RUBÉN CONTRERAS

Historiador

                                                   EL Padrino es El Capo?

 

A raíz de los nuevos anuncios de los ascensos militares, por parte del usurpador que detenta el poder en Venezuela, escuchamos con atención la ratificación del padrino como ministro de la defensa, y su alocución despotricando de los factores democráticos, como un vulgar personaje que no entiende el rol de la institucionalidad y la alternabilidad en nuestro país, y que solo piensa en sus negocios y la perpetuidad del poder, cuestión que asevera nuestras conjeturas acerca del rol que ocupa ese infausto personaje como líder de la peste militar que destruye a Venezuela.

Son varias las lecturas que podemos darle a esta ratificación, dadas la condiciones y el rol que juegan los militares en la estructura del gobierno del socialismo del siglo XXI, como las siguientes:

-El caso fue que cuando el teniente coronel asumió el gobierno en 1999, no tenía un equipo de profesionales para integrar su gabinete, designó a sus amigos militares en los diversos cargos de la administración pública, como fueron los casos de Cruz Wefer en Fondur y William Fariñas en el FUS, entre otros, quienes demostraron Inmediatamente sus apetencias crematisticas, que se han comprobado a lo largo de esta pandemia chavista.

-Esa hemorragia de militares en cargos públicos, administrando los bienes de la nación, sin que ningún órgano contralor, les indicase la importancia de la transparencia en el manejo de la res pública y la necesidad de rendir cuentas, los motivó a usufructuar el dinero y empezaron a robar a mansalva y como Chavéz quería mantenerse en el poder, les permitió que actuasen con plena libertad, en el robo de dichos dineros públicos.

-Al llegar Maduro a dirigir los destinos de la nación, continuó con esta práctica y como no tenía la ascendencia de su predecesor con los militares, terminó de copar todos los cargos de la administración pública con integrantes de esa peste militar, al extremo que hasta en los geriatricos sus directores son militares, extendiendose esa ramificación de delincuentes en toda la administración pública y con esas ansias de poder y anhelos de perpetuidad, el usurpador ha delegado en dicha peste la administración de las grandes empresas públicas, como se dió el caso de la compra de alimentos desde Pudreval, en la que los generales de apellido Osorio, entre otros, han amasado grandes fortunas de dinero mal habido, pero para ellos el honor no es su divisa, sino que su divisa son las lechugas con las se comercializa en el imperio y ahora, con el manejo del arco minero, entre otros.

-Ahora, esa ratificación del padrino también tiene varias connotaciones dado, que desde el nacimiento de la democracia en 1959, ningún jefe de estado había estado sometido a la tutela de un militar. Recordemos que Betancourt cuando llegó el poder en 1959, le quitó a los militares las prebendas usufructuadas durante la dictadura de Pérez Jiménez y los devolvió a los cuarteles. Luego Caldera en su primer gobierno, producto de un escarceo con su ministro de la defensa, el general Martín García Villasmil, lo destituyó y cuando asumió su 2do. Periodo destituyó a Radamés Muñoz León. Cuestión que deja entrever que a nuestros presidentes de la etapa democrática no les tembló el pulso para manejar la cuestión militar. Todo  diferente a lo acontece con el usurpador, quien al delegar la administración del estado en estos satrapas, estos han creado una red de corruptelas que, afortunadamente, gracias a la acuciosidad de algunos periodistas, quienes jugandose su pellejo y soportar todas las tropelias que el regimen ha dispuesto por la hegemonía comuniciacional, han sabido hurgar en todas las instancias posibles con el fin de desenmascararlos, como fue el caso de la periodista Luz Mely Reyes, directora del Portal de Noticias Cocuyo, quien el 23 de abril del 2020, logró entrevistar al señor Nathan Jaccard, editor para América Latina de la ONG Organized Crime and Corruption Reporting Project, que en lengua castellana significa El Crimen Oganizado y la Corrupción en Venezuela.

Esta entrevista dejó entrever, según los documentos logrados del Registro Nacional de Contratistas, hasta el 2017,  porque inmediatamente eliminaron los registros de esa página, que para ese año existían 362 generales solamente en el ejército con contratos con los distintos entes de la administración del estado, pero que el capo mayor, el padrino, dirigía un  club de 35 militares, conjuntamente con su esposa que tenía 225 contratos públicos y 19 empresas  entre Venezuela y  USA, aparte de 13 propiedades, avaluadas en varios millones de dólares; y los negocios que tienen con el narcotrafico y las diversas fracciones de la guerrilla colombiana, que les prove de mejores réditos por la conexión que tienen con Cuba, Nicaragua y México como centros de distribución de la droga para el mundo.

Obviamente que el usurpador conoce de todo esto y el cobra sus comisiones de todos esos negocios, pero el caso es que dichos negocios y la inclusion de la peste militar en ellos, ha sido una jugada maestra para ellos, quienes al estar gerenciando toda esa trama corrupta, tienen amenazado al usurpador con el objeto que si los quita de dichos negocios, lo pueden tumbar del cargo usurpado y este ha actuado con temor a salir  del mismo y ha tenido que ratificar al capo del padrino, lo que ha generado una reflexión para los libre pensadores, debido a que la ciudadanía honesta y pensante de nuestro país se pregunta lo siguiente:

A que se debe ese maridaje entre el usurpador y el padrino, que conlleve a esa ratificación como ministro de la defensa, es que acaso no hay otros militares que puedan desempeñar dicho cargo?

Es que en realidad, esa ratificación del padrino como ministro de la defensa, demuestra que quien en realidad detenta el poder en nuestro país es ese capo?

Es verdad entonces que la fragilidad del gobierno del usurpador es tal como lo reflejan las encuestas y el rechazo de la ciudadanía es tan grande, que tiene que apoyarse en la peste militar para seguir destruyendo a Venezuela?

Es que acaso el nivel de compromiso que tiene el usurpador con el capo del padrino es tal que los negocios entre ellos privan más que la institucionalidad que debe normar en la conducción del estado?

Esta investigación periodística demuestra o ratifica que el ejército o las Fanb, se ha convertido en la caja negra de los negocios y la Corrupción en Venezuela?

Estos son de acuerdo a mi criterio, algunos de los motivos que tuvo ese capo para emitir esas declaraciones infaustas con motivo de su ratificación, buscando amedrentar a los factores democráticos que trabajan para lograr una cambio en la conducción de los destinos del estado, así como a la población civil que desesperadamente rechaza a este regimen. 

Esas declaraciones son la mejor de mostración de miedo y de la debilidad que tienen esos hampones que dirigen el estado venezolano, buscando demostrar una fuerza y poder, ausentes de la realidad nacional, pero siembran la duda y el sindrome de la desesperanza con el objeto que la ciudadanía se abstenga en los próximos comicios parlamentarios.

Ante estas declaraciones de ese capo, tenemos quienes estamos en la acera del frente de esta horda delincuencial, de insurgir con fuerza y decirle a nuestros coterraneos, que llegará el momento en que el poder del voto prevalecerá ante las mañas de estos sediciosos, tal como acaba de acontecer en Santo Domingo, que producto de las elecciones gnerales efectuadas el domingo 4 de julio, los amigos del usurpador han sido sacados del poder, después de 16 años de usufructuarlo.

El voto es nuestra defensa y ante eso los desplantes del este padrino, solo quedarán el recuerdo como un remedo de un militar que vendió su honor por disfrutar de un dinero mal habido.

 

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