RUBÉN
CONTRERAS
Historiador
Entre la Demagogia y La Mentira, está la tragedia
del Socialismo del Siglo XXI.
Si algo ha caracterizado a este régimen instaurado
en el poder en Venezuela, a partir de 1999, es su capacidad dialéctica para
crear elucubraciones y hacer propaganda y publicidad, para tratar de vender un
sistema político putrefacto, que no tiene desde que Carlos Marx escribió El
Manifiesto Comunista en 1848, ninguna obra ni gestión de gobierno positiva que
mostrar.
Obviamente, que la instauración de este pranato en
el poder, se debe a la descomposición que estaba atravesando nuestra democracia
imperfecta, como la denominó Gonzalo Barrios, y que hoy los estudiosos del
hecho socio histórico, al comparar ambas versiones, coinciden con lo expresado
por Pompeyo Márquez cuando en una entrevista, un agudo periodista le dijo que
como compararía este socialismo del siglo XXI con los gobiernos de la 4ta.
República, y Pompeyo le respondió que Los Adecos y los Copeyanos eran unos roba
gallinas, en comparación con estos chavistas.
El caso es que hoy 11/02/2020, nuevamente los
varguenses, confrontamos otro apagón. No disfrutamos del servicio de energía
eléctrica en Caraballeda, desde las 3.00 A. M; y llegó nuevamente la energía
eléctrica a las 4.05 minutos de la tarde, es decir tuvimos la penuria de 13
horas sin luz, y el gobierno bien gracias.
Lo sorprendente de esto es que casi todos los días,
observamos cortes de energía eléctrica en nuestro estado Vargas y en todo el
país, igualmente se vive otra tragedia con las telecomunicaciones y la CANTV,
bajo este pranato cambio su misión, debido a que ahora se encarga de desunir a
la gente.
En la industria petrolera, vemos a diario como se
acrecientan los problemas, y diariamente es noticia por los accidentes que
ocurren en ellos, recordemos el incendio de Amuay y la respuesta del felón en
ese momento fue que el show debía continuar.
Otro caso paradigmático y digno de Ripley, es lo
vivido en las empresas básicas de Guayana, uno de los emporios industriales más
importante de nuestra América y, afortunadamente hay comunicadores
sociales que han arriesgado su vida, al igual que quienes hicieron el reportaje
acerca de la destrucción de la Cantv, para mostrarnos a través de las redes, el
estado actual de las instalaciones industriales de nuestro país.
No hablemos de la situación de los hospitales,
ni de los aeropuertos, del transporte público, del Metro de Caracas, de la
vialidad y otros, porque entonces llegaríamos a centurias tratando de devanarnos
los sesos, tratando de buscar una explicación como estos delincuentes en 20
años, destruyeron un país en vías de desarrollo.
Pero en lo quiero hacer hincapié es que, el
chavismo como todo régimen dictatorial, impone la norma del terror, utilizando
los estamentos de la fuerza armada, como sus peones para el amedrentamiento de
la ciudadanía, ya que es común y pareciese algo normal, ver a esos soldados
jóvenes, en algunos casos parecen imberbes, custodiando todos los espacios
públicos, oficinas del gobierno, y muchos negocios y centros comerciales. Esto
es premeditado, es la política del terror, ya que buena parte de la ciudadanía
al ver esos muchachos armados, se cohíbe de criticar o expresar opinión en
contra de estos delincuentes en el gobierno y eso es lo que pretende el
régimen, que los ciudadanos por miedo no expresen su sentimiento.
Así como el gobierno tiene tomadas las
instalaciones públicas en todo el país, también tiene militarizado los centros
de producción y desarrollo, los centrales azucareros, las aduanas, la industria
del gas, los puertos y otros y en ellos, la matraca, la coima, la mordida
impuesta por los facinerosos del régimen es permanente, de allí el dicho, quien
fuera teniente de la guardia nacional en una alcabala.
Pero el caso es que el régimen también tiene
militarizadas las instalaciones eléctricas, las de Cantv y la industria
petrolera, y no ha podido descubrir, ni abortar ninguno de los saboteos
propiciados por esta nefasta y oprobiosa oposición. Claro, también debemos
entender, que el imperio, así como le inoculó el cáncer a Chávez, también
inoculó a los rabipelados, iguanas, ratones, monos de todo tipo y a otros
animales, para que rompieran y se comieran los cables del tendido eléctrico,
para que la ciudadanía no disfrutase del servicio eléctrico y lo que no
entendemos de este pranato es que, después de descubrir el ataque
cibernético al tendido eléctrico que nos viene del Guri, no ha podido echarle
mano a los saboteadores que cortan las lineas y sabotean las centrales y
termoeléctricas, así como tampoco a los que perturban a Cantv y el sistema de
distribución del agua.
Pero el caso es que ocasionalmente vemos o
escuchamos alguna declaración de algún personero del pranato, refiriéndose a
estos hechos y a pesar de ser tan tediosos a través de los diversos programas
escatológicos, tratan de catequizar a nuevos evangelistas para su causa y
deslastrarse de culpas, ya que este régimen no ha cometido errores en su
nefasta gestión, por lo que los culpables son la oposición apatrida, el imperio,
y ahora, Guaido y Trump.
El caso es que este régimen caracterizado por la
demagogia, tiene años luz, vendiéndonos a través de sus cadenas a través de los
medios de comunicación un estado de bienestar, que lo recordamos
permanentemente cuando nos llega el vital líquido, o cuando logramos la bombona
de gas, o cuando hacemos la cola para comprar la gasolina o cuando vamos a un
centro de salud, como aconteció el último fin de semana, cuando un autobús que
traía unos jóvenes deportistas para la Guayra y tuvo un accidente con más de 20
heridos en la autopista Caracas-La Guayra, lo cual colapsó al hospital de
Pariata quien no pudo atenderlos y fueron ruleteados al seguro social de la
Guayra, donde tampoco pudieron ser atendidos y tuvieron que ser atendidos en
centros de salud en Caracas.
Es decir, de nada vale que el usurpador hable para
mostrarnos un país que dista de la realidad, porque para ver no se necesita
anteojos y un solo paseo por la zona de Catia en Caracas, sirvió para pretender
hacer un mea culpa de lo que han destruido y que no han querido ver en 20 años.
Claro, Carlos Gardel dijo que 20 años no es nada y
es obvio, ya que él no vivió bajo ningún gobierno peronista, así como tampoco
bajo un régimen chavista.
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