RUBÉN CONTRERAS
Historiador
LA CONSULTA ES VOTANDO
Cuando se estudie y analice en frio lo
acontecido en nuestra Venezuela, durante el periodo de gobierno del Sr. Nicolas
Maduro, tanto los historiadores, sociólogos, consultores y demás interesados,
en el proceso socio político, económico y cultural venezolano, deberán
escudriñar concienzudamente el papel de la dirigencia política, que pretendió
liderar al país durante esos años, para pretender entender como actuaron esos
dirigentes para perder tanto capital político y humano.
Obviamente que los venezolanos pareciesemos que
estamos en un mar de sargasos, debido a las incongruencias mostradas por
quienes se dicen no comulgar con el regimen actual. Los detentadores del poder
legislativo, aducen ser los iluminados descendientes del mago de Oz, que tienen
la bola de cristal para preservar su liderazgo por encima de la realidad que
confrontamos los venezolanos y que como todo proceso socio politico, tiene
definido sus lapsos de actuación, ya que
los periodos democráticos, de acuerdo a las normas constitucionales tienen un
límite de tiempo; sobrepasar dichos límites, implica actuar rompiendo las
reglas y cayendo en la autocracia o en el despotismo.
Lo que esta claro como agua de manantial es que
el Sr. Maduro y su camarilla de seguidores, de acuerdo a los diversos estudios
de opinion que se han realizado en el país, tienen el repudio de más del 80% de
la población venezolana y un estudio reciente de la Universidad Católica Andrés
Bello, dirigido por el profesor Benigno Alarcon, arrojó como resultado que el
techo de dicho Sr. apenas alcanza el 12%, cuando la mayoría de los políticos,
siempre ambicionan que su techo llegue al cielo.
Lo difícil de entender es como entonces, si la
mayoría de los venezolanos queremos salir del Sr. Maduro, parte de la oposición
democrática, dirigida por quienes tienen el poder legislativo, insiste en que
se deje al frente del gobierno y siga destruyendo al país, cuando lo lógico
sería el aprovechar los resquicios que nos provee el sistema para demostrarle
nuestro repudio y darle su carta de despido.
Hasta ahora, en lo personal no he sido
convencido que el apoyo irrestricto, internacional e intergaláctico que tiene
nuestro coterraneo de Juan Guaido vaya a sacar de su nicho gubernativo a quien
dirige este regimen despótico, y considero que la consulta promovido para
después de las elecciones parlamentarias, serán una expresión de satisfacción
para pulsar el apoyo que pudiese tener en la actualidad quien dirige La
Legítima Asamblea Nacional y también para pretender demostrarle a quienes nos
apoyan Internacionalmente que hay seguidores del cese de la usurpación,
gobierno de transición y elecciones libres. Pero servirá esa consulta para
sacar al Sr. Maduro, quien sabe. Diremos
como decía el presidente Pérez cuando tenía alguna incertidumbre: “Llueve y
Escampa”.
Lo que si creo firmemente es que si quisiesemos
sacar al Sr. Maduro, lo lograriamos si votamos todos en las elecciones
parlamentarias, ya que este debería
buscar nuevas alternativas y triquiñuelas, para desconocer nuevamente a la
Asamblea Nacional, hacer nuevos fraudes masivos como el acontecido con los
parlamentarios del estado Amazonas y buscar otros argumentos el tribunal
supremo de justicia para ubicar nuevos desacatos, pero estos argumentos deben
ser bien hilvanados, porque ese pueblo amenazado por Diosdado Cabello, que si no vota no come, esta tibio como dicen los
Rio Cariberos y más pronto que tarde puede dar la sorpresa que se ansia para
salir de este marasmo.
Por lo tanto, lo que no entiendo es que se
propugna y motiva una consulta, que pareciese nacida del realismo mágico de
Macondo, que no vincula la decisión para la toma del poder, cuando en todas las
naciones del mundo se plantean las
consultas al pueblo, es para que ejerza su poder de decisión en favor ó en contra de lo
establecido, cuestión que no comparto y que no apoyaré, dado que yo llevo 21
años enfrentado a este régimen pendenciero y quiero salir de el y por esa razón
utilizaré mi instrumento válido y lógico, como es el voto para sumarle a todos
aquellos que tenemos ese espíritu de
lucha sin doblarnos para no partirnos.
Por tal razón, considero que la mejor consulta
es la del voto para decidir mi destino, no para regodearme personalmente, ya
que cada sufragio contra el Sr. Maduro, será como una espina que se le clave en
la yugular, que puede contribuir a ponerle punto final a esta pesadilla, o esta
peste conocida como el socialismo del siglo XXI, y cuando hable con mis nietos,
les evocaré este pensamiento de Mahatma Gandhi:
“Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a
nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados, pero no podremos mirarlos a
los ojos y decirles que viven así porque no nos animamos a pelear”
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