RUBÉN CONTRERAS

Historiador

 

LA GUAYRA, UNA JOYA HISTÓRICA EN PLENO ABANDONO

 

En los 431 años de la Fundación de La Ciudad Histórica de La Guayra;

 

A los 21 años de estar en el poder la furia bolivariana en Venezuela, la destrucción de país, se aprecia en todos sus órdenes, pero en esta oportunidad quiero hacer otra reflexión con relación al estado actual de nuestra ciudad histórica de La Guayra.

El caso es que debido a una resolución del despota y pretor que ocupa el solio gubernativo del estado Vargas, este decidió infaustamente y sin ningún argumento histórico quitarle el nombre del sabio a la región litoralense, y esto se debe al encono y envidia de los gamonales pretorianos, desde 1835, cuando nuestro epónimo enfrentó cívica y gallardamente a Carujo y al batallón que le acompañaba, cuando se produjo la mal llamada revolución de las reformas. Por lo cual, debido a esa resolución la fecha a celebrar a partir de este año 2020 en nuestro estado Vagas, será el 28/2; debido a que es el día de nacimiento de José María España, no serán ni el 10 de marzo ni el 29 de junio, fundación de La Guayra.

El caso es que La Guayra actualmente presenta dos caras, la fachada de la Avenida Soublette, con su bicéfala Plaza Bolívar, su nuevo terminal de transporte y la ostentosa Cinta Costera, que representa la ubre dispendiosa que tantas satisfacciones económicas le ha dado a la familia de quien usufrutua dicha gobernación, y la otra Guayra, cuya infraestructura urbana y morfológica, con sus 17 monumentos históricos nacionales, está en las laderas y pendientes de la vertiente norte de nuestro cerro Ávila, en las cuales habitan sus parroquianos, a los cuales  a 21 años de promesas, todavía  no se le han  concretados los sueños propuestos por el encantador de serpientes, que llegó al poder en 1999 con cantos de sirena.

El caso es, que nuestra ciudad capital, está como nunca sumergida en problemas, sin servicios que funcionen a plenitud, sino por la intermitencia que permite el régimen. Basta hacer una pasantía por la calle Bolívar y ver Muchinga, la plazoleta  El Carmen, La Cabrería, El Corral de Los Bueyes, La Caja de Agua, Puente de Jesús, El Guamacho, La Culebra, La Quebrada de Germán, El Cardonal, Cariaco, El Cerro de los Comunistas, Guanape, La Veguita de Punta Mulatos y su mercado, subir al Tanque, entre tantos sectores y ver su abandono, no hay agua, la basura esta acumulada en forma de pirámides, la energía eléctrica es racionada relacionada constantemente, el servicio de transporte que prestan los rústicos es deplorable, el seguro social tiene 20 años restaurándose, la unidad sanitaria es una vergüenza; todo por la desidia de quienes tienen el mandato de solucionar los problemas que confrontan esos servicios, que son la base intangible del bien común y deben proveernos calidad de vida.

Si entramos en la Casa Guipuzcoana, debemos ir preparados para observar cómo está destruida en su interior y también en su exterior.

Ante esto, que hacemos nosotros. Hacemos mucha política a través del teclado, lo cual disfrutamos muchos. Otros hacemos el esfuerzo de patear calles y orientar a los amigos, indecisos y a los indiferentes y otros contribuimos dialécticamente con nuestras opiniones, sembrando esperanzas o desconciertos, pero el caso es todos creemos que lo estamos haciendo bien, pero los problemas de los ciudadanos y hechos como el aniversario de La Guayra y sus problemas esenciales en materia de servicios, que aquejan a sus estoicos ciudadanos, de acuerdo a mi criterio, no son motivo de preocupación para sus gobernantes. 

En esas condiciones y con esas características, nuestra ciudad histórica celebró este 29 de junio pasado  su fecha fundacional, sus 431 años, en completo olvido, por parte de sus gobernantes y por parte de nosotros, muchos de los cuales nos damos golpes de pecho, aduciendo nuestro amor y querencia por esta tierra, pero que en realidad, solamente exteriorizamos algún criterio cuando consideramos lo conveniente para nuestra organización, institución o persona; dejando las cosas puntuales a criterio de otros.

En cambio, observamos, que el C. Comunal del Guamacho, hizo una lista en la cual incluyó a los integrantes del partido de gobierno para proveerlos de gas, dejando por fuera a quienes no son sus afectos, generando y profundizando la brecha social y humana, emprendida por el destructor intergaláctico a partir de 1999.  

En tal sentido estimados compañeros y amigos lectores, hago esta reflexión como un mea culpa en el cual me incluyo, con el objeto que actuemos y demostremos nuestro sentido de pertinencia con lo que hacemos y de pertenencia por la responsabilidad que tenemos con nuestro país, la región con nuestra familia, amigos y conocidos, en esta tierra de Manuel Gual, José María España, José María Vargas, Carlos Soublette, Andrés Narvarte, Vicente Aguado, Cruz Felipe Iriarte y tantos varguenses que nos antecedieron y sembraron con su sangre e ideas, las bases de la libertad y el civismo en Venezuela y América. 

José Gervasio Artigas, el libertador de Uruguay, expresó y sembró la frase:

Con la Verdad, ni Ofendo ni Temo.

 

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