857, pero
no pudo ser concluida sino en 1874 y fue bendecida el 15 de agosto del mismo
año, explicando que la iglesia tiene una sola nave y lo único notable de la
misma es la efigie de su patrona, que desde tiempos de la colonia, existía en
una pequeña iglesia situada en la cúspide del Cerro Cariaco y del cual al
momento de fundarse la iglesia, solo quedaban ruinas.
También
refiere Don Martínez Salas, que se originó entre los vecinos y feligreses una
controversia por dicha imagen de la virgen, debido a que el Conserje Ad honoren
por muchos años de dicha iglesia, Don Edmundo Iribarren, afirmaba que esa no
era la imagen que existía en la iglesia del cerro de Cariaco, señalando que las
imágenes que quedaron en la iglesia, después del terremoto de 1812, fueron
guardadas por varias personas, pero la persona que guardaba la imagen de la
Soledad de María se negó a entregarla, por lo cual fue preciso obtener otra,
que esla que existe actualmente.
Queremos
señalar que el barrio El Cardonal, conjuntamente con Punta de Mulatos,
conformaban la parroquia Libertad de La Guayra y sus feligreses le rendían
culto a la Soledad de María, quienes en esa diatriba acerca de la autenticidad
de imagen, hicieron lo pertinente a las creencias de fe y devoción cristiana,
como fue preservar el valor del culto a la cristiandad mariana de la virgen
María en la advocación que tenían y disfrutaban y depositaban en ella su fe y
en su iglesia.
La Iglesia
de Nuestra Señora de La Soledad del Cardonal está ubicada en la segunda calle
al sur de la avenida Soublette, en barrio del Cardonal y está clasificada como
Republicana.
Hechos Históricos y Relevantes Acaecidos en la Guayra
El devenir
histórico de la Guayra en sí es muy rico, en variadas conversaciones con mi
padre, el historiador Rubén Contreras, nos señala e indica la riqueza de los
acontecimientos realizados en nuestra región costera, pero estamos reseñando
específicamente los dados en la parroquia La Guayra.
El Ataque del Comodoro Inglés Charles Knowles el 2 de
marzo de 1743
La defensa del Puerto y pueblo de La Guayra
por parte del Capitán de La Plaza, Mateo Gual, padre del futuro Líder pre
independentista Manuel Gual, cuando el 2 de marzo de 1743, se presentó en sus
costas la flota del Comodoro inglés, Charles Knowles, compuesta por 17 barcos, con
300 cañones y más de un millar de hombres, según la crónica escrita por Enrique
Rivodó, pudiéramos señalarla como el inicio de eventos que merecen destacarse como
heroicos, por parte de los ciudadanos guayreños.
Knowles no
pudo desembarcar en La Guayra, la tuvo sitiada hasta el 7 de marzo, fueron
prácticamente 5 días de intenso combate y producto del mismo fue destruido el
templo parroquial de San Pedro, el cual estaba ubicado en lo que es hoy la
plaza Vargas, salvándose milagrosamente la imagen del Cristo de la Salud de La
Guayra, por lo que se le atribuyó un milagro. Luego el templo se levantó
nuevamente hacia el noroeste de donde estaba ubicado.
Lo
significativo de esta acción heroica
fue reseñado por el historiador Rubén Contreras, en su Ponencia “La
Guayra, Atalaya de La libertad”, presentada en ocasión de celebrarse el Décimo
Congreso Mundial de Sociedades Bolivarianas en Caracas, del 7 al 10 de abril de
2010, para celebrar el Bicentenario del 19 de abril de 1810, cuando expresa que
con esta acción se dio inicio o comienzo a la integración de la sociedad
guayreña y venezolana. Mateo Gual era el capitán militar de la plaza y le tocó
defenderla y para ello tuvo que recurrir en llamar a los caraqueños mediante el
sistema de aviso de tiros de cañón, desde el Fortín de San Miguel o El Príncipe,
luego el castillo Caracas en la puerta de La Guayra, seguían El, Peñón, Cuerpo
de Guardia de Maiquetía, Torrequemada, El salto, Cuerpo de Guardia de La Venta,
La Cumbre, Castillito, El Cuerpo de
Guardia de la Cruz de Campo alegre y por último el polvorín de la Puerta de
Caracas.
Así los
caraqueños se enteraban que algo anormal estaba aconteciendo en la Guayra, como
hemos referido, el capitán de la plaza no vaciló en llamar a todos los
ciudadanos, nobles y plebeyos, esclavos, comerciantes, mulatos, mestizos, todos
por una misma causa y ellos los blancos peninsulares como Mateo Gual, que
habían tomado posesión de esta tierra, ahora se veían forzados a defenderla de
otro invasor, similar a él.
De acuerdo
al planteamiento señalado, podemos decir qué en sí, la importancia de este
hecho histórico fue que producto de esa incursión del Comodoro Knowles, en
1743, se dio inició a la integración venezolana y latinoamericana, pues fue la
primera vez que, en las provincias de la corona española, se daba la unión de
sus ciudadanos en pro de una causa, como fue la defensa del terruño. Dice Rubén
Contreras que allí se inició La Guayreñidad.
La Sublevación de Juan francisco de León contra La
Compañía Guipuzcoana
Juan
Francisco de León era Teniente de Justicia del pueblo de Panaquire y Capitán
poblador y fundador de dicho pueblo.
Los
tenientes de justicia cumplían funciones de supervisores de los rubros
agrícolas en las haciendas de la provincia venezolana, es decir eran las
personas que cuantificaban la producción de las mismas, de acuerdo a la
cantidad de matas de cacao, tablones caña de azúcar, de sembradíos de tabaco,
de añil cabezas de ganado y otros. De acuerdo a la cantidad producida, la
compañía Guipuzcoana le ponía precio a los mismos, precio que por lo general
siempre era menor al que pagaban los contrabandistas holandeses, franceses,
ingleses y otros, que tocaban ocasionalmente los puertos venezolanos y también
entraban por el río Orinoco y remontaban hasta el Guárico, Portuguesa, Masparro
o el Apure.
Esta
disparidad en los precios generaba tensiones entre los productores que le
exigían a La Compañía Guipuzcoana mejores condiciones, pero ante la negativa de
esta y el control férreo de los impuestos y aranceles por concepto de
importación y exportación, llegó el momento de la sublevación de Juan Francisco
de León, en dicho pueblo de Panaquire, de igual manera que lo habían hecho el
zambo Andresote, el negro Miguel, Pirela
otros, que se sentían lesionados por el maltrato dado por la compañía.
Fue así que
el 19 de abril de 1749, Juan Francisco de León, le envió una comunicación al
Gobernador de la Provincia de Caracas, El Mariscal de Campo Don Luis Francisco
Castellanos, planteándole el mal trato de la compañía y exigiéndole el retiro
de la empresa de Venezuela y la libertad de libre comercio. Y se presentó con
un contingente de ciudadanos en Caracas y bajo hasta el puerto de La Guayra,
con la finalidad de presionar al gobernador para que se apurase en la decisión
por tomar.
Fue de esta
manera que el puerto de La Guayra estuvo involucrado en la revuelta de Juan
Francisco de León.
El gobernador recibió la carta de Juan
Francisco de León. respondiendo que se tomarían las medidas pertinentes, pero
pasó el tiempo y en 1751, al no darse ningún cambio de actitud en los tratos de
la compañía para con los productores, Juan francisco de León, volvió a reunir a
una buena cantidad de campesinos y productores y regreso a Caracas, pero fue
recibido con metrallas de plomo y fue apresado con sus hijos y su casa arrasada
y regada de sal.
La Conspiración de Gual y España.
Según el
historiador Casto Fulgencio López, autor de varias obras dedicadas a La Guayra,
como La Guayra, pasado y Presente, La Guayra Primada por la Libertad y Juan
bautista Picornell y La Conspiración de Gual y España, La Conspiración de Gual
y España, fue el movimiento pre independentista más importante de América,
antes de que se diesen los hechos del 19 de abril de 1810.
Esta idea es
aseverada también por Rubén Contreras, quien formó parte de La Comisión
designada por La Alcaldía del Municipio Vargas en 1996, e integrada también por
el Dr. Luis Oscar Martínez, Cronista de La Guayra, las ilustres matronas Doña
Nieves Elena de Rivero, Carmen Díaz Almeida y el maestro Alexi Rojas, para
celebrar el bicentenario de dicha conspiración, al explicar que lo motivado por
Gual y España, fue un movimiento ideológico, totalmente diferente a los
acontecidos en Venezuela y América, explicándonos que el Levantamiento de Los
Comuneros del Socorro en Colombia en 1881 fue por la restricción que tenían los
productores al comercializar sus productos y la corona española no les permitía
el libre comercio.
El
levantamiento de Túpac Amaru, José Gabriel Condorcanqui, el último inca, en
Perú en 1881, se originó por el maltrato
a los indios en los trabajos de las minas, y aquí en Venezuela, el
levantamiento del negro Miguel, del zambo Andresote y Pirela en Maracaibo, y
Juan Francisco de León, del cual ya hablamos, fue producto de los desmanes de
la compañía Guipuzcoana, por esa imposición dogmática de no permitir el libre
comercio y fijar precios que no le permitían a los productores obtener buenas
remuneraciones por sus mercancías.
El trabajo
de Gual y España fue totalmente diferente, ambos eran militares, Manuel Gual
Capitán retirado de las Milicias del Rey y José María España era Teniente de
Justicia Mayor y según las crónicas, la biblioteca de José María España era una
de las mejores dotadas de La Guayra y de la colonia. La circunstancia de ser
militares y estar en el puerto de La Guayra, les permitía tener un
salvoconducto para subir a bordo de los buques y obtener información de primera
mano de los marineros, así como adquirir los libros de ideas políticas,
sociales económicas y otras, muchas de las cuales habían sido prohibidas por la
corona española.
Su
planteamiento de construir una nueva república estuvo basado en preparar unas
máximas constitucionales, que era un proyecto de nación, como se debía regir
las funciones del gobierno, y que han sido las bases para todas las
constituciones creadas en Venezuela a partir de 1811, igualmente prepararon Las
ordenanzas para los hombres libres y un planteamiento similar a Los Derechos
del Hombre y el Ciudadano, que sirvió de basamento para la revolución francesa.
También
prepararon como símbolo de la republica naciente sus símbolos, como himnos concibieron
La Carmañola Americana y la Canción Americana y La Bandera, que fue asumida
como símbolo histórico municipal por una propuesta de Rubén Contreras, mediante
el discurso del año inaugural del bicentenario, efectuado en el Complejo
Cultural José María Vargas el 28 de febrero de 1997. Luego la alcaldía del Municipio Vargas, El 13
de junio de 1997 emitió una resolución asumiendo dicha bandera, la cual fue
izada por primera vez, el 13 de julio de 1997, tanto en la plaza Bolívar de La
Guayra como en el Fortín El Vigía.
Francisco de Miranda en La Guayra
Fue un hecho
circunstancial la presencia de Francisco de Miranda en la Guayra y el mismo, es
uno de los más controversiales de la historia de Venezuela.
Algunos
historiadores señalan que Simón Bolívar, en compañía de algunos patriotas,
personalmente puso preso a Francisco de Miranda debido a que el generalísimo
pretendía huir con los dineros del estado.
Revisando
algunos materiales como La Historia de la Primera República de Caracciolo Parra
Pérez, conocemos que hubo tres personajes, designados por Francisco de Miranda,
el coronel Manuel Aldao, Sata y Bussy y el Marqués de Casa de León, para
conversar con los representantes de Monteverde. Estas negociaciones, realizadas
en julio de 1812, estaba dirigidas a conciliar una capitulación que les
permitiese a los republicanos rearmar su ejército y lograr transporte y
salvoconductos para los oficiales de su ejército a fin no pasar por las
penurias de prisión. Estos atenuantes
parece ser, no fueron entendidas en su justa dimensión. Además, el Marqués de
Casa de León, se había ganado una reputación indecorosa por sus posiciones
acomodaticias al tener actitudes ambivalentes en cuanto a no ser equilibrado
con la causa republicana y ceder en cuanto a las exigencias de los
representantes de Monteverde.
A esto se le
sumó que algunos patriotas inconformes con la capitulación regaron la voz que
Miranda cuando bajo a La Guayra, lo hizo con la intención de huir con los
dineros de la causa republicana, lo que motivó a Simón Bolívar, en compañía de
otros patriotas a ponerlo preso en La Casa Guipuzcoana, el 30 de julio de 1812.
Desde el
punto de vista de lo acontecido, no está
claro si Miranda pretendía huir, o si la capitulación fue un error, o si
Bolívar se precipitó en esa decisión de poner preso a Miranda, ya que según el
mismo Caracciolo Parra Pérez, el ejército republicano, estaba en mejores
condiciones de equipamiento que el de Monteverde, pero según opinión de Rubén
Contreras, el considera que Miranda se equivocó al entablar conversaciones con
Monteverde, a quien creía un hombre de honor y resultó ser un rufián, que
demostró lo sanguinario y taimado de los españoles de esos tiempos, ya que no
respetaban ni le daban tregua a los vencidos, tal como hicieron en Colombia con
los Comuneros del Socorro, Con Túpac Amaru en Perú y José María España y Manuel
Gual en Venezuela, a quienes le hicieron pagar sus ansias de libertad con la
muerte de viles maneras. Y esa acción en contra de Francisco de Miranda parece
ser una mancha negra en la historia republicana de Venezuela.
La Guerra a Muerte en La Guayra
El 12 de
febrero de 1814, está inserto en la historia de Venezuela como un día trágico
debido a que ese día y subsiguientes se pasó por las armas a una gran cantidad
de ciudadanos detenidos en las diferentes peleas o batallas efectuadas entre
los patriotas y los españoles.
Se daba el
caso que José Tomás Boves, a la sazón jefe de los ejércitos monárquicos, no
tenía piedad con los prisioneros tomados en batalla, o con los ciudadanos de
los pueblos a los cuales llegaba, pasando por las armas a quienes no se
acogiesen a sus propuestas o redimiesen ante el rey. Y dado que Bolívar había
emitido el 15 de junio de 1813 su famoso decreto de guerra a muerte, le ordenó
a Juan Bautista Arismendi, quien fungía como gobernador de Caracas, que pasase
por las armas a los presos que habían luchado en contra de la república.
Así fueron
ajusticiados por españoles, presos en Caracas, Puerto Cabello, La Guayra y
otros pueblos, como lo señalan Feliciano Montenegro y Colón, en su Historia de
Venezuela y también Enrique Rivodó en su Compendio de Apuntes y Tradiciones de
La Guayra, quien nos narra de un auto de pavor:
“De dos en
dos, unidos con grillos y portando cada uno un haz en los bazos para ser
incinerados, comenzó el lamentable desfile de los 518 isleños y canarios
condenados por la guerra a muerte. El castillo del Cantón del Cardonal y sus
contornos fue el sitio escogido para el asombroso sacrificio. Según noticias,
13 de febrero. En la noche de hoy fueron ejecutados 100 presos del castillo de
San Carlos. 14 de febrero, hoy fueron ejecutados 150 presos de las bóvedas. 15
de febrero: Esta tarde fueron ejecutados 247 presos d punta Mulatos, Guanape y
El Peñón. 16 de febrero: Hoy fueron muertos los 21 presos enfermos que se
encontraban enfermos en el hospital de caridad. Sólo quedan en las bóvedas 108
presos por ser criollos realistas”.(8).
La Guayra es elevada a Cantón
Después de desmembrada
La Gran Colombia en 1830, producto de la decisión del Congreso de Valencia, en
1832, por decisión de la presidencia de la república, es creado El Cantón la
Guayra. Esto tiene una importancia significativa, dado que desde que se
iniciaron las actividades portuarias en el litoral, sus habitantes en variadas
oportunidades, por intermedio de los ciudadanos gobernadores de la provincia de
Venezuela y a partir de 1777, del Capitán General, le solicitaban a la corona
la distinción como Villa, pedimento que nunca fue atendido por la corona y
ahora, pasaba dicho pueblo disfrutar de esa jerarquía, que le permitía a sus
autoridades como el alcalde y concejales, el ejercer las prerrogativas de velar
por las necesidades de sus habitantes en la toma de decisiones locales. Fue el
primer paso en cuando a la autodeterminación político administrativo de sus
integrantes.
La Guayra Capital de Venezuela
Al ocurrir
el inicio de La Guerra Federal, los federalistas tomaron La Guayra por
intermedio del General Vicente Aguado, oriundo de Maiquetía y establecieron el
gobierno federal en dicha ciudad, la cual mantuvieron durante 33 días, lo que
significó que La Guayra, para los insurgentes propiciadores de dicha guerra, esta
fuese considerada la capital de Venezuela. Este hecho aconteció desde el 31 de
julio de 1859 hasta el 2 de septiembre del mismo año y el 2 de agosto, los
federales efectuaron en dicha localidad una asamblea popular, instando a los
ciudadanos a comprometerse con la causa federal, estableciéndose un gobierno
cívico militar en la localidad.
Esta
situación vino a dilucidarse cuando el gobierno nacional, designó al General
José María Rubín para enfrentar al general Obando, lo cual se dio el 1 de
septiembre, cuando llegaron tropas del gobierno desde Caracas y también por
barcos provenientes de Puerto Cabello, produciéndose un enfrentamiento que
culminó con la derrota del general Aguado.
Creación del Departamento Vargas y El Cantón Maiquetía
Producto de
las decisiones tomadas por quienes asumieron el poder, después de la Firma del
Tratado de Coche, que puso término a la mal llamada Guerra Federal, pasó a
ejercer la presidencia de la republica el Mariscal Juan Crisóstomo Falcón.
Como todo
déspota o militar cuando llega al poder, inmediatamente se hace su traje de
trabajo a su medida para poder ejecutar sus propuestas de avanzada o
revolucionarias, y elaboró una nueva constitución en 1864 para ejercer su
mandato. Lo positivo para los guayreños de esa época fue que se creó el
Distrito Federal, debido a que sus asesores le indicaron la necesidad de tener
un territorio que sirviese de marco político administrativo a fin que en él
operase o funcionase la presidencia de la república.
Así se
constituyó el Distrito Federal dividiéndolo en dos Departamentos Libertador y
Vargas. El Libertador en homenaje al hombre grande de Venezuela y América,
teniendo a Caracas como capital y el Departamento Vargas, en honor al sabio
guayreño. Lo que nos indica que alguna referencia tenía el presidente de la
república de José María Vargas, cuando se le designa a esta franja costera con
su nombre.
De igual
manera se creó el Cantón Maiquetía, el cual abarcó la extensión territorial de
los sectores de Olivares, la actual Urimare y Catia La Mar, Carayaca y Tarmas.
Lo que significó que a partir de ese momento tuvimos dos Concejos Municipales
en nuestra entidad territorial. Situación que perduró hasta 1904 cuando
Cipriano Castro, nuevamente elaboró otra constitución y le quitó a los
Varguenses la prerrogativa que poseían al tener dos concejos municipales.
Quiero
resaltar que, revisando la constitución de 1864, aprendí que fue con esa
Constitución que se hizo la primera división política territorial de Venezuela
con sus 20 estados, fue la primera vez que se utilizó dicho término, los dos
territorios y su distrito federal. Situación que se mantuvo hasta 1874, cuando
Guzmán Blanco elaboró una nueva constitución y restituyó las 13 provincias que
existían para la llegada de Juan Crisóstomo Falcón.
Dotación de Servicios Públicos, Establecimientos
Comerciales y Obras en La Guayra
Tal como
referimos en páginas anteriores, el crecimiento de La Guayra como núcleo urbano
fue muy lento, su importancia radicaba en ser la puerta de Caracas y por tal
razón era el tránsito de los viajeros y de las mercancías que llegaban o salían
de la provincia. Además. Por ser un pueblo pequeño, que no había podido ser
Villa, no tenía las prerrogativas para la toma de decisiones convenientes para
ello, situación que ponía a los distintos vecinos y amigos de una forma reactiva
ante las penurias que confrontan para ganarse el sustento.
Así
apreciamos construcciones civiles, y otras de diversa índole, muy aisladas,
pero que demuestran el tesón de los guayreños en su rutina, lo que es un
ejemplo de construir ciudadanía y de tener un espacio urbano en un contexto geográfico,
apto para compartir las reuniones y vivencias acumuladas durante mucho tiempo.
Aquí vamos a
presentar algunas de ellas, construidas entre el año de 1500, hasta finales del
siglo XIX.
.En el año de 1590,
se estableció la primera taberna de vino por menudeo y acuartillado, para la
venta al público.
En el año de
1593, es construido por Diego de Osorio, el camino de la montaña, entre la
Guayra y Caracas, haciéndose el siguiente recorrido: El Rincón de Maiquetía, Las Llanadas, La
Venta, La Cumbre, El Castillito, Campo-Alegre, Puerta de Caracas, y pasaba por
lo que es hoy la plaza del Panteón, en Caracas.
Dicho camino
fue abandonado debido a que se consideraba de fácil acceso por quienes
pretendiesen asaltar a la ciudad capital y no se le debían dar facilidades a los
corsarios que merodeaban por el caribe.
Luego en
1595, Diego de Osorio, abre otro camino hacia Caracas que se iniciaba en
Guanape, continuaba por El Infiernito, Las Flores, Campo-Alegre, Puerta de
Caracas y Plaza el Panteón.
Se
constituye en 1600 en La Guayra, el espacio o lugar denominado El Corral de Los
Bueyes, entre lo que es hoy Caja de Agua y El Puente Jesús; y tuvo su origen
como un corral para guardar y apacentar a los animales destinados a cargar
piedras y materiales para la construcción de la iglesia y de algunas
fortalezas.
El año de
1601, el gobernador Sancho de Arquiza, reconstruye el muelle del puerto de La
Guayra y construye otro que prestó servicios por espacios de un siglo, así como
algunas defensas para contener la furia del mar.
En 1604, el
propio Sancho de Arquiza, mejora el camino construido por Diego de Osorio y le
hace el empedramiento desde Puente Jesús, Las cabrerías, Río Grande, Comisaría,
Las Flores, Campo-Alegre y La Puerta de Caracas.
Para 1630,
existen en La Guayra el templo parroquial frente a la plaza La Alameda, actual
plaza Vargas, el cementerio ubicado hacia el pie del cerro El Colorado y el
hospicio franciscano de San Juan de Dios, en lo que es hoy la Escuela La
Guayra.
En 1680,
comienza la construcción de la segunda cárcel de La Guayra, la cual fue
transformada en 1812 en las bóvedas por haberse caído la estaba frente a la
plaza La Alameda. No ubicamos cuando se
construyó la primera. También durante ese año se inició la construcción del
Cuartel de Las Milicias de La Guayra, ubicado entre Mamón y Cochera, nombres de
espacios que no hemos podido ubicar y que son desconocidos por guayreños de
estos tiempos. Pero de acuerdo a los planos de Agustín Crame del 5 de mayo de
1778 y el de Fermín Rueda de 1788, ambos en el libro Orígenes Históricos y
Morfología Urbana, los cuarteles están ubicados en espacios cercanos al lado este
de lo que es hoy la plaza Vargas.
En 1717 La
Real Audiencia de Caracas, propone la construcción de un edificio para que
funcione como un hospital, con el nombre de San juan de Dios, designando un
Jefe Político, un Tesorero y un vecino como Curador, para el mantenimiento de
sus propias rentas, las cuales estaban constituidas por los aportes de una
ilustre matrona litoralense, la cual era la dueña de la hacienda Todasana, Doña
Josefa Córlis.
El 5 de
septiembre de 1728, es creada la Real Compañía Guipuzcoana.
En 1732, se
despacha por el puerto de La Guayra el primer embarque de cacao por la Compañía
Guipuzcoana, e igualmente esta empieza los trabajos de reconstrucción del
muelle.
En 1778 cesa
en sus funciones La real Compañía Guipuzcoana.
En 1797,
Pedro Carbonell, Capitán General de la provincia de Venezuela, inicia la
construcción de otro amino entre Caracas y La Guayra y según las crónicas
revisadas, quizás fue en partes el que sirvió de trazo para la primera
carretera.
En 1809, se
funda en La Guayra el primer colegio Municipal, teniendo como Director al
maestro Don Alonzo Gil.
Se establece
en 1810 en La Guayra el primer agente comercial proveniente de los Estados
Unidos, el señor Robert Lowry, quien fue un proveedor de pertrechos para los
republicanos durante la guerra de independencia.
El 26 de
marzo de 1812, ocurre el Terremoto de Caracas, que ocasionó graves daños a
edificaciones en La Guayra como fueron la iglesia ubicada en la plaza Vargas,
la Ermita del Carmen, el hospicio Franciscano de San Juan de Dios, la cárcel
vieja, entre otros.
En 1826 se
construye el puente San Juan de Dios, el cual está ubicado en la calle frente a
la Iglesia Catedral de La Guayra y concluye en Las Dos puertas.
En 1826 se construye el puente de la Caja de
Agua.
En 1829 se
construye en La Guayra el primer teatro, que estuvo ubicado al lado del
hospital San Juan de Dios.
En 1830 son
alumbradas las calles de La Guayra con faroles empotrados.
En 1833 se
construye el cementerio de los católicos, en el mismo sitio en el cual estuvo
la Fortaleza El Colorado.
En 1838
llegó a La Guayra el primer elefante y en 1839 los primeros camellos, así como
se inició la primera construcción de una escuela particular, e igualmente se
construyó una represa aguas arribas en el río Osorio.
En 1840 se
realizó el enconductado de plomo desde la represa hasta La Caja de Agua, para
surtir del preciado líquido a los guayreños.
En 1841, se
inició la construcción de la carretera entre La Guayra y Caracas.
Se establece
en 1845, la primera Caja de ahorros en La Guayra, e igualmente se inaugura la
carretera Caracas-La Guayra, la cual es la actual carretera Vieja entre ambas
ciudades, así como la construcción del Murallón del Tajamar, que fue inicialmente
lo que conocemos como el muelle uno al lado de los actuales silos trigueros.
También
llego ese año a La Guayra, la primera imprenta, traída por los comerciantes
Baldomero Rivodó e Isaac J. Pardo, quienes editaron el diario El Vigía y el
semanario La Revista.
En 1846 se
estableció en La Guayra la primera fábrica de fideos y se inició la
construcción de un segundo muelle en el Tajamar y empezó la circulación de
coches y carretas entre Caracas y La Guayra.
En 1848 se
constituye en La Guayra La Sociedad Mutuo Auxilio, primea ONG de Venezuela y
América, igualmente se funda una casa de asilo y se hizo un puente de madera en
la boca del río Osorio, cerca de la cochea de Don Antonio Delfino.
En 1851 se
construyó la calle La Culebra que une al Cardonal con la Plaza de la Ermita del
Carmen. Esa calle es la que está detrás de la unidad sanitaria de La Guayra y
el cine Lamas.
En 1853 se
funda el cementerio de los extranjeros, Guiriguire, en Punta de Mulatos, lo que
es hoy el Cementerio de los Ingleses y también se construye el Puente de Jesús.
En 1854 se
inició la construcción templo masónico de La Logia Unanimidad No 3, en El
Cardonal, el cual fue derrumbado para darle paso a la actual avenida Soublette.
En 1856 la
Guayra se une al país por la inauguración del telégrafo eléctrico y también se
construyeron los primeros molinos a vapor para moler trigo.
El año de
1857 se hace otro enconductado de hierro para llevar agua desde la toma de agua
hasta pueblo nuevo y se comienza la construcción del Mercado público frente a
La Logia.
Durante el
año de 1858, se transforma el Cuartel de las Milicias, situado de Mamón a
Cochera, en cárcel pública, también se construye la represa de agua La Pilita y
se realizó el enconductado de hierro para llevar agua desde Pueblo Nuevo a la
plaza ubicada al lado de la Logia.
Para el año
1859 fue construido el puente Zamora, en la plaza El Guamacho y comienza a
funcionar el ferrocarril La Guayra Macuto y luego se continuó hasta Maiquetía.
El año de
1866 se les colocan nombres a las calles de La Guayra y se numeran sus casas.
En 1869, se
establece un correo diario entre Caracas y La Guayra, antes era uno semanal.
En 1873, se
establece la aduana terrestre, se presume que fue en La Casa Guipuzcoana,
sirviéndole de sede hasta 1975, cuando fue construida la sede actual en
Maiquetía.
El año de
1875, llega a La Guayra la primera locomotora traída a Venezuela y también se
construye el puente Dulce Sueño, entre la calle del Pájaro y Pueblo Nuevo.
En 1876, se
le hacen restauraciones a El Vigía, al Fortín San Carlos, y a los fuertes de
Punta Mulatos y El peñón. También comienza a funcionar el segundo telégrafo
eléctrico y se inaugura el tercer muelle del tajamar.
Durante el
año de 1880 se establece la línea telegráfica entre La Guayra y Macuto.
El año de
1881, se establecen dos servicios diarios de correo entre La Guayra y Caracas,
y queda instalada la Escuela Náutica de La Guayara en el buque Ricaurte.
También se hacen algunas instalaciones de alumbrado a gas y se coloca en la
Plaza la Alameda una estatua de Guzmán Blanco, la cual va a tener una duración
muy corta.
En 1882 se
procede aperturar en Punta de Mulatos el Cementerio laico los Cocos. También se
inaugura el circo de toros en el cerro El Colorado y se coloca la línea
telefónica entre Caracas y la Guayra.
En 1883, una
serpentina recorre sinuosamente la montaña entre Caracas y la Guayra, al ser
inaugurado el Ferrocarril, el cual partió de La Guayra el 25 de julio, en
ocasión de celebrarse el centenario del nacimiento de Simón Bolívar, con una
locomotora y tres vagones, haciendo cinco paradas en las respectivas estaciones
para aprovisionarse de agua, haciendo el recorrido en tres horas y veinte
minutos.
Luego en
1888, se instala la comunicación con el mundo gracias al cable francés.
El año de
1889, se tumba la estatua de Guzmán Blanco en la Plaza la Alameda, se erige La
estatua del sabio José María Vargas y se le denomina a la plaza en la cual se
colocó dicha estatua con el nombre del epónimo.
En 1891 La
Guayra se convierte en la capital del Distrito Vargas del estado Miranda.
La Guayra en el Siglo XX
Obviamente
que el espacio geográfico de La Guayra en el siglo XX es el mismo del siglo
XIX, la variable que ha presentado es la construcción de los muelles del puerto
y Los Silos Trigueros y varias edificaciones hacia la parte este de la misma,
que le dieron cierto aire de modernidad.
Fue durante
el gobierno de Guzmán Blanco que se construyó parte del Tajamar del puerto, que
era el muelle norte para cerrar la rada, pero cuando se produce el golpe de
estado contra el presidente Medina Angarita y asume Rómulo Betancourt la
presidencia a partir de octubre de 1945, se diseña la construcción del puerto
tal como era, antes de la construcción del muelle uno.
La
construcción del Terminal de Pasajeros, así como los muelles norte y sur,
ubicados frente a la Plaza Vargas y los Almacenes Vargas y Libertador, son
modelos de muelles norteamericanos tipo Richmond, y concluidos durante la
gestión del presidente Pérez Jiménez. Los Silos Trigueros como ya expresamos
fueron iniciados por el presidente Leoni y concluidos por el presidente Caldera
y el muelle uno iniciado por el presidente Carlos Andrés Pérez y concluido por
Luis Herrera. Este muelle uno tiene capacidad para atender r buques de carga y
en el han atracado el Queen Elizabeth 3 veces y el Camberra 2 veces.
El nuevo
melle multimodal con grúas pórtico fue construido por el presidente Chávez y
puso al Puerto de La Guayra a los niveles de los puertos de los países
americanos que utilizan este tipo de grúas pórtico como los puertos de Aruba,
Curazao, Montevideo, Cartagena de Indias y otros.
Fue durante
el ejercicio presidencial de Pérez Jiménez que se construyó La Avenida Soublette e inaugurada en 1953 y
el Seguro Social de La Guayra, inaugurado en 1954, al igual que la
infraestructura del Mercado de Punta de Mulatos.
La
Electricidad de Caracas construyó durante la década de los años 30, la
edificación que fue demolida para construir el actual terminal de pasajeros del
este, que espera por su inauguración y el edificio que sirve de sede a
Corpoelec fue construido a finales de la década de los 50, conjuntamente con la
urbanización Ricardo Zuloaga, ubicada detrás del campo de béisbol de Guanape.
Luego con el
advenimiento de la democracia a partir de 1958, los gobiernos democráticos,
iniciaron una restauración de los diversos fortines, fuertes, el Almacén de La
Pólvora y otros, a través del Instituto de Patrimonio y Acervo Histórico de La
Nación.
Héroes Civiles y Militares de La Guayra
La Historia
de La Guayra está llena de nombres de prohombres que la enaltecieron, militares
y civiles que demostraron su querencia hacia ella. Célebre fue la participación
del general Vicente Aguado, quien ocupó a La Guayra y la convirtió en capital
de la república, durante 33 días, cuando se inició la guerra federal desde el 31
de julio de 1859 hasta el 2 de septiembre del mismo año.
En el campo
de las letras, tuvimos figuras insignes como la familia Rivodó, quienes casi
todos ejercieron la función de cronistas, el poeta Juan José Breca, pero una
figura que descolló ampliamente fue el periodista e historiador fue Casto
Fulgencio López, quien ha sido el máximo exponente, según mi padre de los
hechos que originaron La Conspiración de Gual y España, reflejada en sus obras.
La Guayra Primada por La Libertad, La Guayra Pasado y Presente y Juan Bautista
Picornell y La Conspiración de Gual y España.
En el siglo
XX, caída la dictadura de Pérez Jiménez, surgieron un grupo de varguenses, en
1962, que delinearon la ruta democrática en la región, crearon La Junta Pro Autonomía del Departamento
Vargas, liderada por el comerciante
Vicente González Macías e integrada de una manera variopinta con gente
de las diversas tendencias socio políticas y económicas, como Carlos González,
Francisco Veracierto Sánchez, Ventura
Gómez, Pepe Cabrera, Rafael Martínez
Salas, Manuel Gutiérrez, Armando Contreras Unda y muchos más, quienes
mantuvieron su prédica por la autonomía hasta que en 1986, el presidente Jaime
Lusinchi, emitió un Decreto otorgando la tan ansiada autonomía municipal.
Esa
autonomía municipal sirvió de escalón para que la dirigencia de los partidos
políticos existentes en la región, siguieran la ruta de convertir el municipio
en estado, lo cual lograron cuando José Rubín de Armas, y Céfora Contreras, Secretarios
Generales de Acción Democrática y COPEI, convencieron a las autoridades
nacionales de sus partidos de dar ese paso el año de 1998. A partir de ese
momento esta franja costera, conocida como el litoral Vargas, adquirió el
status de estado Vargas. Allí comienza otra historia.
En este
orden de ideas solamente vamos a reseñar biográficamente a los héroes militares
y civiles, que, a nuestro juicio, han sobresalido en la gesta independentista y
en la conformación de la república.
Manuel Gual
Hijo de
Mateo Gual, el Capitán que defendió la ciudad de La Guayra cuando el Comodoro
Charles Knowles atacó el puerto entre el
2 y el 7 de marzo de 1743 y de Josefa Inés Curbelo.
No hay
precisión en cuanto la fecha de su nacimiento, dicen algunos estudiosos que fue
entre los años 1749 y 1753 y ha sido un personaje prácticamente olvidado en la
historia de Venezuela. Alexi Rojas en su obra “A Doscientos Años de la
Conspiración de Gual Y España¨, editada
por la Comisión creada por La Alcaldía del Municipio Vargas para
celebrar el Bicentenario de dicha conspiración, nos refiere que, de acuerdo a
las costumbres familiares, Manuel Gual fue educado en las Milicias de su pueblo natal e incorporado
como Cadete del Batallón de Veteranos de Caracas, instancia en el cual aprendió
y asimiló los conocimientos de la estrategia y vida militar, obteniendo el
grado de subteniente por los años de 1777.
El hecho de
haber sido hijo de un militar
prestigioso por la defensa hecha al puerto en 1743, le dio la posibilidad de
adquirir conocimientos de las actividades de la corona española y leer los
libros, que obtenía su padre y pudo conocer los estudios políticos, sociales y
económicos de la época, conocer las propuestas de los enciclopedistas, de
Voltaire, de D’alembert, Diderot, del Barón de Montesquieau y su obra El Espíritu de La Leyes, en el cual
plantea la división de los poderes, las obras de Locke, El Contrato Social de
Juan Jacobo Rousseau. También pudo estudiar La Historia de La Asamblea
Constituyente de Francia, que le dio un bagaje importante por la acción
protagónica que realizaron los integrantes de dicha asamblea, en la cual se
suprimieron los privilegios de la nobleza francesa y los representantes
populares demostraron sus cualidades como conductores de un proceso inédito que
permitió la creación de la república. Muchas de estas obras eran prohibidas
para la gente del común, pero no para los que ostentaban los privilegios de ser
funcionarios de la corona.
Todos estos
conocimientos van a permitir al joven militar hacerse una autoevaluación de lo
que acontecía en su terruño y sopesar las cualidades del régimen español, en
función de sus dictámenes y tratos para con los súbditos indianos de las
provincias americanas y tomar en consideración su rol como vasallo de una
corona que mantenía una arrogancia permanente sin permitir ningún tipo de
libertades.
Es así que
Manuel Gual empieza a asistir a tertulias de libres pensadores, que en algún
momento fueron afectos a las decisiones de La Corona, pero que decidieron
enmendarse y buscar alternativas diferentes a lo que conocían y empiezan a
utilizar como excusas la subida del Río Osorio hacia la parte sur de la Guayra
para bañarse en el pozo Quita Calzón, y allí se empieza a delinear el proyecto
de conspiración.
Retirado del
Batallón de Veteranos, decide radicarse en Los Valles del Tuy, pero viaja
constantemente a La Guayra. Sus amigos y su pasión por el mar son como un imán
que no le permite sustraerse del salitre marino, esparcido en todos los
rincones de La Guayra. Esa libertad de actuar, de interrelacionarse va
creciendo en la medida que conoce con más intensidad los acontecimientos
propiciados por los protagonistas de la revolución francesa, y de allí deviene
su amistad con José maría España, con José Rusiñol, Manuel Montesinos y Rico y
otros, que van a coincidir en diseñar una propuesta libertaria de construir una
nueva república, gobernada por el intelecto de sus ciudadanos.
Al
constituirse el equipo o integrarse las diferentes personalidades a el
movimiento revolucionario, Manuel Gual, descolló en sus planteamientos
estratégicos, de tal manera que fue designado como Comandante en Jefe del
Ejército Revolucionario del Pueblo Americano de la Provincia de Caracas,
encomendándosele la elaboración el plan de acción para tomar los cuarteles
importantes de Caracas y de los otros pueblos de la provincia.
Inmediatamente
presentaron los documentos redactados por los cuales debía regirse la nueva
república, y también Manuel Gual fue el diseñador de La Bandera, que hoy
orgullosamente tenemos los varguenses como símbolo histórico municipal y
regional.
Como ya
sabemos, la conspiración fue abortada por una conversación, por lo que Manuel
Gual junto a José María España, huyeron de Venezuela. Gual se radicó en Trinidad,
murió envenenado el 25 de octubre del 2000.
José María España
Ha tenido
José María España mejor suerte que Manuel Gual, en cuanto a la admiración
despertada y concentrada por los estudiosos del hecho, en cuanto a su rol
protagónico en la abortada conspiración y aunque Manuel Gual, se destacó como
estratega, José María España fue el motor en cuanto a generar la búsqueda de
los interesados en participar en dicho movimiento.
Nacido en La
Guayra el 28 de febrero de 1761, desde muy joven siguió la ruta militar como su
padre, quien fue sargento mayor, con el mismo nombre. Al convertirse en
adolescente ingresó a las milicias del rey, compartiendo así sus estudios con
esta actividad que le va a marcar su vida, ya que finalmente se inclina por la
milicia.
Gracias a la
función desempeñada por su padre, su casa poseía una variada biblioteca, en la
cual sobresalían libros de filosofía, política e historia militar, lo cual le
permitió a José María obtener conocimientos superiores a los jóvenes con los
cuales compartía sus actividades cotidianas.
Las lecturas
efectuadas le permitieron conocer los diversos procesos acaecidos en la Europa
del iluminismo, así como los hechos que originaron la independencia de los
Estados Unidos y La Revolución Francesa, formándose un criterio analítico
acerca de la importancia de actuar en un marco de libertad y racionalismo, tal
como preconizaban los enciclopedistas, conjuntamente con Montesquieau y
Rousseau.
Esa
motivación lo lleva a exponer a sus amigos íntimos la necesidad de vivir en una
república liberal al estilo de la Francia republicana que surgió después de la
revolución o similar a los estados unidos, cuestión que le va a permitir ganar
adeptos a su causa, la cual se va a
enriquecer debido a la llegada de unos reos de estado, provenientes de España,
los cuales fueron enjuiciados por haber promovido una conspiración contra el
rey Carlos IV, conocida como la Conspiración de Los Cerrillos de San Blas, en
la cual plantearon una reforma constitucional en España.
Llegados a
las bóvedas de La Guayra los prisioneros españoles, y saber el motivo de su
presidio, inmediatamente se despertó entre los promotores de la conspiración
guayreña el deseo de conocer las causas que los condujo a tal planteamiento y
las consecuencias que derivaron, por lo que José María España, personalmente
entabló conversaciones con Juan Bautista Picornell, Sebastián Andrés, José Lax
y Manuel Cortés Campomanes, para conocer de viva voz esa experiencia.
Fugados Los presos,
España quien se desempeñaba como Justicia Mayor de Macuto, los esconde en su
casa de Macuto, hasta que pueden salir del país. Esta situación avivó el ánimo
de los promotores de la conspiración, quienes en su afán de promoverla en una
conversación salió a flote y fue descubierta. Situación que originó
desconcierto entre sus integrantes y fue el motivo para que Gual y España,
saliesen del país.
España
regresó al país debido a que tenía su idea fija de constituir una nueva
república, pero debido al pronunciado estado de gravidez de su esposa Josefa
Joaquina Sánchez, se despertaron las sospechas en quienes mantenían vigilada su
casa y descubrieron a España en la misma, por lo que fue apresado, sentenciado
y ajusticiado el 8 de mayo de 1799, en la plaza mayor de Caracas.
José María Vargas
Pudiéramos
decir que José María Vargas ha sido un astro refulgente en esta franja costera.
Según los estudiosos nació en la hacienda Guanapa y su casa de nacimiento estaba
ubicada en lo que es hoy el centro educativo Josefina Daviot, al lado del
seguro social, el 10 de marzo de 1786. Inclinado desde muy joven a los
estudios, se graduó de Bachiller en Artes, Filosofía y luego se graduó de
Médico, becado por la propia Real y Pontificia Universidad de Caracas.
Al graduarse
de médico va a Cumaná a ejercer su profesión y entra en contacto con los
jóvenes que se sienten inclinados a las ideas de libertad. Traduce el Contrato
Social de Juan Jacobo Rousseau al español, para que los patriotas conozcan
dicho documento y al producirse el terremoto del 26 de marzo de 1812, el cual
destruyó buena parte de la infraestructura de la ciudad de Caracas y parte de
La Guayra, se regresa a su ciudad natal y presta servicios como médico.
Con la
pérdida de la primera república, a su familia le son expropiados sus bienes,
mediante el Decreto de Secuestro y Confiscación de Bienes, emitido por Domingo
Monteverde, dejando en la ruina a la misma, por lo que deciden emigrar a la Isla
de Puerto Rico, en la cual tenían familia y empiezan una nueva vida. Vargas
sigue viaje a Inglaterra, va a estudiar medicina, a prepararse para enfrentar
los retos de la vida. De allí va a venir curtido de sabiduría, ya que estudió y
aprendió varias especialidades médicas, desconocidas en su patria y también estudio
mineralogía y botánica.
De regreso a
Venezuela en 125, empieza a dictar clases de medicina en su propia casa, hasta
que ingresa como profesor en la universidad y en 1827, con motivo de la
instancia de Simón Bolívar en Caracas, le plantea la necesidad de reformar los
estatutos de la misma, cuestión a la que accede El Libertador y Vargas le
presenta el nuevo articulado, el cual es aprobado y en la elección del claustro
universitario, el 23 de enero de 1827, es electo Rector de la Universidad.
Fue la primera
reforma hecha a los estatutos de la Real y pontifica Universidad de Caracas,
creada en 1721. Con Vargas como rector la Universidad se modernizó y logró que
El Libertador le concediese su autonomía, de igual manera los estudios
universitarios se diversificaron, se le dotó de rentas propias, asignándole
Simón Bolívar una diversidad de propiedades para su funcionamiento como La
Hacienda Pía de Chuao, situación que duro hasta la llegada de Antonio Guzmán
Blanco, quien la despojó de dichas propiedades.
Al dejar el
rectorado en 1829, Páez le designa como Director de La Sociedad Económica de
Amigos del País, organismo encargado de planificar propuestas de desarrollo
para Venezuela, estudiando las potencialidades de las regiones, a fin de
encauzar la vocación de sus ciudadanos hacia esas potencialidades. Es durante
esta gestión que José María Vargas desarrolla su invento de la máquina de
descascarar arroz.
En 1830, es
integrante del Congreso de Valencia y levanta su voz para oponerse a la
propuesta que prohibía la entrada de Simón Bolívar a Venezuela.
En 1834 es
electo presidente de la república y tuvo que enfrentar la revolución de las
reformas liderada por Santiago Mariño, Pedro Carujo y otros, cuestión que
motivó su renuncia. Luego en 1839 fue designado Secretario de Instrucción
Pública por el presidente Soublette y propone la educación pública y gratuita,
pero el congreso de la república, no avaló la misma.
En 1842,
dada su condición de albacea de Simón Bolívar, fue designado por el presidente
Páez para repatriar los restos de Simón Bolívar desde Santa Marta.
Su muerte
acaece el 13 de julio de 1854 en Nueva York-
Carlos Soublette
Hijo de una
familia ilustre nace el 15 de diciembre de 1789.
Fue Edecán
de Francisco de Miranda, cuando este ocupó el cargo de Generalísimo durante la
primera república, ya que, en 1810, ingresó en el servicio de las armas como
portaestandarte en un escuadrón de caballería en Caracas y participó en la
campaña de Coro que dirigió el Marqués del Toro.
Con la
pérdida de la primera república, tuvo que pagar su cuota de insurgente al ser
enviado a prisión en el castillo de San Felipe en Puerto Cabello y en 1813, al
ser liberado nuevamente se enroló en el Ejército Libertador, que llegó
triunfante a Caracas, cuando Bolívar desarrolló La Campaña Admirable.
Va a ocupar
posiciones importantes en la guerra de Independencia y al perderse la segunda
república en 1814, emigra junto al Libertador a Colombia, participando en
diversas acciones militares en Bogotá, Magdalena y en 1815 va a defender a
Cartagena de Indias, desde el castillo de La Popa, de la invasión de Pablo
Morillo. De allí salió hacia Las Antillas y va acompañar nuevamente a Bolívar
en la Expedición de Los Cayos, en 1816. El año de 1817, va a presidir el Consejo
de Guerra que le impone la muerte a Manuel Piar.
Después de
1820 va a ocupar la intendencia de Venezuela, cuando se logró la creación de La
Gran Colombia, integrada por los departamentos de Colombia, Ecuador y
Venezuela.
Cuando
Vargas renuncia a la presidencia, Soublette es designado para cubrir los años
1837-1838. Y va a ser un presidente ocupado en construir una normativa legal
que le permitiese al estado generar rentas propias, por lo que se dedica a
estimular leyes que dinamicen las operaciones aduanales, como la Ley de
Aranceles aduaneros, cuya finalidad consistía en que los importadores y
exportadores tuviesen un canal expedito para hacer sus operaciones portuarias y
el estado cobrase lo justo por dichas operaciones.
En 1843 es
electo presidente de La República, ejerciendo un periodo caracterizado por la
moderación y libertad de prensa. Entiende la importancia de vincular los
centros de producción con los puertos, a objeto de poder tener facilidad e
igualdad de oportunidades para el comercio de importación y exportación, motivo
por el cual construye las carreteras de La Guayra a caracas y de Valencia a
Puerto Cabello, las cuales son inauguradas en1845.
Sus
gobiernos se caracterizaron por el respeto a las instituciones, apego a la
legalidad institucional, siempre privó en él la ecuanimidad, cuestión muy rara
para la época, cuando los militares exhibían a más no poder los blasones y
charreteras ganadas en el campo de batalla.
A raíz de
enfrentamiento suscitado con José Tadeo Monagas, por el cambio de actitud de
este personaje de conservador a liberal, en 1848, tuvo que emigrar nuevamente
Carlos Soublette, fue a Colombia, radicándose en Santa Marta. En Colombia, el
gobierno le reconoció sus grados militares y le otorgó una pensión de acuerdo a
su investidura. Allí permaneció hasta 1858, cuando es depuesto José Tadeo
Monagas por Julián Castro, quien le hace regresar a Venezuela.
Falleció en
Caracas el 11 de febrero de 1870 y sus restos reposan en el Panteón Nacional.
Aquí en La
Guayra, considero que nosotros no le hemos reconocido a este prócer
independentista su valía y jerarquía como pro hombre constructor de la
venezolanidad, dado que escuchando a mi padre, en sus relatos históricos,
charlas y conferencias, suele decir que Carlos Soublette fue un militar
distinto a los que participaron en la guerra de independencia porque nunca hizo
alarde de su condición de militar para trabajar en los distintos cargos que
ocupó, ya que cuando fue parlamentario lo hizo desempeñándose con la mayor
pulcritud para demostrar la valoración del fuero e inmunidad como legislador y
como presidente de la república nunca abusó del cargo, al extremo que son
varias las anécdotas de su ejercicio, como aquellas cuando le sugirió al
personaje director del despacho, ante una turba de ciudadanos que tocara la
campanilla para poner orden en la sala y aquella otra, cuando llegó un circo a
Caracas e hicieron una parodia mofándose del presidente y cuando le contaron
ese pasaje el respondió, que se rían a costa del presidente no es malo, malo es
que el presidente se ría del pueblo.
Andrés Narvarte
Para conocer
a este personaje, me apoyé en una biografía encomendada a mi padre, la cual fue
realizada para la policía administrativa del Municipio Vargas, durante la
gestión del Alcalde Jaime Barrios, ya que es sorprendente que a nuestros
próceres republicanos, especialmente si fueron civiles, la historiografía que
relata la epopeya independentista así como la formación del estado venezolano a
partir de 1830, los relegó al extremo que es difícil conseguir sus
biografía y muy pocos los historiadores
que se han ocupado de ellos
Nació en La
Guayra en 1781 y falleció en Caracas el 01 de Abril de 1853. Fue un
venezolano
insigne que ocupó posiciones importantes dentro de la vida pública
venezolana durante
la primera mitad del siglo XIX, pero dada la condición de
preponderancia militarista que imperaba en
la Venezuela de entonces, los ciudadanos
civiles con sus méritos o condiciones intelectuales y científicos eran una
molestia que
perturbaba, a
quienes querían imponer su protagonismo, por la única razón de haber
participado en
la guerra de Independencia.
A pesar del
desconocimiento que tenemos de este antepasado, hemos podido conocer
Que para el año
de 1804 lo tenemos egresado de la Real y Pontificia Universidad de
Caracas como
Doctor en Derecho Civil. Luego en 1810 cuando se creó la Junta Suprema
de Caracas Conservadora
de los Derechos de Fernando VII, la cual va a ser la génesis de
la Independencia
Venezolana, Narvarte se integra a ellos y al llegar el Libertador Simón
Bolívar a Caracas,
después de realizada la Campaña Admirable, Narvarte fue designado,
conjuntamente
con Fernando Rodríguez del Toro y Francisco Espejo, para integrar el
Segundo
Triunvirato de la república y posteriormente Gobernador de la Provincia de
Trujillo, cargo
que ejerció entre 1813 y 1814.
Al caer la
segunda república, Narvarte estuvo entre los emigrados a las Islas de las
Antillas y se
estableció en Saint Thomas hasta que regresa a Venezuela en 1819 y se
radica en Juan Griego.
El gobierno republicano al saber de su presencia en 1822 le
reconoce sus
méritos y es designado Intendente de Venezuela en compañía de Carlos
Soublette. De
aquí pasó a integrar la plantilla profesoral de la Universidad de Caracas en
la cual rindió
excelentes frutos por sus aportes en la materia doctrinaria y jurisprudencia.
Para el año de
1828, integró con una serie de venezolanos ilustres la Comitiva
Venezolana, en
su condición de Diputado que participó en la Convención de Ocaña, en la
cual no se llegó
a ningún acuerdo en cuanto a mantener la unidad de la gran Colombia.
Aunque su
posición era la de lograr la separación de Venezuela de La Gran Colombia.
También tuvo una
destacada participación cuando se produjo el atentado contra el
Libertador en
1828 y planteó que los ciudadanos inmersos en ese delito no merecían
ningún tipo de elogios
sino que eran dignos de clemencia por el daño irreparable que le
habían hecho a
la República, porque atentar contra el Libertador era atentar contra la
moral y los
valores republicanos. Igual participación tuvo en el Congreso Constituyente de
Valencia, cuando
se le negó la presencia a Simón Bolívar y Antonio José de Sucre en
Venezuela y el gobierno
venezolano tomó represalias contra los seguidores de las ideas
de Bolívar,
cuestión a la cual Narvarte se opuso de una manera pública y rotunda.
A partir de 1827
la vida pública de Narvarte se dinamiza, se activa y protagoniza
momentos importantes
para la patria; al ser elegido en 1829 Rector de la Universidad de
Caracas, sucediendo
en el cargo a José María Vargas. En 1832 fue nombrado Secretario
de Interior y Justicia,
en 1833 y 1836 fue designado Vicepresidente de la República,
primero con el General
Páez y luego sucedió a José María Vargas. Para el año de 1842 es
designado por el
Congreso de la República Vicepresidente del Consejo de Gobierno y ese
mismo año asume
la Presidencia de la República, sustituyendo a José Antonio Páez quien
tuvo que retirarse
a sus posesiones agrícolas.
En su labor como
garante del Gobierno emitió decretos importantes que buscaban el
Equilibrio de
las rentas públicas al promulgar un impuesto a la destilación del aguardiente,
así como propugnaba
la mejora de las vías públicas por lo que destinó 160.000 pesos para
aperturar y mejorar
las vías de comunicación existentes en Venezuela.
A grandes rasgos
esta es una breve semblanza de ese ilustre antepasado, al cual los
venezolanos de
estos tiempos y los guayreños en especial, como expresa mi señor padre
Rubén Contreras,
no le hemos dedicado la atención necesaria para conocerlo mejor,
Razón por la
cual debemos hacer un esfuerzo por conocer la obra escrita relacionada con
nuestro
personaje y sería pertinente que la Policía Municipal del Municipio Vargas, en
virtud de tener la
orden al mérito Andrés Narvarte, con la cual premia y reconoce los
méritos y virtudes
de los hombres creadores y enaltecedores de la Guayra y de Venezuela,
se dedique a
recopilar esa obra, a objeto que podamos difundirla entre los varguenses de
estos tiempos y
lo saquemos de la penumbra en que esta.
Esa sería una
labor de patria y sería también la forma de contribuir o difundir los valores
de
La venezolanidad,
cuestión en la que estamos todos comprometidos.
Citas.
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